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Intensa final del reality estrella de Antena3

¿Qué parejas se han divorciado realmente en ‘Casados a primera vista 2’?

Recuento final: Tres divorcios y dos parejas que apuestan por sus matrimonios

Sergio Espí 08 Mar 2016 - 09:35 CET
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Por fin hemos descubierto qué parejas han sobrevivido al ‘experimento’ más arriesgado de la tele. El 7 de marzo de 2016 asistimos a la final de la segunda temporada de ‘Casados a primera vista’ y hubo dos de dos: Dos divorcios (tres si contamos el que se firmó semanas antes entre Andrea y Bernardo) y dos parejas que quisieron continuar.

En realidad no hubo muchas sorpresas. En la final de la segunda edición de ‘Casados a primera vista’, esa versión televisiva de los matrimonios concertados de toda la vida, hubo de todo. A estas alturas del programa, solo quedaban cuatro de las cinco parejas que comenzaron el reality puesto que, un par de semanas antes, vimos como Andrea y Bernardo tiraban la toalla ante la evidencia de que que su matrimonio no tenía que haberse celebrado jamás.

En primer lugar, quiero decir que la segunda edición ha superado con creces a la primera. El casting ha sido sensacional y el ritmo estupendo. Se han guionizado más algunas situaciones que, aunque falsas, han dado pie a lo que realmente se busca en estos casos: Espectáculo del bueno.

Como es habitual en el programa, el final consistió en que cada uno de los componentes de las parejas tenía que decidir, en solitario si firmaba los papeles del divorcio tras dos meses de convivencia.

TITO Y CRISTINA: DIVORCIO CON SORPRESA

Los primeros en enfrentarse al dilema fueron Tito y Cristina, que partieron en la aventura con un 82% de compatibilidad según el (dudoso) test al que son sometidos por los expertos psicólogos del programa.

Aquí el problema fue que él, andaluz de toda la vida se fue a vivir a Barcelona para estar con su ‘desconocida’ esposa pero ella resultó ser demasiado seca y severa. A esto se le añade que la familia de Tito nunca vió con buenos ojos a Cristina, por lo que al final, la cosa estaba tensa.

Contra todo pronóstico, Cristina no quiso firmar los papeles del divorcio aunque Tito sí. Fin de la historia.

JONATHAN Y SABRINA: ¿FELICES PARA SIEMPRE?

La primera pareja que siguió casada tras el reality fue la formada por Jonathan y Sabrina. No fue ninguna sorpresa. Desde el comienzo, los dos tuvieron una gran conexión aunque los celos de ella causaron algún que otro problema.

Al final, ninguno firmó el divorcio y se fueron felices para siempre. Habrá que esperar para ver realmente qué ha pasado entre estos dos.

MÓNICA Y PEDRO: CRUELDAD INTOLERABLE

El momento más sublime del final de ‘CAPV’ fue el que protagonizaron Pedro y Mónica. Su relación ha sido tormentosa, falsa y extraña desde que se conocieron en el altar. En resumen, ella era una histérica y ansiosa por tener una familia y él un rico venido a menos que, en realidad, nunca le gustó su nueva mujer.

Pedro nunca se portó bien con Mónica durante el programa (llevó a su ex novia a la boda, por ejemplo) y ella se empeñó, de manera enfermiza, en cambiar a su pareja. Gran error.

A la hora de la verdad, Mónica no quiso firmar el divorcio. Quería luchar por su «proyecto» a toda costa pero Pedro no. Él no sólo quiso divorciarse sino que remató a la que había sido su esposa de la manera más ultrajante:

De esta experiencia he aprendido que, en realidad, sí quiero casarme.

Es decir, que está dispuesto a comprometerse pero no con ella. Eso sí que es mala leche.

ALBERTO Y JOSÉ RAMÓN: FELICIDAD INCIERTA

José Ramón y Alberto han sido la primera pareja gay en la historia del programa y posiblemente y una de las más estables. Aunque el comienzo no fue del todo feliz (A Alberto no le gustó mucho su marido cuando él vio por primera vez), pero poco a poco surgió la magia.

Los problemas llegaron más tarde, primero por los celos de José Ramón y luego por el inminente viaje de trabajo que tenía que Alberto a Londres y que obligaba a la pareja a mudarse.

La tensión se incrementó hasta el final. Ninguno de los dos sabía qué hacer pero, en el momento decisivo, ambos optaron por no firmar el divorcio y seguir adelante. Sí, todo muy bonito pero no nos lo creemos. Recordemos que, según se filtró en redes sociales, Alberto, además de bailarín, es, supuestamente, chapero. Así que, teniendo en cuenta lo celoso que es José Ramón, dudamos mucho de la viabilidad de esta pareja.

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