Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

Los lunes, revista de  prensa y red

Tres foramontanos en Valladolid 21 Feb 2022 - 07:22 CET
Archivado en:

“Los implicados en el espionaje a Ayuso intentaron taparlo en enero tras ser descubiertos”, de José María Olmo, Pilar Gómez ; “Por qué Casado hace lo que hace (y tiene sentido aunque no lo parezca)”, de Antonio R. Naranjo; “Castellanías”, de Antonio Burgos; y “Egea, vete ya”, de M. Vicente

( Viñeta de García Morán en La Gaceta Regional el pasado 13)

LOS IMPLICADOS EN EL ESPIONAJE A AYUSO INTENTARON TAPARLO EN ENERO TRAS SER DESCUBIERTOS

Artículo de José María Olmo, Pilar Gómez publicado en El Confidencial el pasado día 17

Altos cargos del entorno de Génova maniobraron el pasado enero para tratar de tapar sus investigaciones contra Isabel Díaz Ayuso tras ser descubiertos. Las alarmas saltaron cuando los dirigentes del PP involucrados en la operación comprobaron que sus gestiones habían llegado a oídos de la propia presidenta de la Comunidad de Madrid.

Los implicados decidieron entonces atribuir toda la responsabilidad de la iniciativa a cargos de una empresa pública del Ayuntamiento de la capital y efectuaron una inspección de su contabilidad interna para intentar recabar pruebas con las que cubrirse las espaldas, según han

El exministro de Justicia actuó de intermediario y le comunicó que el equipo de la presidenta sospechaba que había un detective vinculado a Carromero. El alcalde se interesó por el asunto, pero asegura que le desmintieron las pesquisas

Las investigaciones contra Ayuso comenzaron solo unos días después de que esta cosechara una sólida victoria en las elecciones autonómicas del 4-M que reforzó su aspiración de convertirse en presidenta del PP madrileño, en contra del deseo de Génova. Sin embargo, las averiguaciones sobre su entorno y, especialmente, contra su hermano, Tomás Díaz Ayuso, por el supuesto cobro de una comisión en un contrato adjudicado por la administración regional a un teórico empresario amigo, empezaron a concretarse en el mes de noviembre.

La ‘operación cremas’ que ha reventado al PP en Madrid: «Imaginábamos el juego sucio»

Desde hace meses el partido vive como una espada de Damocles los rumores sobre presuntas irregularidades del Gobierno Ayuso para favorecer al hermano de la presidenta

En un primer momento, los cargos del PP próximos a la dirección nacional implicados en esta operación intentaron obtener información sobre el hermano de Ayuso por sus propios medios. Su objetivo era conseguir facturas o movimientos bancarios que demostraran que el adjudicatario de un contrato de 1,5 millones de euros de la Comunidad de Madrid para la compra de mascarillas FFP2 y FFP3, Daniel Alcázar Barranco, había retribuido de algún modo al hermano de la presidenta madrileña por intermediar supuestamente en esa licitación.

Ante la falta de avances, los fontaneros de Génova dieron un salto en su estrategia y contactaron con varias agencias de detectives para sondear la posibilidad de encargarles la localización de los documentos fiscales y bancarios sobre el hermano de Ayuso que estaban buscando. Pero las dudas en torno al método de pago de la investigación y la posible filtración de la identidad de sus promotores provocaron que finalmente también se desechara esta otra posibilidad.

En Génova se desató el pánico cuando Ayuso les contactó para reprocharles que hubieran permitido una guerra sucia contra ella

Pese a la ausencia de resultados tangibles, la existencia de la operación acabó filtrándose a otros ámbitos del partido y acabó llegando al círculo de confianza de Ayuso. En la dirección nacional se desató el pánico cuando la presidenta madrileña contactó con Génova para reprochar a sus máximos responsables que hubieran permitido e incluso fomentado una guerra sucia contra ella de carácter fratricida para liquidar su carrera política.

Los involucrados, entre los que destaca Ángel Carromero, dirigente próximo a Pablo Casado y Teodoro García-Egea y que en la actualidad ocupa el cargo de director general de Coordinación del alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, reaccionaron poniendo en marcha un plan para tratar de desactivar el posible escándalo. Por un lado, según las fuentes consultadas, acordaron atribuir la investigación fallida contra Ayuso a dirigentes de un organismo secundario del consistorio madrileño, la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo (EMVS), que se limita exclusivamente a la gestión de viviendas y terrenos municipales, con el objetivo de limitar las implicaciones políticas del espionaje ordenado por la cúpula del partido.

