Más información
Los Estados Unidos de Donald Trump han dejado de ser el amigo americano y su actitud con la Unión Europea (EU) y con la OTAN tiene buena y necesaria solución: crear una defensa común europea (ODCEU), integrando a Ucrania en ambas, abandonar la OTAN, desarrollar una potente industria de protección y ataque, defendernos de Vladimir Putin con medios propios y tratar a EE.UU como un país más y con los mismos criterios con los que tratamos a China, India y demás potencias.
Además, volver a producir todos los bienes de primera y segunda necesidad que hemos transferido alegremente a China y fabrican en exclusiva. Para ello (seamos utópicos) habrá que trabajar un mínimo de 45 horas a la semana, aumentar la productividad, acabar con los parados (nacionales y extranjeros, legales e ilegales) que no quieren ningún empleo y viven de subsidios, del cuento y del dinero negro, poner firmes a los sindicatos y orillar a Yolanda Díaz Pérez y demás grey, que nos quiere ociosos y empobrecidos mientras ellos viven del contribuyente como marajás.
Volveremos a tener profesores, mecánicos, albañiles, alicatadores, soladores, agricultores, ganaderos, pescadores, conductores, frigoristas navales, maquinistas navales, pilotos de buques mercantes,…y todos los oficios y profesiones perdidas en el camino hacia la falsa sociedad del bienestar, de funcionarios inactivos y de ingenieros de caminos, canales y puertos con tres másteres y salario igual al del ágrafo.
En paralelo desarrollemos más la energía atómica de fisión y fusión y demás combustibles limpios para no depender de terceros y, al mismo tiempo, bajemos drásticamente los impuestos y tasas que empobrecen y asfixian al ciudadano, suprimamos radicalmente las subvenciones a todas las ONG que viven por la cara, a sindicatos y partidos políticos, a todos los organismos internacionales inútiles que solo sirven para colocar a amigos, a instituciones superfluas como la Agenda Urbana, el IREI LGTBI+ y similares, y a la familia de Pedro Sánchez Pérez-Castejón y otras de igual o distinto color, que succionan dinero público. El Estado recaudará lo necesario para, abolido todo lo anterior, contribuir a la ODCEU según PIB de cada miembro, mantener dignamente las instituciones democráticas y sus órganos de contrapeso, tener una excelente Sanidad pública gratuita, Educación pública gratuita de todos los niveles, Transportes Públicos baratos, eficientes y de calidad en ciudades y hacia y desde pueblos, y un Poder Judicial robusto y con medios.
Las Comunidades Autónomas eliminarán el salario de los diputados autonómicos y reducirán funcionarios públicos y mamandurria, y los Ayuntamientos harán otro tanto con sus concejales y recaudarán lo que se necesite para limpieza (castigando con dureza a los que ensucien porque la localidad más limpia es la que menos se ensucia), alumbrado, mantenimiento y otros servicios básicos. Las Diputaciones se suprimen.
Se reforzarán los medios y el personal judicial, incluido el número de jueces, para que el Poder Judicial se fortalezca y la Justicia sea rápida, justa y eficaz. Y para que quien sustituya a Pedro Sánchez Pérez-Castejón no pueda hacer lo que éste: acaparar los tres poderes y decirle a los miembros de su des-Gobierno que podéis hacer lo que queráis en vuestras carteras, robar lo que se os antoje, crear organismos públicos innecesarios para colocar a los vuestros y prevaricar, pero sin implicarme a mí ni a mi familia. Si os cogen, os defendéis, pero no se os ocurra comprometerme porque os crujo. Y a cambio de esto solucionáis vosotros las diferencias entre ministerios sin darme la lata, me defendéis ciegamente y apoyáis cuantas entregas, maniobras y decisiones tenga que adoptar para seguir en el Palacio de La Moncloa indefinidamente. ¿Entendido?
Como no hay mal que por bien no venga, Trump hará un gran favor a Europa porque, como denuncia Yascha Mounk, politólogo alemán afincado en Estados Unidos, la vieja Europa, que con su cultura judeocristiana nutrió la modernidad del planeta, ha preferido irse de vacaciones de la Historia los últimos 80 años y no hacerse cargo del lugar que debía ocupar. Por eso, en lugar de lamentarse debería volver a la vanguardia de la ciencia, la cultura y la prosperidad. Todo ello, naturalmente, con el permiso de los robots, de la Inteligencia artificial y de las ultimísimas tecnologías que con diligencia y secretismo desarrollan y acaparan seis multimillonarios norteamericanos que nos llevan al fin de Gutemberg y a la post humanidad.
JORGE DEL CORRAL Y DÍEZ DEL CORRAL
Más en Columnistas
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home