En España existe la tendencia de estirar los programas hasta la saciedad y, claro, esto lleva al desgaste y de ahí a que la audiencia les de la espalda. La temporada que nos ocupa ha demostrado que series y formatos merecen una muerte digna antes de que se vayan por la puerta de atrás, si es que ya no es demasiado tarde.
‘ÁGUILA ROJA’
Llevamos varios años advirtiéndolo: ‘Águila Roja’ debería terminar ya con la poca dignidad que le queda. Anoche, día 5 de noviembre de 2015, por ejemplo, el capítulo 98 de la serie de TVE cosechó un escaso 12,7% de share. Lejos quedan ya los récords de audiencia cuando la ficción era todo un fenómeno de masas.
Tanto la pública como la productora, Globomedia, se han empeñado en estirar un chicle que ya no es rentable. Hablamos de la que fue la serie más cara de nuestra televisión (a razón, ahora mismo, de unos 800.000 euros por capítulo) pero que ya no da la talla ante la competencia (actualmente lucha contra GH y Velvet).
‘Águila Roja’ es una gran serie pero debería despedirse de sus seguidores antes de caer en el mayor de los ridículos.
‘CUÉNTAME CÓMO PASÓ’
Podemos calcar lo escrito en ‘Águila Roja’. ‘Cuéntame cómo pasó’ es uno de los estandartes televisivos más respetados y populares de la última década. Es un pilar y un referente en la pública. Bueno, lo fue.
Tras una temporada, la de 2014, en la que la historia resbaló en terrenos oscuros y telenovelescos (la familia rota, los cuernos de Antonio, las drogas…) la ficción se recuperó un poco en la siguiente tanda de capítulos pero no ha repetido, ni muchos menos, los datos de hace años.
Además, dentro d epoco, la serie tendrá que llamarse ‘Cuéntame qué pasa ahora mismo’ puesto que, si siguen así, van a alcanzarnos en el tiempo. Y si a todo esto le añadimos el escándalo de la actriz Pilar Punzano (que acusa a los creadores de la serie de, prácticamente, hacerle la vida imposible), creemos que es hora de cerrar el chiringuito y despedirse con dignidad.
‘DELUXE’
Me da pena que el ‘Deluxe’ esté perdiendo en su batalla de los viernes con ‘Tu Cara me suena’ aunque creo que será una fase, nada más. De hecho, esta misma noche promete ser dura con la visita de Amador Mohedano al plató de T5.
La cuestión no es que el programa de La Fábrica de la tele (tanto la versión nocturna como la diaria) tenga que cerrar o no. La pregunta es si toda la parrilla de T5 tiene que renovarse.
La primera cadena de Mediaset está demasiado encorsetada en un sólo programa (‘Sálvame’) y por fin, tras muchos años, empiezan a notarse los primeros signos de desgaste. Más que morir, lo que deberían hacer es renovarse.
‘VIAJANDO CON CHESTER’
Con Risto Mejide, ‘Viajando con Chester ‘ se consolidó como uno de los espacios más rentables de Cuatro, con un 7% de media en las dos primeras temporadas y un 9,2% en la tercera, el publicista se vio en posición de negociar su sueldo y fue ahí cuando todo se fue al traste.
Con pepa Bueno al frente del programa, ‘Viajando con Chester’ saldó su cuarta temporada con un ridículo 5,9% y aunque ahora se dice que va a haber nuevo presentador, creemos que es hora de tirar la toalla. Ya hay demasiados espacios de entrevistas en TV. Que el Chester admita la derrota y deje espacio a las nuevas generaciones.
AL RINCÓN
Risto se fue de Mediaset para fichar por Atresmedia y se llevó a A3 un formato idéntico al Chester: ‘Al Rincón de pensar, ahora bautizado como ‘Al rincón’.
El nuevo programa de entrevistas de Risto nunca ha cuajado en audiencia por varios motivos. El primero, que el público no es tonto y no le gustan las copias. El segundo; que no es un programa para emitir en el late night. En tercer lugar; que la mayoría de invitados no son grandes nombres y, por último, que esta segunda temporada, la realización ha bajado mucho (esos decorados de Conde Drácula son ridículos).
‘TOP CHEF’
Nos encantan los concursos de cocina y nos encanta Chicote, pero hay saturación. De los dos. En sus primeras temporadas, Top Chef nunca ha funcionado en sus estrenos aunque siempre ha terminado con grandes datos de audiencia.
En su primera edición, el talent culinario de Boomerang promedió un 17,8% y 2.937.000 espectadores. En la segunda temporada bajó y anotó un 16,1% y 2.544.000 espectadores.
Ahora, en la tercera edición, y con aún seis galas por emitir, el programa presentado por Alberto Chicote, no llega al 15% de share, lo que lo sitúa por encima de la media de la cadena pero por debajo de las expectativas de un programa tan ambicioso.
Hay varios problemas: La competencia (Bertín Osborne, en La1, les ha hecho mucho daño), el desgaste del formato y que en Atresmedia se le ha ido la mano explotando a Chicote.
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