Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

Victor Entrialgo: «La yenka»

Victor Entrialgo 17 Mar 2026 - 12:33 CET
Archivado en:

Hace mucho que España quiere una derecha más derecha y una izquierda menos izquierda. Lo sabe todo el mundo menos los que viven de negarlo. Y por esa sencilla razón hay que reformar un sistema político que tarda tanto en reconocer y llevar a efecto la voluntad del pueblo soberano. Todo el mundo sabe que la justicia tardía no es justicia.Tampoco la soberanía.

Quizás ese retardo que lleva la soberanía se deba a la maldición tecnológica de haber suprimido el papel impreso que tanto daño está haciendo a la educación, no digamos a la cultura de esta nación y que será tarde o temprano revertida como algunos de los artilugios y experimentos indeseables que con la boca abierta toleramos hoy como gañanes de las nuevas tecnologías.

Quizás debamos empezar a plantearnos limitar de algún modo el cuerpo electoral a los que no viven de éste invento, porque los que sí viven de ello son tantos que, a este paso como vemos, algunos repiten resultados con la que está cayendo, y con el instrumento de las subvenciones a ciertos medios como estamos viendo, volverán a repartírselo como antaño.

Hace muchos años que en España la extrema izquierda se estaba yendo por el sumidero de la memoria histórica cuando Pedro Sanchez, el usurpador que no ha ganado nunca las elecciones, para aferrarse al poder echó mano de Podemos y los marqueses de Galapagar, la niña del exorcista y la traidora sindical, que ya tenían las maletas hechas, retrasando años preciosos de nuestra historia y nuestra modernidad.

Pero a pesar de sus intentos de sujetarse a la brocha, las elecciones  de Castilla y León lo ha vuelto a poner de manifiesto. Los más jóvenes no recordarán que el dúo dinámico hizo bailar a la nación entera una canción de éxito que decía: izquierda, izquierda, derecha, derecha, adelante, atrás, un, dos, tres. En política no se trata de bailar, ni de que todos salgan a decir que han ganado, los partidos y  los medios, y es verdad, porque todos se subvencionan y retroalimentan unos a otros y aquí los que pagan la fiesta son los que compran y van a votar toda esta comida precocinada.

El Pp que no sabe bailar, ha tardado siete años en querer reconocer quien era el acemilero que tenían enfrente, despreciando a Vox sin intentar atraerlo y negándose a ver lo que venía. Siete años de autonosuyas, cortijos y estrategias equivocadas para llegar hasta aquí y tener que negociar ahora en Extremadura, Aragón y Castilla Léon lo que no quisieron ver ni reconocer, especialmente la chica ésta que tanto nos ha mareado y aún sigue ahi, la Guardiola.

España ha pedido en Castilla-León una vez más que su sistema político reconozca con mayor celeridad su voluntad, y hace ya tiempo que la soberanía viene pronunciándose insistentemente en este sentido. Lo que se necesita para reconstruir la Nación sanchista y todo el mal político y sociológico que está causando esta gentuzilla sanchista en la historia, en Europa y en el papel de España en el mundo, es una derecha más derecha y una izquierda menos izquierda. Y lo reconocen todos, menos los que viven de negarlo.

Más en Columnistas

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

CONTRIBUYE

Mobile Version Powered by