¿Para cuando el puñetazo de España en Europa?
No puede ser que la euroorden suponga que un estado de la Unión Europea pueda juzgar a otro. Y esto es lo que ha ocurrido. Y esto es lo que sigue ocurriendo ante nuestro estupor.
Tal y como Bégica y Alemania están «no ejecutando» la euroorden del juez Llarena, resulta que los estados de la Unión Europea no sólo pueden no cooperar judicialmente sino que incluso pueden permitirse juzgar a otro estado. Y esto es lo que sigue ocurriendo.
¿Qué coño está pasando con este golpe interminable?
En el último episodio, la toma de posesión, una parte desafia al todo, una comunidad desafía al Estado mismo, incluyendo al Jefe del Estado. Si el Pp es responsable civil subsidiario de la Gürtell, ¿Europa no lo es del Golpe de Estado?
Si Belgica y Alemania no entregan a Puigdemont y sus secuaces se están cargando la esencia de Europa. Están afirmando que en Europa hay estados que no son estados de derecho. Están afirmando que hay estados que no son de fiar.
¿Qué es entonces el espacio judicial europeo? El Tratado de Maastricht de 1992 señaló como uno de sus objetivos «el desarrollo de una cooperación pero no otorgó competencias a las instituciones comunitarias.
El de Amsterdam en 1997 concluyó que las estructuras judiciales europeas, sobre una base nacional, no dan adecuada respuesta a las necesidades de justicia actuales. Hay que lograr por lo tanto que aumenten la compatibilidad y la convergencia de los sistemas judiciales de los Estados miembros.
El Consejo de Tampere 1999 incitaba ya a la instauración radical del reconocimiento mutuo de resoluciones judiciales, con el fin de suprimir el exequatur. Y por fin el Tratado de Lisboa 2009, que ha sustituido la Europa de los pilares por la Europa de la gobernanza comunitaria.
Pero aún con esos frenazos, excepciones y dobles velocidades ¿donde están se preguntan los españoles los principios fundamentales de confianza recíproca y reconocimiento mutuo de resoluciones judiciales?
¿Para cuando el puñetazo de España en Europa?
Si Puigdemont y el resto de los delincuentes pueden eludir las consecuencias de la justicia es porque las fronteras no existen ya para los delincuentes, pero sí para la justicia.
Lejos de garantizar la colaboración Europa sería así una dificultad para el estado de derecho, una oportunidad para determinados países de negociación o de venganza. Una huida. Una cueva, como en Bélgica, donde se refugian junto a altos funcionarios, yihadistas, pederastas, raperos, Puigdemont y sus secuaces.
¿Para cuando el puñetazo de España en el Consejo Europeo exigiendo la debida aplicación de la eurorden sin más dilación?
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