El 29 de abril de 2018 arrancó la nueva temporada del Chester en Cuatro y lo hizo con un personaje muy querido de la cadena: Jesús calleja. El presentador y aventurero se sinceró como nunca sobre su vida, analizando conceptos como la felicidad o la muerte.
Calleja y Risto ya se conocían. El segundo había compartido una aventura en África con el primero en ‘Planeta Calleja’ pero allí Mejide era el entrevistado. Ahora, en el ‘Chester’, el leonés era el que se tenía que sincerar sobre sus éxitos y fracasos y sobre lo que es llegar a la cumbre.
O te buscas tú la vida o la suerte no viene a buscarte a ti. Siempre tengo un plan A, un B, un C y un D. Todo controlado. Somos profesionales y por eso ningún invitado ni nadie de mi equipo han resultado heridos.
Dijo Calleja sobre el buen funcionamiento de su programa aunque, eso sí, confesó que la sima Krúbera-Voronya, la más profunda del planeta, le jugó una mala pasada, llegando a estar 12 días encerrados bajo tierra:
Ahí se me fue la cabeza. Fue por vanidad. Marcamos siempre una línea pero nos enteramos que había algo que no se había conseguido, ni siquiera National Geographic: hacer los cuatro cardinales. Si lo hacía era la primera persona que hacía los cuatro cardinales y no hicimos plan de seguridad ni nada. Nunca se había filmado.
No habíamos calculado nada. Nos pilló una gota fría horrible y después vino una cascada gigantesca. El matrimonio ruso con el que bajamos escribió una carta de despedida a sus hijos. Estuvimos doce días atrapados sin comer. Cogíamos los cordones de cuero, los machacábamos e intentábamos tener algo en el estómago. Intentamos mentalizarnos de que había que aguantar. Estuvimos ocho días sin ver la luz. Llegué destrozado mentalmente
Por todo lo que vivo, siempre digo que no valoramos verdaderamente encontrarnos bien todas las mañanas, levantarte y decir: ‘Voy a vivir la vida hoy. Lo que me toque’. Parece absurdo y una frase muy manida, pero es verdad.
La confesión más dura que hizo Calleja fue la referida a la muerte de su hermano Julián, que falleció de cáncer días antes de que Jesús alcanzara la cima del Everest:
¿Quién ha venido del otro lado a contarnos si hay vida o no? Tengo claro que no nos morimos. Me lo estoy pasando tan bien en vida que tengo que pensar que hay algo más después. No sé cómo»
No fui al funeral de mi hermano. quería recordarle con su alegría, con su forma de ser, cómo yo le ví vivo. Las ceremonias que hacemos aquí me parecen tremendamente triste, es regodearse en el dolor.
Me fui a Nepal porque los budistas tienen un concepto de la muerte distinta. Creen que estamos en la vida porque estamos en un continuo aprendizaje y se va cambiando de cuerpo
Y de la muerte, Calleja habló de la felicidad:
No le damos importancia. No nos enseñan a ser felices desde pequeños. Me encuentro pocas personas que disfrutan trabajando.
He tenido muchas profesiones: he sido peluquero, he vendido coches, he puesto antenas, guía de montaña… Peluquero no me gustó, me horrorizaba. No pegaba con nada de mi vida. No me gustaba ese trabajo, pero le busqué la gracia. Gané un concurso a nivel nacional y me fui a París, pero la dejé cuando más dinero ganábamos. Entonces empecé de guía.
El gran titular de la noche fue el referido al amor. Calleja reconoció, sin pudor que:
Nunca he estado enamorado. Cuando te veo con Laura, pienso que debe ser la hostia. Yo vivía en una nave espacial. Todo lo mío se centraba en la exploración.
Pero aunque nunca se ha enamorado, el aventurero aseguró ser muy activo sexualmente aunque se aseguró de no dar detalles:
Claro que tengo mis líos. Pero no te voy a contar con quién, ni dónde, ni cuándo. Si no follas en tu vida, estás jodido. Eres un amargado para toda tu vida. Vas a tener una tara toda tu vida. Estoy muy bien servido. Hay rincones que hay que reservar en la intimidad.
Más en 3 Segundos
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home