Por otro lado, un concejal del Ayuntamiento de Madrid de la máxima confianza de Carromero y Génova, Borja Carabante, encargado de Movilidad y Medio Ambiente, se desplazó a la EMVS en los primeros días de enero para efectuar una inspección restringida de la contabilidad interna del ente público, en busca de supuestos pagos a detectives. Carabante reclamó todos los contratos menores para tratar de localizar transferencias sospechosas. No encontró ninguna salida de fondos porque la EMVS nunca participó en la operación, pero la auditoría tenía como único propósito desplazar toda responsabilidad a ese organismo público y generar evidencias de que el Ayuntamiento de Madrid había actuado de forma diligente ante una sospecha tan grave.

Las maniobras de distracción continuaron posteriormente trasladando la inspección interna a otra empresa del Ayuntamiento, la Empresa Municipal de Tansportes (EMT), dependiente de la concejalía del propio Carabante. Tampoco en ese caso se encontró ningún dato reseñable sobre la investigación contra Ayuso. El espionaje parecía haber quedado en el olvido hasta este miércoles, cuando El Confidencial destapó su existencia.

Almeida niega la reunión

El PP de Madrid confiere la máxima credibilidad a la información publicada por este diario. Por su parte, el PP nacional emitió para negar que haya habido «una supuesta investigación sobre los contratos sanitarios adjudicados por la Comunidad de Madrid» y ha anunciado que «tomará las medidas judiciales oportunas ante estas falsedades».

En una rueda de prensa esta misma mañana, el portavoz nacional del PP y alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha negado que se haya producido una reunión entre un trabajador de la EMVS y un detective para investigar a la presidenta y sus familiares.

«Una vez hechas las averiguaciones, concluimos que el detective niega la reunión, que el trabajador niega la reunión, que no hay ningún contrato y no se ha podido producir ningún encargo ni ningún pago con dinero público del Ayuntamiento para obtener información de esa naturaleza», ha expresado en una comparecencia en el Palacio de Cristal de Cibeles, en la que no ha respondido preguntas como portavoz nacional del PP, sino como alcalde de la capital.

Dimite Ángel Carromero por su participación en el espionaje de Génova a Ayuso

El espionaje de Génova a Isabel Díaz Ayuso se ha cobrado la primera víctima. Ángel Carromero, hasta la fecha coordinador general de la Alcaldía en el Ayuntamiento de Madrid, ha presentado su dimisión por su implicación en la trama. «Tras la nueva información aparecida esta tarde en El Confidencial y tras mantener una conversación con el alcalde de Madrid, José Luis Martinez Almeida, Ángel Carromero ha presentado su dimisión con efecto inmediato a partir del día de hoy», confirman fuentes municipales.

La renuncia de Carromero se produce menos de una hora después de que este diario señalase nuevas pruebas de su participación en la operación de la dirección nacional del PP contra la presidenta de la Comunidad de Madrid. El Confidencial informó en exclusiva que la vigilancia desarrollada durante meses no se limitaron a Tomás Díaz Ayuso, hermano de la dirigente madrileña. También trataron de recabar información sobre adjudicaciones a sus antiguas parejas, entre ellas su exmarido Sergio Hernández-Torre y su exnovio Jairo Alonso, ambos empresarios. El plan estaba orquestado por Ángel Carromero.

Artículo en: https://www.msn.com/es-es/noticias/espana/los-implicados-en-el-espionaje-a-ayuso-intentaron-taparlo-en-enero-tras-ser-descubiertos/ar-AATYCjM?ocid=msedgntp

POR QUÉ CASADO HACE LO QUE HACE (Y TIENE SENTIDO AUNQUE NO LO PAREZCA)

Artículo de Antonio R. Naranjo publicado en El Debate el pasado día 17

Lo sepan o no, cada uno hace su papel y, en su fuero interno, PP y Vox saben que están condenados a entenderse y al final, de una forma u otra, lo han hecho siempre que la sangre estaba a punto de llegar al río.

