Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

Una bella historia jamás contada. II. La guerra de África

Tres foramontanos en Valladolid 06 Ene 2021 - 07:29 CET
Archivado en:

Por Carlos de Bustamante

(Tercio de Extranjeros avanzando en septiembre de 1921 sobre Beni Enzar)

Todo lo vivido por nuestro teniente le hacía presagiar una vida tranquila y feliz:  un Regimiento al completo de   soldados y   material, donde llevar a cabo   sus importantes dotes de mando; relaciones en Medina altamente satisfactorias, desarrollo inmejorable de su gran afición como lo era la caza con galgos en los mejores cazaderos de España.  Y por si esto fuera poco, siendo mucho y bueno, una creciente amistad con una jovencita en edad de merecer, de extraordinaria belleza, y uno de los mejores partidos de estas tierras.  A la amistad, siguió el noviazgo con planes   de pronto   matrimonio. Mas los planes se vieron truncados por el destino del teniente a Melilla. Allí en plena zona del Rif, y en plena guerra contra las   huestes moras de Abd-el-Krim   hubo de acreditar su valor antes de contraer matrimonio.

Operación Monte Gurugú

Tras las operaciones sobre Segangan, (que se omiten por no alargar  la nsrración)   llega la hora de la verdad: Tomar el monte Gurugú. Será más que una victoria, la seguridad plena para Melilla, Nador y la zona de la Mar Chica.

El Monte Gurugú, ubicado en la costa norte del actual Marruecos, es el promontorio más elevado de la península de Tres Forcas.

El avance español sobre el Gurugú

Las operaciones envolventes tomando cada kábila a la sombra del Gurugú tendían al fin su reacción final. Abd-el-Krim dirige desde San Juan de las Minas la contraofensiva —por llamarla de alguna manera. La brigada del general Sanjurjo -a la que apoyaba la batería del joven teniente-  y fuerza de choque por excelencia, salió de Atlaten de madrugada, pasó por Ulad Dau y sostuvo ligero tiroteo con algunos rifeños que estaban apostados en las casas del Arbi y Uyeheres.

Al amanecer, la columna del general Sanjurjo, con el Tercio de Extranjeros comienzan a marchar sobre la meseta de Taxuda, con tanta intensidad, que el enemigo acaba huyendo abandonando armamento y artillería pesada.

Maniobras del Tercio

Antes de las nueve de la mañana, el Tercio de Extranjeros ya había desalojado al enemigo de los peñascales, y una hora después, las ametralladoras del batallón de Granada se emplazaban en las crestas rocosas. Un grupo formado por el Tercio, en el flanco izquierdo, y por el batallón de la Princesa, en el flanco derecho, sufría el fuego terrible del enemigo tratando de abrir una brecha desde Taxuda.

El Tercio de Extranjeros en septiembre de 1921 avanzaron sobre Beni Enzar, último escollo antes del Gurugú.

Tras abrir el paso, con algunas cargas a cuchillo realizadas por los legionarios, los caminos que suben hacia el fuerte de la cima del monte quedan despejados. Por su parte, los jefes y oficiales de la Princesa, pistola en mano, impidieron el avance de un grupo de rifeños que trataron de asaltar a sus soldados.

Toma de posiciones de los jefes y oficiales generales

Se situó Sanjurjo en esta meseta para que desde ella las baterías disparasen sobre unos grupos moros que se veían a distancia.

Una columna al mando del coronel del regimiento de Sicilia —parte de los hombres de Cabanellas— se estableció en las peñas de Azaíz y la columna mandada por el propio general Cabanellas, con algunos hombres de Sanjurjo, se encargaron del control del acceso principal al monte (poblados de Barracas).

Por el sur, el general Berenguer, tras haber atravesado el Barranco del Lobo, llegada a la zona de operaciones (llano de Amadier) y dividió su fuerza en tres secciones:

La mandada por el Coronel Salcedo ocupó las peñas del Bayo.

Otra, mandada por el Coronel Saro ocupó Hardun, saliendo de la Segunda Caseta (del ferrocarril). Allí se recuperaron dos cañones Schneider, y varios proyectiles, que habían sido capturados a los nuestros.

La tercera, mandada por el Teniente Coronel Ayuso y ocupó las peñas de Bayo, reforzó Hardun y tomó Colla, con lo que tenía control sobre los barrancos del Lobo y de Sidi Musa.

Basbelt, Taguigriat y Griat fueron ocupadas por el general Fresneda, además de reforzar Hardun. Partió junto a los Regulares de Melilla desde Beni Sicar para crear un fuerte cinturón que encerraba al Gurugú. En esas posiciones se recuperó también artillería y numerosa munición.

Camino a la cima del Gurugú

Regulares y fuerzas de la Corona, mandadas por el Tcol. Núñez del Prado marchaban en vanguardia de las operaciones de Berenguer. Por supuesto, incendiando los campamentos rifeños enemigos en su avance.

En cada cima tomada se iba colocando una bandera de España. Incluso, como comentan los corresponsales de guerra, a los periodistas presentes se les permitió izar la que se colocó sobre la muy reforzada posición.

La columna del General Sanjurjo realizó una brillante jornada, llevando todo el peso principal de la operación. Abd-el-Krim intentó varias veces envolver su columna sin poder lograrlo, siendo rechazado con graves pérdidas.

La columna que manda el teniente coronel Núñez de Prado y que iba a la vanguardia de la columna Fresneda, compuesta de los Regulares de Sanjurjo, avanzando y coronado valientemente los picachos del Gurugú.

-Menciones especiales de la Jornada

Tras la jornada se hizo especial mención al Regimiento de Granada y la efectividad de la batería del Tercero de Montaña, mencionados «con laureles» en la novedad que el general Berenguer remitió al Alfonso XIII.

Es aquí donde el   teniente de artillería que nos ocupa obtiene su primera   medalla al mérito militar con distintivo rojo (que no última) y donde como si de Infantería se tratase, dadas las circunstancias, y moviendo la batería a brazo de los artilleros bajo su mando tan cerca estuvo del enemigo (200, 150, 100 mts.) que, con esta alza en las piezas y  espoleta en cero  de los proyectiles  causó  tables estragos  sobre  el enemigo,  que hizo posible  lo que parecía  imposible, tomar  el monte Gurugú. Clave en la defensa de Melilla.

(Continuará D.m.)

 

Tres foramontanos en Valladolid

Los autores nos cuentan… Con el título Tres foramontanos en Valladolid, nos reunimos tres articulistas que anteriormente habíamos colaborado en prensa, y más recientemente juntos en la vallisoletana, bajo el seudónimo de “Javier Rincón”. Aunque de raíces castellanas, nuestra formación, como se indica en los resúmenes biográficos que siguen, tiene lugar más allá de las […]

Más en Tres foramontanos en Valladolid

Mobile Version Powered by