No se conoce otro caso igual. Una cámara de fotos reflex se cae desde una altura de 900 metros y apenas sufre daños. Es más, sigue completamente funcional.
Su dueño, un instructor de paracaídas de Florida (EEUU), la llevaba junto a otra cámara de vídeo sobre su cabeza en un casco. Tras realizar un salto desde una avioneta las dos cámaras se cayeron justo antes de abrir el paracaídas (ver vídeo que acompaña este artículo).
La cámara de vídeo no tuvo la misma suerte y quedó completamente rota. La réflex que sobrevivió era una Canon Rebel XT. El dueño piensa presentarla para los récord guinness.
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