Por Javier Pardo de Santayana
(Ceuta y Melilla)
Centinela en la encrucijada (continuación y final)
- Sensibilidad a la política nacional
Una particularidad de Ceuta es la sensibilidad de esta ciudad ante algunos aspectos de la política nacional que no afectan, en cambio, al menos en igual medida, a otros lugares de España. Así, por ejemplo, la política exterior. Si en algún sitio se sienten la continuidad o los bandazos y la firmeza o la debilidad de nuestra política exterior, ése es la ciudad de Ceuta y, naturalmente, también la de Melilla. Y lo mismo puede decirse de la claridad o confusión en nuestra política de inmigración, o de la repercusión de las leyes orientadas a relegar la fe católica a la privacidad, o las disposiciones relativas a la lucha contra el narcotráfico. O las medidas precautorias que a esos efectos adopte la Unión Europea.
- Conclusión
Confesaré que ha sido al intentar reflejar los actores, factores, corrientes y tendencias que de una forma u otra afectan más o menos directamente a Ceuta, cuando me he dado cuenta de la verdadera complejidad de esta ciudad autónoma. Y lo que he querido decir en esta charla ha sido, precisamente, esto: que para mí, esta histórica ciudad, situada en un lugar fronterizo y a la vez central, sujeta a la acción de muchos vectores diferentes – unos en dirección sur-norte o norte-sur, otros en el sentido este-oeste u oeste-este – y a tensiones y presiones específicas por lo menos en cuanto a intensidad-, reproduce en su pequeño formato geográfico una abrumadora muestra de los grandes problemas de hoy y, entre ellos, el de la complejidad que caracteriza a un mundo globalizado; ese signo de los tiempos – posiblemente el más importante y omnipresente – que tan difícil hace el control de los acontecimientos y de los fenómenos.
Como habrán podido ver, no me he detenido a analizar cada uno de los muchos aspectos someramente abordados, porque lo que he querido subrayar es que Ceuta es un punto sensible; una especie de termómetro de un buen número de fenómenos importantes y de muchos y diversos intereses y conflictos tanto cercanos como lejanos. Y, también, un detector de actitudes. Porque Ceuta, como Melilla, es piedra de toque para calibrarnos a nosotros mismos; para saber hasta qué punto nos creemos lo que somos. Y es punto crítico que requiere acciones concretas con visión de futuro. Es un punto fuerte en determinados aspectos y vulnerable en otros. La respuesta a algunas preguntas sobre Ceuta podría servir para calibrar de verdad a nuestros líderes. Por eso no vendría mal que nuestros compatriotas – y no digamos nuestros líderes políticos – la conocieran mejor de lo que la conocen.
Así que háganse valer.
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