Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

Zapatero ‘olvidó’ felicitar el año nuevo

Europa Press 31 Dic 2010 - 15:02 CET
Archivado en:

MADRID, 30 (OTR/PRESS)

Comprendo que pueda parecer una mera anécdota -quizá lo sea–, pero lo cierto es que José Luis Rodríguez Zapatero, en su comparecencia ante la prensa de fin de curso, olvidó este jueves felicitar el nuevo año a los más de cien periodistas que seguíamos el acto en La Moncloa. No, a mí no me parece anecdótico que Zapatero -que es una de las personas más educadas y consideradas que conozco, y lo digo sin el menor asomo de ironía_ diese fin abruptamente a su encuentro con los periodistas, obviando hasta el trámite, casi obligado, de la felicitación: feliz salida y entrada, etc. Y es que ZP se encontraba visiblemente incómodo ante unos informadores que insistíamos en preguntarle por su futuro profesional -«no es este el sitio ni el momento para responder», se enrocaba el presidente–, acerca de si alguna vez ha pensado en dimitir o si tiene pensado un sucesor. No le gusta hablar de cosas tales, eso quedó claro.

Así que Zapatero, que sabía que le íbamos a interrogar sobre todo esto, pero que había acudido al atril del portavoz monclovita para disertar sobre pensiones, y de reformas y de acuerdos, puso pies en polvorosa en cuanto pudo. Y le comprendo. Lo que no comprendo -y conste que se le preguntó_ es la razón por la que sigue empeñado en no desvelar si piensa o no presentarse a la reelección en las elecciones generales de marzo de 2012 (él insiste en que no piensa adelantarlas): tiene al PSOE en vilo, a la opinión pública sobre ascuas, a los próximos al borde del ataque de nervios y a los lejanos a punto de la locura, a los mercados internacionales ojipláticos y a las cancillerías, que son las más despistadas, convocándonos cada día a los periodistas para que hagamos de oráculo y adivinemos el porvenir: ¿se va, se queda?.

Pero ese porvenir parece pertenecer solamente a ZP, que olvida que somos nosotros, los ciudadanos, quienes le elegimos y le pagamos, y que tenemos derecho a saber qué piensa hacer con su cuerpo leonés. Pues nada: que sigue la incógnita y todos salimos este jueves de la rueda de prensa que cierra el 2010 político como el negro en el sermón: cabeza caliente y pies fríos, muy fríos. Y sin felicitación de año nuevo.

Más en Política

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

CONTRIBUYE

Mobile Version Powered by