Nos quejamos -con razón- de la incultura de la gente, fomentada por el sistema eductativo y las televisiones. Si queremos un consuelo (idiota), nos podemos fijar en Iberoamérica, cuyos habitantes no saben de quién se independizaron. ¡Y luego nos reímos de la ignorancia de los yanquis, que viven en un país muy pobre!

Acaban de comenzar en Argentina los festejos por el Bicentenario de la Independencia de España. Pero muchos argentinos e hispanoa- mericanos desconocen de quién se independizaron sus mayores hace 200 años y, lo que es más grave, les da igual.
Primero, los datos de una encuesta:
Las celebraciones omnipresentes del Bicentenario, que se han multiplicado en siete países de la región entre 2009 y este año, no parecen alcanzar para trasladar la relevancia de la fecha a la vida de la gente. En promedio, sólo el 43% de los latinoamericanos pudo responder correctamente de quién se independizó su país. Y para casi cuatro de cada diez habitantes de la región el Bicentenario significa poco y nada.
Según los resultados, el 37% de los latinoamericanos no supo responder de quién se independizó su país. En el 43% que dio respuestas correctas hay extremos. Chile es el país que más respuestas correctas obtuvo (71%), seguido por la Argentina (63%). En el resto de los países que cumplen bicentenarios en 2010, el nivel de conocimiento desciende: Venezuela tiene 55% de respuestas correctas, México, 40%, y Colombia está casi al final de la tabla, con 35%.
En la encuesta se pidió, además, evaluar la influencia de España desde el descubrimiento de América. Las respuestas fueron mayormente positivas hacia la ex metrópoli: el 57% de los latinoamericanos cree que la influencia ha sido muy positiva y positiva, con extremos de más alta valoración (la República Dominicana, con 73% de respuestas en este sentido) y bastante más baja (Perú, con 43%). La Argentina se ubica un poco por debajo del promedio: aquí, el 52% cree que España ha tenido una influencia positiva en el país.
Y a continuación unas opiniones iconoclastas:
Mayo no fue un movimiento popular, sino un putsch dentro de la clase de «posibles», es decir, la clase alta y adinerada. La chusma se hará presente un año después, en la noche del 5 al 6 de abril, cuando ocupó espontáneamente la plaza de la Victoria para defender a Saavedra de un anunciado golpe de los morenistas, agrupados en la Sociedad Patriótica.
Mal empezó la independencia de Argentina cuando los rebeldes fusilaron al militar Santiago de Liniers, quien había derrotado a los invasores ingleses en 1807.
Más en Columnistas
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home