Padre se es todos los días, como se es madre.
Amor, respeto, y cariño diario; esos son los únicos regalos que esperan los padres y que, en su inmensa mayoría, merecen, y que son de agradecer cuando, aparte de estorbar, ya poco te queda por ofrecer que no hayas dado ya.
Más en Columnistas
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home