Más información
Hoy, una vez más, le he preguntado al viento qué fue de todos los amigos, que con el tiempo he perdido; pero el viento, tal vez por la ignorancia abatido, avergonzado ha callado.
Entonces he cerrado los ojos y he visto unos niños que corrían y reían, del dolor y la muerte liberados.
Unos niños que me sonreían, al amor del Padre abrazados.
Eran las almas de todos aquellos que una vez pasaron por mi vida, dejando en mi corazón su nombre grabado.
Y me he quedado parado sin entender nada; porque eso que mis ojos veían, no era lo que los curas escolapios, a base de capones, en el cerebro me habían incrustado.
Y confundido, he preguntado a aquellos niños, dónde quedó aquello del Infierno tan temido; y ellos sonriendo me han respondido:
“¿Tú que vives en el Infierno, nos lo preguntas? En el Infierno todos una vez vivimos, hasta que por la muerte fuimos liberados”.
«Si no cambiáis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.» (Mateo, 18:3).
Más en Columnistas
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home