Más que pastor de almas es un pastor descarriado. No para -sin más ambages- de decir tonterías. Lo último de este Papa ha sido elevado a tonto contemporáneo. No te amuela cuando afirma que «los comunistas piensan como los cristianos»… Para mí que debería ser recluido en un centro psiquiátrico o crear con Pedro Sánchez y El Coleta un partido político. Grosso modo, su estupidiario (aún nos dará muchos días de gloria) se ha basado en elogiar a los homosexuales, o sea, maricones y lesbianas, viva el matrimonio gay, y Francisco de monaguillo; en acoger en el Vaticano a una decena de yihadistas mientras los católicos son perseguidos y decapitados en masa; respaldar el luteranismo cuando su fundador fue ex comulgado y este obispo argentino los abraza, démonos fraternalmente la paz; cuando sólo recibe a los populistas-comunistas, se da el pico con los Castro y Maduro y todos los regímenes bolivarianos, el caso es ir contra España, la nación que inculcó una lengua universal y el sentimiento cristiano en Hispanoamérica, y, para no alargarme, practicó el mestizaje, hecho que, en absoluto, Inglaterra hizo en su colonización.
Pero a lo que voy. Francisco, con su verborrea platense, la de Valdano, qué coñazo, nos zurra los oídos a los católicos, qué hemos hecho para merecerlo. Y con su aquiescencia, el indio boliviano y bolivariano Evo Morales ha hecho retirar de la constitución de su país la palabra España. Nación que tanto le molesta a este Papa meapilas que no se digna visitar nuestra nación pese al V centenario de la santa Teresa de Jesús.
Sus escandalosas manifestaciones han hecho que algunos analistas políticos le hayan calificado como el anticristo. No lo sé ni me importa. Es un bocazas. Un ser que nunca ha practicado la discreción. Y en cuanto a lo del cristianismo y comunismo, le diré a monseñor Bergoglio que el marxismo niega la existencia de Dios tanto creador como conservador del mundo. Niega la sustancialidad del espíritu y la inmortalidad del alma. Y en cambio, el cristianismo basa su actuación en la persona y la espiritualidad del alma. Este desmemoriado ser que rige la Iglesia de San Pedro no se debe acordar de los millones de crímenes que practicó el marxismo por todo el orbe.
¿Qué pensará de él Benedicto XVI?, me pregunto. Con decir que la retro-progresía está feliz con Francisco creo que está dicho todo. Y si no que se lo digan a Juan Pablo II que es un santo de Dios.
He invocado a mi venerado y desaparecido amigo el cura Martín Descalzo, mano derecha de Tarancón, para que me dé una solución, y perdón por el pareado. Estoy a la espera.
PD.- Lo último de este populista Francisco es la absolución para los abortistas. Matar una vida. En verdad que no está en sus cabales.
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