Por José María Arévalo
(Cuadro la ‘Ejecución de los comuneros de Castilla’, de Antonio Gisbert Pérez.1860)
El pasado 1 de octubre nos quejábamos en nuestro artículo “V Centenario de la Revolución Comunera” (puede verse en https://www.periodistadigital.com/tresforamontanos/20201001/v-centenario-de-la-revolucion-comunera-689404351301/) de que, habiéndose cumplido en la primavera del año 2020 los 500 años del estallido de la Guerra de las Comunidades de Castilla que acabaría con la decapitación de los líderes comuneros el 23 de abril de 1521 en Villalar, no se haya celebrado esta efemérides, a pesar de que, en abril de 2018, los parlamentos regionales de Madrid, Castilla y León y Castilla – La Mancha firmaron un convenio de colaboración para conmemorar el V Centenario de la Revolución Comunera. En octubre pasado de todo lo acordado no se había llevado a cabo nada: ni un programa común de actividades, ni una Declaración institucional en los respectivos parlamentos, ni la prometida Ley de declaración de «acontecimiento de excepcional interés público», ni la creación de la anunciada Comisión Nacional para la conmemoración del Quinto Centenario. Ninguno de los puntos del convenio de colaboración se había cumplido.
¿Celebramos el comienzo, o el fin del levantamiento?
Pero este retraso me ha planteado si lo que se conmemora no es tanto el estallido de la Guerra de las Comunidades de Castilla, en la primavera del año 2020, como la decapitación de los líderes comuneros el 23 de abril de 1521 en Villalar, que puso fin a esta guerra. Porque veo ahora que se empieza a reaccionar, y así leo en la prensa de estos días que “el proyecto ‘El tiempo de la libertad. Comuneros V Centenario’ avanza a buen ritmo, aunque pendiente de las circunstancias que imponga la pandemia en las iniciativas previstas durante este año”, y que el comisario del proyecto es Salvador Rus , que ha presidido el pasado 14 de enero la primera reunión del año del comité científico de la conmemoración comunera. El propósito hecho por el comité científico ha sido “Rescatar y traer hasta el siglo XXI los valores de la lucha comunera”, y los responsables se mostraron convencidos de que la conmemoración estará a la altura de las circunstancias.
Una de las primeras decisiones del comité ha sido la incorporación de tres expertos en representación de las universidades privadas de la Comunidad: Carlos Belloso (Universidad Europea Miguel de Cervantes), Francisco Trullén (Universidad Católica de Ávila) y Alberto Romero (Universidad Isabel I). Salvador Rus destacó el «buen ritmo» que llevan la organización del Congreso Internacional y la gran exposición, así como la ópera.
El director de la Fundación Castilla y León, Juan Zapatero, ha explicado también que se trabaja en la petición de las piezas que conformarán la exposición ‘El tiempo de los comuneros. La sociedad castellana entre la Edad Media y la Moderna’ con una respuesta «muy positiva».
Congreso internacional y proyecto operístico
Asimismo, y en relación al congreso internacional, que se celebrará el 19, 20 y 21 de mayo en Valladolid, el comisario recordó en un comunicado recogido por Ical que se ha ampliado el plazo para la presentación de comunicaciones hasta el 28 de febrero, mientras que las inscripciones permanecerán abiertas hasta el 18 de mayo. La organización del Congreso ha previsto todos los escenarios posibles ante la incertidumbre, de modo que tendrá carácter híbrido y se retransmitirá en ‘streaming’, pueda o no celebrarse presencialmente.
El comisario confirmó que el pasado 7 de enero comenzó el rodaje del documental sobre los comuneros en el Archivo General de Simancas y en la biblioteca histórica de la Universidad de Valladolid, y que el proyecto operístico, firmado por Igor Escudero, ya cuenta con el libreto y será interpretado por la Orquesta Sinfónica de Castilla y León.
Rus se congratuló por el hecho de que algunas acciones propuestas por los ayuntamientos y aprobadas en la convocatoria de ayudas lanzada por la Fundación de Castilla y León ya se hayan incluso materializado. La Fundación financiará 28 proyectos conmemorativos de la efeméride que, impulsados por 65 entidades locales, se repartirán una partida de 151.245 euros.
En fin, que con un poco de retraso, quizá justificado por las dificultades añadidas que produce la pandemia que arrastramos, la celebración de esta conmemoración está en marcha, de lo que nos congratulamos. O a lo mejor ha ocurrido que lo que se conmemora no es tanto el estallido de la Guerra de las Comunidades de Castilla, en la primavera del año 2020, como la decapitación de los líderes comuneros el 23 de abril de 1521 en Villalar, que puso fin a esta guerra. Más de una vez y por más de un autor se ha lamentado que una guerra con final tan negativo para la Comunidad de Castilla y León, se haya identificado como digna de la mayor celebración. Aunque hay quienes que consideran que lo positivo fue que perdiéramos esa guerra, lo que favoreció un centralismo entonces necesario.
Así que cabe discutir si lo correcto es celebrar el inicio del conflicto o su final, si este último se considera feliz. Yo no lo tengo muy claro, a ver si el Congreso que se proyecta añade nuevas luces. Lo seguiremos con interés, pero el título del proyecto en el que se inscribe el congreso ya dice bastante: ‘El tiempo de la libertad. Comuneros V Centenario’. Así que parece empieza la celebración con bastante retraso, como si no estuvieran los organizadores muy convencidos de lo que celebran.
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