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Hay lugares que no son simples edificios, sino guardianes de la memoria de una ciudad. The Palace Hotel es uno de ellos. Inaugurado en 1912, este emblema de la Gran Vía madrileña ha sido testigo de más de un siglo de historia, y tras una reciente y exhaustiva restauración, recupera todo su esplendor para recibir la Navidad. No se trata solo de una decoración brillante o de menús especiales; es la resurrección de un espíritu, el de aquellos locos años 20 donde bajo su imponente cúpula de cristal se celebraban las fiestas más glamurosas de la capital.
Este año, despedir 2025 y dar la bienvenida a 2026 en este hotel es sumergirse en una experiencia que entrelaza la tradición más arraigada con la vanguardia gastronómica. Te propongo un recorrido por su programación, un relato de cómo se vive la Navidad en un rincón donde la elegancia no es una pose, sino una forma de ser.
La magia comienza, como no podía ser de otra manera, en Nochebuena. Desde hace décadas, la Cena de Gala del Palace es una tradición para muchas familias y visitantes. Un punto de encuentro donde los recuerdos se tejen año tras año. Este 24 de diciembre, el chef ejecutivo Nuno Matos ha diseñado un menú que es un homenaje a los sabores navideños que todos llevamos dentro, pero elevados con su toque personal y la excelencia que caracteriza al hotel. Para realzar cada bocado, el Head Sommelier Gustavo García propondrá un maridaje que convertirá la cena en un viaje sensorial.
Imagina la escena: estás en La Cúpula Restaurant & Bar, bajo esa bóveda que parece tocar el cielo. Un terceto musical envuelve la velada con notas festivas, creando una atmósfera a la vez íntima y vibrante. Es la calidez de la Navidad, vestida con la elegancia impecable del Palace. La cena se desarrolla desde las 20:30 hasta la 1:00 de la madrugada, con un precio de 295 euros por persona (IVA incluido).
Pero la celebración no termina con los dulces de Nochebuena. El 25 de diciembre y el 1 de enero, el hotel invita a un almuerzo buffet que es un festín para los sentidos. No es un buffet cualquiera. Es una propuesta cuidada al milímetro, con delicadas miniaturas saladas, una selección exquisita de productos del mar y de la tierra, y una variedad de postres que pondrán el broche de oro a la comida.
Cada fecha tiene su propia banda sonora. En el Almuerzo de Navidad, las voces de un soprano y un tenor, acompañados al piano, interpretarán los villancicos que nos trasladan a la infancia. Para el primer día de 2026, la música evocará la magia del Concierto de Año Nuevo de Viena, llenando La Cúpula de las melodías que anuncian un nuevo comienzo lleno de esperanza. Ambos almuerzos son de 13:30 a 16:30 horas, también a 295 euros por persona.
Si hay una noche en el año para soñar a lo grande, esa es la de Fin de Año. Y el Palace lo sabe. Por eso su Gran Gala de Fin de Año, bautizada como “Una Mirada a La Rioja”, no es solo una cena, es un espectáculo total. Bajo la cúpula que vio desfilar el glamour de los años 20, la noche recupera esa estética con decoración espectacular, actuaciones sorpresa y una propuesta gastronómica que es, en sí misma, un acontecimiento.
Los artífices de este menú son nada menos que los hermanos Ignacio y Carlos Echapresto, chef y sumiller del aclamado restaurante Venta Moncalvillo, poseedor de 2 Estrellas Michelin. Ellos trasladan al corazón de Madrid la esencia de su tierra. Su propuesta no es solo comer; es entender La Rioja a través de sus sabores, sus memorias y sus costumbres, reinterpretadas con una mirada actual y sofisticada. Cada plato viene acompañado de una selección de vinos y champán que Carlos Echapresto ha elegido para hacer de este viaje una experiencia redonda.
“Para nosotros, elaborar un menú tan especial y en un lugar tan mágico como el hotel Palace, es además de un orgullo, una gran oportunidad de ofrecer un pedazo de Venta Moncalvillo en el corazón de Madrid”, comparte Ignacio Echapresto. “Una ocasión única para mostrar el lujo de la inmediatez a través de nuestra mirada a nuestra tierra, a sus gentes y a sus productos”.
La noche se prolonga hasta las 4:00 de la madrugada con música en vivo y sorpresas, asegurando que sea una experiencia única, digna de ser recordada para siempre. La tarifa para esta Gala completa es de 975 euros por persona. Para quienes prefieran unirse solo a la fiesta posterior a la cena, con cotillón incluido, la entrada al Cotillón (de 23:30 a 04:00 h) es de 325 euros.
Como detalle de lujo, las asistentes a la gala recibirán un regalo de belleza de la casa parisina Darphin Paris: las Cápsulas de Retinol Rejuvenecedor de su línea Éclat Sublime. Un gesto que refuerza la sofisticación de la velada y que conecta con la tradición de cuidado y excelencia de la marca fundada en 1958.
Pero la Navidad en el Palace no es solo para grandes galas. Hay espacio para la tradición más castiza y reconfortante. Desde el 25 de noviembre hasta el 7 de enero, el hotel rinde un homenaje muy especial a Madrid sirviendo bajo su cúpula los auténticos churros de San Ginés. Disfrutar de estos churros recién hechos, acompañados de un chocolate intenso y cremoso, en un entorno tan glamuroso, es una de esas contradicciones maravillosas que solo una ciudad como Madrid puede ofrecer. Es un momento cálido, accesible y profundamente conectado con el alma de la capital.
Para quienes deseen vivir una inmersión completa, el Palace propone estancias navideñas. Sus habitaciones y suites, recién renovadas, son un refugio de lujo y confort en el corazón de la ciudad. Logran el complicado equilibrio de respetar la elegancia atemporal de 1912 mientras incorporan todo el confort y el diseño contemporáneo. Es la base perfecta para quienes viajan a Madrid para vivir su magia navideña: las luces, los mercadillos, el ambiente… y tener un santuario privado al que volver. Las tarifas para esta experiencia parten de 390 euros más IVA por noche, con el desayuno incluido.
The Palace Hotel no se limita a ofrecer eventos. Teje experiencias. Recupera la esencia de una Navidad donde el tiempo parece detenerse para valorar lo importante: la buena compañía, la excelente gastronomía y la belleza de un escenario que es, en sí mismo, un pedazo de historia viva de Madrid. Es el regreso por todo lo alto de un icono, listo para convertir las fechas más especiales del año en recuerdos que, efectivamente, perduran en el tiempo.
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