Más información
Hemos llegado a tal grado de absurdo, que los dictadores de la opinión pública han conseguido que se considere como algo cultural y digno de subvención pública, películas para niños sobre gnomos, elfos, hadas, brujas, ninfas, trolls, duendes, ogros, silfos y sílfides, ondinas y nereidas, dríades, unicornios, o deidades mitológicas varias, mientras que estos mismos casposos gurús de lo políticamente correcto, fruncen cara de haba, se rasgan las vestiduras, y ponen el ´pig squeal´ en el cielo, si la película trata de ángeles, al estar éstos considerados -por su condición cristiana- como algo pernicioso para a la salud mental de los niños.
Cristianofobia pura y dura, en vena.
Debe de ser porque eso de hacer apología del bien y condenar el mal, no liga demasiado con un ´sistema´ en el que los únicos valores que quedan -aunque sea por los suelos, son los bursátiles. ¡Asco!
La lucha entre el bien y el mal ya está desatada, y los que se queden en medio, los cobardes, los tibios, los pagafantas a los chulos abusones, son los que más han de perder.
Más en Columnistas
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home