La semana ha sido agitada y no sólo en los mercados. Las elecciones catalanas están a la vuelta de la esquina y son muchos de muy distintos ámbitos los que se han puesto manos a la obra para decirle a los catalanes que no se dejen engañar con cantos de sirena. Organizaciones empresariales, agrupaciones de ex ministros, grupos de ciudadanos independientes. Todos con un único objetivo: poner encima de la mesa que España es un proyecto común y que la secesión está fuera del ordenamiento jurídico español y europeo. La carrera es contrarreloj puesto que apenas quedan siete días para convencer a los que no van a votar, a los indecisos e incluso a los que tienen decidido su voto pero que manejan mala información. Todo es poco a estas alturas para convencerles de que el relato que les están contando sencillamente ni es legal ni se ajusta a la verdad.
En todo caso y como dice el refrán «más vale tarde que nunca». Y aunque algunos pensemos que el órdago no se va a producir, todos los argumentos y todos los actores son necesarios para reconducir el daño que, en forma de inversiones paralizadas o en términos de prima de riesgo, ya hoy le está haciendo a Cataluña en particular y a España en general el delirio del separatismo.
Más en Columnistas
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home