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CÍNICA IMAGEN DE 'EL RENACIDO' JUNTO A SU ESPOSA PUÑO EN ALTO EN FERRAZ PARA CELEBRAR LA VICTORIA

Los patéticos intentos de Sánchez por imitar a Podemos: cantar La Internacional ocultando que trabajó en Caja Madrid y el Banco Mundial

Por mucho que le duela a los 'sanchistas', este Partido Socialista ya no es obrero ni revolucionario

M.Abad 22 May 2017 - 17:08 CET
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Una de las imágenes más esperpénticas de la victoria de Pedro Sánchez fue verle cantar con su mujer, Begoña López, el himno de La Internacional tras ganar las primarias socialistas con una rotunda paliza en las urnas a Susana Díaz.

Y dado que se le acusa de estar cada día más podemidizado, verle cantar con el puño en el alto un himno compuesto por un obrero de la Comuna de París en 1871 que dice «cambiemos al mundo de base hundiendo al imperio burgués» es todo un espectáculo consumado en el ridículo.

Porque Pedro Sánchez es uno de esos socialistas que calló ante el desfalco de Bankia mientras algunos en su partido -como el padre de Ramón Espinar con el que ahora quiere fundirse en un abrazo- hacían trizas la tarjeta black a cuenta de los adornistas.

El mismo Pedro Sánchez que entona «¡Arriba, parias de la Tierra! ¡En pie, famélica legión!» admiraba a ese ‘chico liberal’ llamado Miguel Sebastián a comienzos de los años 2000, cuando era todo un jefe del Servicio de Estudios de uno de los bancos más poderosos de Europa.

Ahora lo tenemos cantando La Internacional a viva voz, un himno ligado a movimientos obreros y revolucionarios de un Partido Socialista que ya no es ni una cosa ni la otra tras haber dejado la economía hecha unos zorros en 2011, y acometer en mayo de 2010 los mayores recortes sociales de la democracia.

Algunos tampoco pudieron contener la risa al ver a la esposa de Sánchez cantar La Internacional cuando ella es socia y directora de una empresa cuyas prácticas laborales se corresponden con lo que coloquialmente se define como “empleo basura”, con empleados que trabajan ocho horas al día por 400 euros al mes.

Los intentos patéticos de Sánchez por parecerse a Podemos cantando un himno obrero consiguen alcanzar altas cotas de ridículo como cuando Podemos recurrió al proetarra Pablo Hasel para que les haga los acordes de La Internacional mientras ellos se bebían hasta el agua de los floreros.

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