No pocos votantes del PP, y la totalidad de los de Vox, se preguntan qué demonios está haciendo Pablo Casado repitiendo el desdén hacia Abascal que, en el debate de la moción de censura inviable a Sánchez, llegó a la descalificación casi personal y provoca que ambos dirigentes mantengan una relación personal tan constructiva y amistosa como la de Biden y Putin.

En el momento en que el electorado ha empezado a reunificar a la derecha por lo militar, enviando a Ciudadanos a cruzar la laguna Estigia; y la izquierda sanchista se queda coja de Podemos y sustentada en el binomio oscuro de ERC y Bildu, ¿cómo es que la derecha, con pinta de mayoría absoluta, se pone a pintar el duelo a garrotazos de Goya?

¿Le han puesto algo en la bebida a Casado, como el brujo al Rey de Góndor en la novela de Tolkien, para que malgaste la oportunidad preso de un ceguera suicida?

Para resolver el dilema, quizá haya que hacerse primero un par de preguntas previas y reflexionar unos minutos antes de dar las respuestas. ¿Se pueden ganar unas elecciones, y luego gobernar, con el discurso de Vox? ¿Hubiera desaparecido Ciudadanos si alguien no se hubiese encargado de intentar atrapar a sus votantes antes de que Sánchez culminara su evidente deseo de tentarlos?

Y una más, finalmente. Se peguen lo que se peguen ahora Casado y Abascal, ¿dejarán de entenderse en la Hora H del Día D si ese desencuentro facilita la continuidad de Sánchez, de Iglesias, de Junqueras o de Otegi a los mandos de un país cuesta abajo y sin frenos?

Si la respuesta a esas tres preguntas es «no» quizá empiece a entenderse un poco mejor la estrategia de Casado, tan arriesgada como llena de lógica. Y miméticas, por distintas razones a las que también dará Abascal cuando tenga que responder a su pregunta: «¿Pondrá en peligro una alternativa al sanchismo si está en su mano evitarlo?»

Para entenderlo del todo, hay que recalcar una cifra y una fecha. En abril de 2019, Ciudadanos logró 4,1 millones de votos, apenas 200.000 menos que el PP: la codicia de Rivera, con su error letal de forzar unas nuevas elecciones en la búsqueda imposible de un sorpaso a Rajoy, dejo huérfanos a buena parte de esos votantes.

Y no se han ido al PSOE porque el PP, soportando el estigma de «derechita cobarde», acudió a rescatarlos con un discurso necesariamente moderado y la certeza, intuyo, de que el «trabajo sucio» ya lo haría Vox, su socio natural llegado el momento de la verdad.

Y la fecha explica el resto de misterio: hasta principios de 2024 no habrá elecciones generales, según el calendario de Sánchez, que pretende extender la legislatura más allá de lo que técnicamente prevé la ley, estirándola con una de sus trampas.

Son casi dos años, pues, con elecciones en Andalucía, en 12 comunidades y en casi 9.000 municipios y provincias de España. No sin riesgos, dejándose pelos en la gatera y alimentando a su competidor natural en la derecha más cafetera; Casado se puede permitir esa estrategia para evitar que al PP le pase como a buena parte de la derecha europea, derrotada en el mismo tiempo en el que a los populares, por el contrario, todas las encuestas le dan por ganador.

Y Vox, que no se merece la caricatura fascista que fabrican los defensores de la indigna pinza con Batasuna 2.0, se puede permitir a su vez morder el porcentaje máximo del voto tradicional del PP que se ubicaba en las latitudes más contundentes del partido.

Lo sepan o no, cada uno hace su papel y, en su fuero interno, PP y Vox saben que están condenados a entenderse y al final, de una forma u otra, lo han hecho siempre que la sangre estaba a punto de llegar al río.

La competición cainita, sobrada quizá de excesos retóricos, no es más que una consecuencia de los objetivos de cada formación, legítimos en tiempos de paz electoral si con ello se engordan las filas conjuntas para cuando las urnas convoquen al frente. Aunque casi nadie entienda nada, quizá bien mirado, se entienda todo muy bien.

Posdata. Este artículo fue escrito antes de que trascendiera la noticia de una supuesta investigación del PP a Ayuso que Génova niega pero la presidenta regional parece dar por cierta. Este episodio lo cam

bia todo: sea cual sea el desenlace final, lo demás queda en segundo plano ante las previsibles consecuencias de este espectáculo lamentable. Ahora toca pedir explicaciones.

