El segundo del exentrenador de la Real Sociedad Montanier, Michel Troin, ha estado en Donosti aprovechando el parón de la Liga Francesa por selecciones. El galo ha hablado de la salida de todo su cuerpo técnico el año pasado y no ha dejado en muy buen lugar a Jokin Aperribay, presidente de la Real.
Michel Troin, el segundo de a bordo de Montanier, ha aprovechado el parón de la liga francesa para pasarse unos días descansando en Donostia. Es la primera vez que volvía a la capital guipuzcoana tras su salida de la Real en el verano del año pasado.
«Creo que nuestro trabajo no fue apreciado». Michel Troin no se muerde la lengua. «No entendíamos que hubiera tantas críticas», sostiene el de Vernon, que no olvida un partido contra el Rayo Vallecano en el que la Real terminó ganando por 4-0. «Íbamos ganando 3-0 y la gente nos pitaba porque no jugaba Rubén Pardo. No entendía nada», reconoce Troin, que, eso sí, no lo pasó tan mal como Philippe: «Para él fue muy difícil. Yo estaba más en un segundo plano». Pero nunca perdieron los nervios. «Había que tener mucha sangre fría. Además pensábamos que si había crítica, es que algo estábamos haciendo bien», asegura esbozando una amplia sonrisa. Ahora son felices con el Rennes. «Estamos más tranquilos, de verdad. Tanto Philippe como yo disfrutamos con lo que hacemos y el grado de crítica es mínimo».
En su opinión, el máximo dirigente de la entidad blanquiazul «no fue claro en la negociación. Creo que su reflexión fue: ‘Terminamos cuartos. Gracias y adiós’. Pero esto es fútbol». Deja claro, asimismo, que «nosotros queríamos seguir en la Real. Esperamos todo lo que pudimos. No seguir no fue un problema. Lo hubiera sido si, después de la Real, no hubiéramos encontrado un equipo, pero teníamos dos ofertas y aceptamos la del Rennes, un buen club, con jugadores jóvenes e instalaciones perfectas».
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