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La caridad va más allá de la justicia,

¡No queremos caridad, queremos justicia!,

Se basa en el amor al prójimo sin esperar nada a cambio

Antonio Gil-Terrón Puchades 17 Feb 2023 - 07:17 CET
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Cuando desmenuzamos esta ´podemita´ frase vemos que el diccionario define ´justicia´ como dar a cada uno lo que le corresponde, mientras que la palabra ´caridad´ es el sentimiento que impulsa a ayudar a las personas más necesitadas, independientemente de si lo merecen o no.

Pongamos el ejemplo de una persona con una posición económica acomodada, que tras esnifarse por la nariz todo su patrimonio, y una vez agotada la cantera de amigos y familiares a los que ´sablear´, termina viviendo en la calle, dependiendo su subsistencia de la ´caridad´ del prójimo.

Ahora imaginemos que esta misma persona, en lugar de reflexionar sobre las causas que lo han llevado a tan lastimera situación, de la que el único responsable es él, rotula un voluminoso cártel con la frase: “NO QUIERO CARIDAD, QUIERO JUSTICIA”. ¿Qué hacer entonces? ¿Pegarle una patada en los cojones…?  Porque si justicia es darle a cada uno lo que le corresponde, posiblemente es lo que en justicia le correspondería a este individuo. ¿O no?

Es por eso que prefiero la caridad a la justicia; porque la caridad va más allá de la justicia, al impulsar la ayuda al necesitado, sin entrar a analizar si en ´justicia´ la miseria en la que vive se la merece o no. Simplemente se le ayuda, y punto.

Y es que todo el problema viene porque la palabra ´caridad´ es un principio cristiano (virtud teologal) que se basa en el amor al prójimo sin esperar nada a cambio; ni tan siquiera amor ni agradecimiento. Y esa connotación, por ser cristiana, es la que produce odio y rechazo por parte de las zarrapastrosas corrientes laicistas tan de moda en este momento.

Han criminalizado la palabra caridad y su práctica, como si de algo injusto se tratara, cuando la caridad nada tiene que ver con la justicia, sino que es hija del amor al prójimo; del amor cristiano.

Veamos otro ejemplo:

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