Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

Medicina estética y arrugas del entrecejo

La Dra. Mar Mira presenta un tratamiento con toxina botulínica tipo E para probar los resultados antes de optar por uno más duradero

La toxina trenibotulínica tipo E puede mostrar cambios desde las ocho horas y su efecto suele durar entre dos y tres semanas. Su corta duración permite valorar el resultado antes de plantearse un tratamiento de mayor permanencia

Ana Rojo 16 Oct 2026 - 23:48 CET
Archivado en:

Más información

U/1ST lanza SALMA, el rojo que dosificas capa a capa

Clarins lleva la epigenética al contorno de ojos con su nuevo Double Serum Eye

de Dar el paso hacia un primer tratamiento para las arrugas de expresión puede generar dudas. Cómo quedará el rostro, si conservará su naturalidad o cuánto durará el cambio son preguntas habituales. La Dra. Mar Mira analiza una nueva opción: la toxina trenibotulínica tipo E, cuyo efecto dura unas pocas semanas.

Su interés está en ese tiempo más breve. Permite comprobar cómo responde el entrecejo al tratamiento antes de decidir si se quiere optar por una toxina de mayor duración.

Qué es la toxina botulínica tipo E

La toxina trenibotulínica tipo E disminuye temporalmente la actividad de los músculos que intervienen al fruncir el ceño. Así suaviza las arrugas del entrecejo. Es un tipo de toxina botulínica diferente del tipo A, utilizado habitualmente en medicina estética.

Está autorizada en la Unión Europea desde el 15 de julio de 2026 con el nombre comercial de Boey. Su uso está indicado en adultos con arrugas del entrecejo de intensidad moderada a grave que tienen un impacto psicológico importante.

La autorización se limita a las líneas que aparecen entre las cejas al fruncir el ceño al máximo.

Un tratamiento breve para probar el resultado

Su corta duración permite comprobar el cambio en el entrecejo antes de decidir si se quiere un tratamiento de mayor permanencia. Puede ser una opción para quienes se plantean tratar sus arrugas por primera vez y tienen dudas sobre el resultado.

El efecto no se puede revertir de inmediato. Tras la inyección, hay que esperar a que disminuya de forma gradual.

Antes del tratamiento, el médico debe valorar los antecedentes del paciente, su musculatura facial y el resultado que espera conseguir. Esa evaluación permite decidir si la toxina tipo E es adecuada para su caso.

Cuándo empieza el efecto y cuánto dura

Los estudios clínicos detectaron los primeros cambios desde las ocho horas tras la inyección. El resultado fue más marcado alrededor del séptimo día y el efecto desapareció, por lo general, en dos o tres semanas.

Estos plazos pueden variar de una persona a otra. Los cambios no siempre se aprecian a las ocho horas y la duración no se limita a 21 días exactos.

La Dra. Mar Mira destaca que esta opción permite tener en cuenta cuánto tiempo quiere el paciente mantener el resultado, además del cambio que busca en su entrecejo.

Qué dicen los pacientes sobre la naturalidad

En un ensayo de fase 3 con 309 adultos que nunca habían recibido toxina botulínica, el 84,7 % de quienes recibieron el tratamiento se mostró satisfecho con la naturalidad del resultado al séptimo día.

El porcentaje refleja una valoración personal, no una garantía de conservar la misma expresividad. El resultado de cada paciente depende también de su anatomía y de cómo se planifique y aplique el tratamiento.

Seguridad y posibles efectos adversos

En los estudios, los efectos adversos observados fueron generalmente leves y no graves. Que el tratamiento dure pocas semanas no significa que esté libre de riesgos.

La inyección puede causar dolor, enrojecimiento o hematomas. También se han descrito casos de caída del párpado, descenso de la ceja o elevación excesiva de su extremo lateral.

Boey requiere prescripción médica. Debe administrarlo un médico con formación y experiencia en el tratamiento de las arrugas del entrecejo, y su ficha técnica contempla un uso ocasional.

Cuándo valorar un tratamiento más duradero

Después de comprobar el resultado, el paciente puede decidir con su médico si quiere optar por una toxina botulínica tipo A, de mayor duración. El profesional valorará si es adecuada y cuándo administrarla.

Se ha estudiado su aplicación a los 30 días de haber recibido la toxina tipo E. Su uso antes de ese plazo no se ha evaluado.

El estudio respalda la posibilidad de pasar de un tratamiento al otro, pero no demuestra que empezar con el tipo E mejore el resultado posterior.

Elegir también cuánto dura el resultado

Para la Dra. Mar Mira, la toxina tipo E permite adaptar el tratamiento tanto al cambio que busca el paciente como al tiempo que desea mantenerlo.

«No la plantearía como sustituta de la toxina tipo A, sino como una herramienta complementaria que nos permite personalizar también la duración del tratamiento», explica.

Su efecto de pocas semanas ofrece una opción para quienes dudan ante su primer tratamiento: comprobar el cambio en las arrugas del entrecejo antes de valorar otro de mayor duración.

Dra. Mar Mira. Calle de Claudio Coello, 69A, 28001, Madrid. Citas: 638 97 22 25.

Ana Rojo

Más en Por todo lo alto

Mobile Version Powered by