Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

Incongruencias en la circulación rodada

Tres foramontanos en Valladolid 11 Ago 2020 - 07:22 CET
Archivado en:

Por Javier Pardo de Santayana

(La casa a cuestas)

Escribo desde mi casa de Cantabria tras un viaje en que la novedad de la pandemia fue cargarse la parada clásica en el Landa – o sea en Burgos – fallida por la escasez de espacio que ahora se obliga a respetar. Pero para llegar hay que salir primero, y para conectar con la A1 hay que seguir una carretera transversal que sorprendentemente sería considerada como la más peligrosa del país, quizá porque tiene un largo tramo recto al que se accede perpendicularmente.

Mas sea por la razón que sea, la carretera – como otras varias de la zona – sufriría  modificaciones radicales, no sólo con la construcción de las inevitables rotondas que hoy inundan nuestra geografía, sino también con la acumulación de otros obstáculos. Y de tal forma es esto cierto que  el viajero llegará a preguntarse si su coche podrá salir indemne de este trance, es decir, si los neumáticos no reventarán estrepitosamente o quedarán destrozados de los roces y golpes que reciben. Y lo mismo ocurrirá también con la estructura, sometida a tan violentos triquitraques que uno llegará con razón a  preguntarse si resistirá una nueva sacudida.

Y nos preguntaremos cómo es esto, pues, la verdad, parece sorprendente que se hile tan fino en la seguridad de nuestras carreteras pero que esto sea a costa de los propios coches, conductores y viajeros. Y sean nuestros propios gobernantes quienes deciden premeditadamente por nosotros someter algo que es nuestro a unas pruebas duras como éstas; pruebas que suponen una intromisión ajena en nuestra  economía al acortar por decreto la vida de una de nuestras pertenencias más fundamentales y preciadas.

Pero no es ésta la única contradicción que vengo constatando en el “sector del automóvil” y “la circulación rodada”. Ahí tenemos las motocicletas. Pues nos extraña lo de ir sentado sin protección alguna física aun yendo simplemente al aire. Como lo de que al segundo viajero o viajera se le recomienda o permita el agarrarse al piloto evitando que el contacto le produzca cosquillas o le estorbe.

¿Es esto por ventura algo a la altura de lo que la seguridad hoy nos exige? ¿No cree usted que cualquier reacción instintiva ante lo que se trata de un peligro real o imaginario del que va de “paquete” puede originar una desgracia? ¿No le preocupa usted la rigidez de las posturas de ambos viajeros y la imposibilidad de relajarse con un cambio para relajar un mínimo sus músculos? ¿Y qué me dicen del peligro evidente en el caso de un chinazo que si en un automóvil se limitaría – riesgo evidente que yo mismo he sufrido un par de veces – a hacer añicos nuestro parabrisas, en el caso de la moto supondría un riesgo auténtico de muerte…

Y sin embargo, quizá porque es difícil dar con una solución definitiva, cada vez se meten más medios diferentes en una misma calle o carretera, aumentando así los riesgos que se corren. Y sin embargo aún tiene usted el famoso patinete, que yo he visto incluso a cien por hora, pugnando por ser incluido entre las  opciones elegidas,

O sea que por ahora todos han de convivir y circular al mismo tiempo por las mismas vías, y esto no parece en absoluto inteligente, ya que obliga a forzar las cosas hasta el límite. Así que usted verá a nuestros alcaldes ampliando o eliminando aceras imposibles, y ciclistas, y a patinadores de patines o de patinetes incumpliendo sistemáticamente la norma establecida.

En fin, que los criterios que requiere poner en orden la cada vez más compleja circulación rodada son más y más difíciles a la hora de componer un conjunto razonable de normas y medidas cuyo funcionamiento tenga un mínimo sentido. Y que, por consiguiente funcione como debe, a menos que cada uno supla con su celo las evidentes disfunciones del sistema.

 

Tres foramontanos en Valladolid

Los autores nos cuentan… Con el título Tres foramontanos en Valladolid, nos reunimos tres articulistas que anteriormente habíamos colaborado en prensa, y más recientemente juntos en la vallisoletana, bajo el seudónimo de “Javier Rincón”. Aunque de raíces castellanas, nuestra formación, como se indica en los resúmenes biográficos que siguen, tiene lugar más allá de las […]

Más en Tres foramontanos en Valladolid

Mobile Version Powered by