¿Está el presidente de la Junta de Castilla-La Mancha, José María Barreda, realmente por la conclusión del Trasvase Tajo-Segura? Más bien está por su mantenimiento, según lo expresado en las Cortes durante el debate en el que retiró el proyecto de nuevo Estatuto.
La idea es que el agua no pase las fronteras de la región hacia otras comunidades a través del Júcar y el Segura, pero quiere mantener el acueducto para atender nuevos desarrollos en la zona castellanomanchega de ambas cuencas y en el Gudiana, lo que no dejan de ser trasvases y restar recursos a las comarcas ribereñas del Tajo.
En el citado debate para retirar el proyecto de nuevo Estatuto, Barreda dijo que la reserva de 4.000 hectómetros cúbicos que se observaban en el preámbulo de la Ley -que como se sabe, no tiene fuerza normativa-, defendía la utilización del agua en la zona este de la región:
«Por ejemplo, la reserva hídrica del Estatuto podría servir para garantizar la puesta en marcha de los siguientes proyectos, que han sido declarados de interés general de la nación, pero para los que siempre ponen dificultades a la hora de las concesiones: 28.000 hectáreas en la zona regable del Canal de Albacete, en la Cuenca Hidrográfica del Júcar; la zona regable de La Manchuela conquense, también de la Cuenca Hidrográfica del Júcar; la zona regable de la margen derecha de La Torre de Abraham en la Cuenca del Guadiana; la zona regable de La Vega del Picazo, en el Júcar, con 800 hectáreas; la zona de Illana-Leganiel, de la Cuenca Hidrográfica del Tajo; la ampliación de la zona regable de Hellín; la zona regable de la alta cabecera del Segura o la zona regable del Tajuña».
En contra de los principios de la Plataforma
Aunque Barreda y el PSOE pretenden dar una imagen de proximidad a las tesis que defiende la Plataforma en Defensa del Tajo, a la que este partido pertenece con otras cuarenta organizaciones e instituciones, lo cierto es que siempre se esquiva hablar del fin de los trasvases a otras cuencas en su recorrido castellanomanchego. De hecho el agua del trasvase se utiliza, por ejemplo, para enviar agua a las Tablas de Daimiel, mermadas en sus recursos hídricos por una deplorable gestión de los acuíferos.
Así, en el punto primero de los seis en que la Plataforma resume sus reivindicaciones esenciales, se afirma que «En un plazo de 10 años, suficientes para poner en funcionamiento las desaladoras del Mediterráneo, deberá desaparecer el Trasvase Tajo-Segura o a otras cuencas«.
El creciente tono nacionalista que el PSOE está empleando para llamar a la movilización que pretende reproducir en Talavera de la Reina el próximo 20 de junio, denota que la polémica se quiere llevar a un enfrentamiento entre comunidades de diferente signo político, más que a resolver el problema del agua realmente.
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