Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

Una buena forma de matar el tiempo

Tres foramontanos en Valladolid 18 Nov 2020 - 07:22 CET
Archivado en:

Por Javier Pardo de Santayana

(Cuando cierran los bares)

Las actuales y persistentes restricciones al movimiento de los españoles está seguramente produciendo cambios que quedarán total o parcialmente reflejados en la vida diaria. Por el momento plantean la necesidad de soluciones prácticas que palien el desastre, no sólo para quienes tienen trabajo sino también para quienes, ya retirados, tan sólo aspiran a utilizar su tiempo de alguna forma, si no particularmente útil, al menos agradable.

Hemos de reconocer que para ello no faltan alicientes en estos tiempos de avances tecnológicos. Ahí tenemos el clásico recurso a la lectura, o a la escritura, o al arte, o al ordenador, esa fuente de posibilidades. Pero en los confinamientos a los que actualmente nos tienen obligados también podemos encontrar espacios de entretenimiento menos creativos pero igualmente interesantes, como determinados programas de la televisión a los que me voy seguidamente a referir.

Porque últimamente hay tres que se presentan de forma encadenada y que permiten asociarnos a los retos a que se ven sometidos los participantes poniendo a prueba también nuestra cultura. Y todavía hay un cuarto – mañanero – con el que sin cambiar de canal podemos conseguir algo bastante parecido, pues todos apelan a la inteligencia y al conocimiento.

El último que se ha sumado a este conjunto era ya de sobra conocido pero ahora resurge renovado, y lo hace con bastante suerte, pues los participantes están dando la talla, dando así pie a que cunda la emoción. Hasta ahora los competidores han sido tan solo sólo tres personas que han de encontrar las palabras correctas y precisas que corresponden a su definición según el diccionario de la lengua. Definiciones que les son presentadas de la “a” a la “zeta” en actuaciones alternadas. O sea que cada palabra corresponde a una de las letras del alfabeto como inicial o como componente significativa, algo que puede ser extraordinariamente complicado teniendo en cuenta el número de términos que reúne el diccionario de la RAE y de acepciones que a cada una se atribuyen, la velocidad a la que se formulan las definiciones y el hecho de que quienes compiten no tienen la misma visión de conjunto que los televidentes.

Afortunadamente se da la situación de que, de las muchas decenas de jornadas transcurridas hasta ahora, sólo han sobrevivido tres de los participantes, que se fueron enfrentado siempre dos en dos, lo cual demuestra que los que vimos hasta ahora muestran una enorme y consistente  superioridad sobre los demás participantes. Uno intuye que se vienen preparando ya hace tiempo de forma intensiva y seguramente utilizando algún procedimiento para memorizar sin el cual se volverían locos. Y, cosa curiosa, no es gente mayor ni son profesionales relacionados con la lengua, como profesores universitarios o cosa parecida, sino músicos muy jóvenes dos de ellos – piano y violín respectivamente – y un guardia civil con gran cultura, todos los cuales han proporcionado situaciones emotivas, pues es frecuente que algunas veces no respondan, sino “pasen la palabra” ante la búsqueda de un término concreto por no responder precipitadamente y confundirse. Y así se van acumulado contestaciones acertadas que, meditadas luego, permitirán recuperar rápidamente posiciones y acercar al jugador a la victoria. Pero esto, que le permitirá quizá ganar la baza, no suele ser suficiente para, además de ganar un dinero sustancioso, proporcionarle un “bote” que además se va acumulando cada día hasta constituir una fortuna.

Pero a lo que voy: uno puede seguir desde el confort del sofá los avatares y aun someter a prueba los conocimientos propios más allá del simple entendimiento y empleo de un diccionario del que solo solemos utilizar una pequeña parte. Así que conocer no solo lo que es el  significado habitual de las palabras sino también la existencia de otros muchos y muy diversos que raramente se utilizan – incluso términos antiguos que se sustituyeron por burdos anglicismos – parece ser empresa que demanda tantas horas de estudio y memorización exacta que hacen de la preparación de  este concurso una  carrera como cualquier otra.

 

Tres foramontanos en Valladolid

Los autores nos cuentan… Con el título Tres foramontanos en Valladolid, nos reunimos tres articulistas que anteriormente habíamos colaborado en prensa, y más recientemente juntos en la vallisoletana, bajo el seudónimo de “Javier Rincón”. Aunque de raíces castellanas, nuestra formación, como se indica en los resúmenes biográficos que siguen, tiene lugar más allá de las […]

Más en Tres foramontanos en Valladolid

Mobile Version Powered by