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Parece que el calor está afectando también a los comensales de ‘First Dates’ levantándoles la líbido y haciendo que estén más fogosos que nunca.
Al menos esto es lo que les sucedía a Sergi y Olga que congeniaron enseguida y él ya se imaginaba teniendo sexo con ella.
Olga es una acróbata de Bielorrusia que llegó al programa de Carlos Sobera presumiendo de vivir en un barco: “Es una sensación increíble. Tú tienes espacio solo para ti. Cuando hay viento, el barco se mueve”. Además la pretendiente es profesora de pole dance y corista en un grupo de rock.
Sergi por su parte es un sevillano de 44 años que llegó al restaurante de las citas a ciegas de Cuatro con un pañuelo en el cuello que según él «le sirve de amuleto en las grandes ocasiones». Nada más verlo, Olga confesó que le había gustado físicamente “porque tenía una magia especial”.
Congeniaron a la perfección desde el principio y. Sergi le pidió a Olga si le podía mostrar alguna acrobacia, a lo que ella accedió. Al verla como hacía la figura, el sevillano empezó a imaginar cómo podría ser el sexo con Olga: «¡Ostras! Esta acrobacia en la cama puede acabar en el hospital».
Pero el tema no quedaba ahí. En la decisión final, Sergi le dijo a su pretendiente que “le gustaría ver su barco”. Olga muy picarona le respondió: «¿Pero quieres solo verlo?». «Me gustaría verlo y probar qué tal están sus sofás, la cubierta y si hay pool dance», contestó el sevillano sin ningún tipo de pudor.
“Me lo he pasado muy bien, pero me he quedado con las ganas de darte un besito más largo. ¿Puede ser?», siguió insistiendo Sergi. “Posible, sí», contestó ella dando vía libre a un beso mas consistente.
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