Existe un vinilo de 1966, en formato single y bajo sello de Belter, digno de figurar en el museo de los horrores; amén de batir el récord Guinness del ridículo más vergonzante.
Se trata de una balada, dedicada a Franco, titulada “UN GRAN HOMBRE”.
La babosa partitura es de ´merengazo´; la música, un espanto; y la voz del intérprete, digna de un karaoke barato, en la´ despedida de soltero´ de un cura ´binario-preconciliar´.
Estamos en 2025, por lo que, es digno de resaltar que, por una vez y sin que sirva de precedente, Franco no tuvo la culpa; …y Putin tampoco.
Por lo que, si el horror fue consecuencia del ´calentamiento hueval´, o la ´emergencia climática´, la Ciencia lo dirá cuando deje de llover y nevar, y el comité de expertos en ´clima climático´, ´pinchazos y plandemias´ se pueda reunir para dictaminar. Bueno, me dejo ya de ´coñas´, y cuento el porqué de la risa que hoy me encana.
El cantautor se llamaba Víctor Manuel. Y sí, hablamos del mismo Víctor Manuel que presumió de comunista ´de toda la vida´, tras morir Franco.
El mismo Víctor Manuel, icono actual de ´la panda de la ceja´.
Esa panda que, bajo el pomposo título de ´representantes del mundo del Arte y la Cultura´, enganchados a las manidas y exprimidas tetas públicas, siguen haciendo lo que han hecho siempre: Lamer, hasta el paroxismo, las botas del que manda; ayer las de Franco, hoy, las del sátrapa.
Más en Columnistas
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home