Artículo en: https://www.eldebate.com/opinion/20220217/casado-sentido-parezca.html

CASTELLANÍAS

Artículo de Antonio Burgos publicado en ABC el pasado día 16

Pues en eso lleva razón Abascal. A Juan García-Gallardo se le ha puesto ya cara de vicepresidente. No es una invención de Abascal, como tantas salidas de pata de banco o del sol por Antequera de Vox, sino una realidad. La cara de vicepresidente existe. Observen en Andalucía: ¿a que Juan Marín tienen cara de vicepresidente? Con esa cara no se puede ser otra cosa que vicepresidente. Como Alfonso Guerra salió ya al triunfal balcón del Hotel Palace aquella noche de octubre de 1982 a saludar al auditorio victorioso de la plaza de Neptuno con la cara de vicepresidente puesta. Es más, si miran bien la famosa «foto de la tortilla», verán que Guerra tenía ya cara de vicepresidente.

Pero García-Gallardo, ay, es de Vox. ¿Eso es grave, doctor, ser de Vox? Gravísimo. ¿Y que Vox pegue un estirón importante en unas elecciones y tenga la llave del poder, es grave? Más grave todavía. Aquí en España, por la nunca cuestionada superioridad moral de la izquierda, se puede pactar con los herederos de la ETA y con ellos y los separatistas y quienes quieren destruir el espíritu de concordia de la Constitución de 1978 y hasta la separación de poderes, se puede formar el Bloque de Investidura y gobernar, que No Passsa Nada. Al contrario, eso es lo prograsista, lo moderno, lo sostenible y lo transversal. ¿Ultraizquierda dice usted? La ultraizquierda no existe. Eso es un invento de los fachas. La que existe es la ultraderecha, y el PP va hacia ella que escarba, y ese es el peligro.

Y en estas condenas eternas a las penas del infierno político se nos va la mejor: subrayar que el PSOE fue el que ganó las anteriores elecciones en Castilla y León, y que ahora ha retrocedido lamentablemente. Condenando a Vox por el pecado de haber sacado trece procuradores (qué desfachatez) se trata de disimular que el PSOE ha perdido siete escaños. ¿Y Ciudadanos? Agarrándose a la brocha de Ciudadanos, el PP pudo subir a la escalera del poder de las Cortes de Castilla y León. Ahora Ciudadanos no solamente le ha quitado la escalera, sino que hasta la brocha. Y no es lo mismo, claro, contar con el apoyo de Ciudadanos que con el de Vox, que no puede de ninguna de las maneras erigirse en fuerza decisiva para la gobernación de Castilla. Así nos ponen como ejemplo de lo que no debe ocurrir en Europa…

¿Saben con qué me quedo de todo esto? Pues con una tontería quizá: con la hermosura del pendón de Castilla y León, con las armas de los dos antiguos ambos reinos. Me recuerda el torrotito de proa de los engalanados buques de nuestra Armada. De la Armada de Castilla, precisamente, que nació en la toma de Sevilla a la morisma por los montañeses del almirante Bonifaz. Aquella machadiana Castilla, ayer dominadora, la de Delibes, le ha dado el primer gran revolcón electoral a Sánchez. En Castilla la Vieja, en el viejo León, se pongan como se pongan, han ganado las derechas. Para Sánchez, el primer tapón, zurrapa. Pero, ay, «ancha es Castilla» y veremos en qué para todo esto….

Artículo en: http://www.antonioburgos.com/abc/2022/02/re021622.html

EGEA, VETE YA 

Artículo de M. Vicente publicado en La Gaceta Regional de Salamanca el pasado día 15

La impresión que nos dio ayer es que le va a imponer gobernar en  solitario o convocar  de nuevo elecciones. Teodoro García Egea, Teo para sus amigos, se tiró ayer todo el día de micrófono en micrófono y sin asumir que una buena parte de responsabilidad de que el PP no pueda gobernar en  solitario, como pensaba cuando Mañueco  convocó elecciones, la tiene él y Casado o  Casado y él. El PP ha ganado, sí, pero lejos de la mayoría absoluta que creían tener en  diciembre y distantes también de superar  a la suma del resto de los partidos políticos  exceptuando Vox que les permitiría no depender de nadie más que de la abstención de los de Abascal. Nada de lo que creyeron tener han conseguido, por  tanto, el resultado no es bueno.

