Con este fin, Emma Montaña, directora general de Karactermania, junto con Pere Biosca, responsable comercial de la marca, han hecho entrega a Sandra Ibarra, presidenta de la Fundación, de un cheque por valor de 25,000 euros. Junto a ellos, como Embajadora Solidaria de la Fundación Sandra Ibarra, ha estado Irene Villa, un gran ejemplo de actitud positiva frente a la adversidad. Ella no se enfrentó al cáncer, pero sí al terrorismo cuando era una niña, al sufrir un atentado que le hizo perder las dos piernas y varios dedos de la mano. Hoy, Irene Villa es periodista, escritora, campeona de esquí alpino adaptado y, desde hace pocos meses, también madre. Todo un ejemplo de superación personal.
“Para salir adelante hace falta optimismo y ganas de curarse, pero no solo en el niño, sino también en las personas que le rodean. Para mí, mi motor fue mi madre, si ella hubiera tomado una actitud derrotista yo no hubiera conseguido hacer lo que he hecho”- ha señalado Irene Villa- “También es muy importante que en la etapa hospitalaria, todos los que estén alrededor del niño le inspiren alegría o le traten de hacer lo más amena posible la estancia, tanto familiares como el personal del hospital. Mis recuerdos del hospital son positivos porque quienes me rodearon intentaron hacerme feliz”, añade.
prensa.emma@fundacionsandraibarra.org
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