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Todo atado y bien atado

Sánchez y el síndrome de Tourette

Está claro que los dos diputados de UPN no se han vendido ni cambiado de bando

Antonio Gil-Terrón Puchades 06 Feb 2022 - 07:31 CET
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Si hasta la fecha ha habido alguien que, con sus intervenciones contra el gobierno social comunista de Pedro Sánchez, ha sido capaz de levantar en cerrada ovación a PP y VOX juntos, han sido los dos diputados de UPN, Sergio Sayas y Carlos García Adanero.

Pues bien, consecuentes y coherentes con ese mismo discurso, que llevan manteniendo durante toda la legislatura, Sergio Sayas y Carlos García Adanero han votado en contra de la reforma laboral del Gobierno sanchista, como no podía ser de otro modo.

A los ´plumillas´ zurdos y sus palmeros mediáticos, les ha faltado tiempo para acusarlos de haberse vendido a la oposición, dejando en el aire la pregunta sobre cuál ha sido el precio que les han pagado.

La primera estupidez es que digan que la oposición se ha vendido a la oposición. Porque Sergio Sayas y Carlos García Adanero, siempre han sido oposición, y sería lo mismo que decir que se han vendido a ellos mismos. Tan solo es racional hablar de vendidos cuando se cambia de bando para unirse al enemigo.

Está claro que los dos diputados de UPN no se han vendido ni cambiado de bando, por la sencilla razón de que siguen estando donde siempre han estado, y diciendo lo mismo que siempre han dicho, cosa que no pueden decir el presidente y todos los integrantes de la ejecutiva de UPN.

La pregunta correcta sería qué les han dado, o qué les han prometido a éstos, a cambio de obligar a sus dos diputados a ´comulgar con ruedas de molino´, y dar oxígeno al miramamolín de la Moncloa.

En cuanto al gesto de manos de un ´tranquilo y relajado´ Pedro Sánchez, presuntamente pidiendo calma a los suyos, cuando la votación ya la tenían perdida, pues eso. Al final resultó que, mira por dónde, ¡sorpresa!, ´casualmente´ la votación no estaba perdida sino ganada. Pero claro, no creo que Pedro Sánchez lo supiese. ¿Cómo podía saber que un diputado del PP, con una causa judicial  ´congelada y pendiente´ sobre sus espaldas, se equivocaría de botón a la hora de votar?

¡Qué mala es la gente! Pensar perversamente del ´sacrificado´ Sánchez, por un simple gesto de manos.

Pedro Sánchez, un humilde y modesto hombre que no tiene más deseo que abandonar la Moncloa, el falcón, el helicóptero, y los retiros espirituales con ´joselito´ en los palacios del Estado; dejar la política y hacerse autónomo… Pero el deber es el deber, y si sigue en su puesto es por el bien de España, velando por todos nosotros, convertido en símbolo viviente, luz, guía y ejemplo para los españoles de hoy y los que nazcan mañana.

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