Hay que reconocer que tiene los nervios templados. Con su viaje a Moscú Alexis Tsipras ha puesto de los nervios a los «mandamases» de la UE que no terminan de comprender como el jefe de gobierno de un país pequeño y arruinado como Grecia tiene ideas propias y defiende su propio espacio para hacer política.
Si en la Unión Europea quieren saber de qué va Tsipras deberían de revisar la historia de Grecia, podrían comenzar por leerse la Iliada y la Odisea, echar un vistazo a los libros que cuentan las Guerras del Peloponeso, reflexionar sobre como unos generales cuyo nombre está en la Historia, Temistocles, Arístides y Galimaco, fueron capaces de derrotar en Maratón al mayor ejercito de la época, el persa. Batalla en la que murieron más de cinco mil persas y 129 hoplitas. Ya puestos podrían visitar el túmulo que se conserva en Maratón en honor a estos 129 héroes. Ah, y que no se olviden de repasar lo que sucedió en las Termópilas cómo Leonidas al frente de 300 espartanos que se sacrificaron para frenar a las huestes persas. Darío y Jerjes en el ultramundo aún no se han recuperado de esas derrotas. Por supuesto deben de repasar las peripecias de Alejandro y así sucesivamente hasta llegar al siglo XX cuando incluso un dictador fascista llamado Metaxas fue capaz de decir a Hitler y a Mussolini un «NO» rotundo cuando éstos habían decidido pasar por Grecia a la que finalmente el ejercito nazi terminó invadiendo. Y ya puestos que y como le tienen cerca, que un día cualquiera se tomen un café con Manolis Glezos hoy eurodiputado en el Parlamento Europeo que junto a otros jóvenes se jugaba la vida durante la invasión nazi escalando la Acrópolis para llegar hasta el Partenón donde los nazis habían colocado la esvástica. Manolis y sus amigos escalaban la roca sagrada y arrancaban la esvástica.Más en Columnistas
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