El candidato popular a la presidencia de la Junta ha  negado por activa y por pasiva que los comicios los convocara la dirección nacional del partido, pero cuando el río  suena… Desde luego de lo que no hay duda es de que el  momento era el idóneo para el señor Casado en su batalla  particular contra Ayuso que, por supuesto, ha vuelto a  perder, aunque Teo lo niegue.

Tal vez fuera Mañueco quien apretara el botón del adelanto electoral, pero deduzco, por las declaraciones que ha  ido haciendo estos días el general secretario de Casado,  que el botonazo tenía el visto bueno de Génova, que seguramente le animó a hacerlo antes de Navidad y con un argumento que nadie, ni siquiera su electorado, entendió y  con unas encuestas que tenían pocos visos de ser reales.  Al presidente nacional le convenía colgarse una medalla de cara al congreso de Madrid, que sin duda tendrá una influencia importante en el suyo.

Ayuso vetó a Egea en su campaña y prescindió todo lo que pudo del presidente nacional del partido y Alberto Núñez Feijóo le dijo directamente al secretario general que no apareciera por Galicia, y menos a su lado en los actos públicos. Y ahí están los resultados.

Mañueco no se ha atrevido a pararle los pies a determinados personajes que, en lugar de sumar al proto popular, lo que hacen es restar. Aquí y en cualquier territorio. Y si ahora no es  capaz de parárselos a tiempo, Génova,  ese ente abstracto y cada vez más  irreconocible por el electorado de centro derecha que deben ser Teo y Casado, lo llevarán a una nueva convocatoria electoral y de ahí a la dimisión y a  su ruina política.

Me sorprende que Alfonso Fernández Mañueco a estas alturas de su larga trayectoria política todavía no sepa  diferenciar el polvo de la paja, el colaborador honesto del  “aprovechategui”, la sumisión nauseabunda de la ayuda  leal. En fin, Mañueco sabrá si es Egea el que va a decidir  el futuro de Castilla y León, pero la impresión que nos dio  ayer a todos los que escuchamos al número dos de Génova  por los micrófonos radiofónicos de España entera es que  le va a imponer gobernar en solitario o convocar de nuevo  elecciones.

Por supuesto Egea, el gran culpable, que no el único de  la división interna en varias provincias españolas, entre  ellas Salamanca, no está pensando en el PP. Yo diría que ni  siquiera lo hace por el bien de su señorito Casado, sino  por su propia supervivencia. Si le importara mínimamente el partido, que escuche a los militantes y a los votantes  del PP y que haga las maletas y se vuelva a Murcia.

Mañueco, le venga bien o mal a Casado, está condenado a entenderse con Vox. Ahí tendrá que emplearse para  que los de Abascal, como pavos reales tras el subidón, no  impongan demasiado su programa para que el Gobierno  autonómico no se radicalice. Todo los demás son fuegos de  artificio. No pretenderá Egea que Mañueco salve a Casado troceando Castilla y León para darle un trozo a cambio  de los 3 procuradores de Soria Ya, otro a los otros 3 que tiene Unión del Pueblo Leonés y al que ha sacado Por Ávila,  que se lo ha quitado al PP gracias a la providencial visión  política de Pablo Casado, que le gusta dividir más que sumar. Es lo que hay.

(El editor puntualiza: … el intento de Pablo Casado y su escudero Egea de tantear un acuerdo con las formaciones localistas choca con la cruda matemática: los votos no suman los 41 de la mayoría absoluta -serían 38 con UPL, Soria Ya, Por Ávila y Cs- y seguirían necesitando la abstención de Vox. Por tanto, las opciones se limitan, salvo milagro, a un acuerdo con Vox)

Artículo en: https://www.lagacetadesalamanca.es/

 

Tres foramontanos en Valladolid

Los autores nos cuentan… Con el título Tres foramontanos en Valladolid, nos reunimos tres articulistas que anteriormente habíamos colaborado en prensa, y más recientemente juntos en la vallisoletana, bajo el seudónimo de “Javier Rincón”. Aunque de raíces castellanas, nuestra formación, como se indica en los resúmenes biográficos que siguen, tiene lugar más allá de las […]

Más en Tres foramontanos en Valladolid

Mobile Version Powered by