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Los lunes, revista de prensa y red 

Tres foramontanos en Valladolid 07 Mar 2022 - 07:23 CET
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“Grande Marlaska: proteja las iglesias el 8M”, de María García; “Ayuso carga contra Pablo Casado por intentar `destruirla´ y pide `expulsar´ del PP a quienes participaron en la `campaña´ contra ella”, de Juanma Lamet; y “Es el Comunismo, estúpidos!”, de Federico Jiménez Losantos

( Viñeta de Ramón en ABC el pasado día 3 )

GRANDE MARLASKA: PROTEJA LAS IGLESIAS EL 8M

Artículo de María García publicado en Actuall el pasado día 3

Es inaceptable. No queremos que otra vez en 2022 lo más sagrado para nosotros sea objeto de las iras de los radicales violentos. Tenemos derecho a que se respeten nuestras iglesias y nuestras imágenes más queridas. Y vamos a exigir que ese derecho se respete. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado deben proteger especialmente las iglesias el 8M, viendo los antecedentes de los últimos años. Y eso solo lo pueden hacer si reciben órdenes del Ministerio del Interior. Es decir, de Fernando Grande-Marlaska.

Atacar a los cristianos se ha convertido en un pasatiempo más para las feministas violentas. Estoy harta de esta insufrible “costumbre” que año tras año practican grupúsculos agresivos de mujeres que dicen “defendernos” a todas ofendiendo a los creyentes:

Pintada “La Virgen María también abortaría” en iglesias de Sevilla y Barcelona.

Pintada de “Muerte al maxo” en otra iglesia sevillana.

Pancarta en la iglesia del Tibidabo, en Barcelona: “Fuego a la moral cristiana que nos quiere sumisas, madres y calladas”.

Tiran pintura a la puerta de otra iglesia de Barcelona.

Pancarta de “Fuego al obispo machista y patriarcal” en La Seu d’Urgell.

Feministas queman fotos de cura en Barcelona. Cantan “El violador eres tú” frente a una iglesia de Sant Cugat durante la misa.

Colocan  una vagina frente a la imagen de la Virgen del Puerto en Plasencia.

Y así podríamos continuar…

Me niego a quedarme de brazos cruzados esperando a conocer qué imagen o iglesia van a pintar el próximo 8M. O qué numerito van a montar estas sujetas dentro de nuestros templos o a las puertas. Firma aquí para decirle claramente al ministro Marlaska: ¡Protege las iglesias y a los cristianos el 8M!

Firma: Grande-Marlaska, ¿protegerás las iglesias el 8M?

https://libertadreligiosa.es/8m-protege-las-iglesias/

¿O es que estos delitos de odio son menos que otros? No consientas que ataquen tu fe, tus creencias, tus templos en el 8M. Entregaremos tu firma y las de todos  al ministro.

Muchas gracias por defender la libertad religiosa. Por defender tus creencias y las de los tuyos, las mías y las de millones de ciudadanos. Reciba un fuerte abrazo,

María García, Presidenta del Observatorio para la Libertad Religiosa y de Conciencia

Artículo en: https://www.actuall.com/persecucion/grande-marlaska-proteja-las-iglesias-el-8m/

AYUSO CARGA CONTRA PABLO CASADO POR INTENTAR «DESTRUIRLA» Y PIDE «EXPULSAR» DEL PP A QUIENES PARTICIPARON EN LA «CAMPAÑA» CONTRA ELLA

Artículo de Juanma Lamet publicado en El Mundo el pasado día 2

«No sé cuántas Ritas Barberás más quiere dejar el PP en la cuneta», denuncia. Génova cierra de forma definitiva el expediente informativo contra ella

Isabel Díaz Ayuso se ha convertido en la auténtica protagonista de la Junta Directiva Nacional del PP. La presidenta de la Comunidad de Madrid ha cargado duramente contra la dirección de su partido y ha pedido «expulsar» a todos los que hayan formado parte de la «campaña» contra ella, según fuentes internas del cónclave popular. «No creo en las heridas cerradas en falso», ha enfatizado, porque «se ha hecho lo imposible por echarme de la política y destruirme en lo personal», ha dicho, a puerta cerrada.

Ayuso: «Lo que no sé es cuántas Ritas Barberá quiere dejar este partido en la cuneta»

Para Ayuso, todo lo ocurrido en torno a los negocios de su hermano y las acusaciones de Casado son «hechos gravísimos que, para volver a ganarnos la confianza de la opinión pública, habrá que investigar y expulsar a sus autores». «Y saber», ha añadido, «por qué un estúpido anónimo acaba en forma de SMS en los teléfonos de nuestros adversarios políticos».

«Eso me lo esperaba de la izquierda, pero no de mi propio partido que ha sospechado de mí, después de 18 años de entrega en cuerpo y alma», ha lamentado. «¿O qué hay de cierto sobre un alcalde que trabaja donde casualmente presentó la declaración del empresario de las mascarillas, y que ha sido justo desde allí donde puede ser que se han filtrado los datos?», se ha preguntado.

Ayuso, que ha llegado a preguntarse «cuántas Ritas Barberás más quiere dejar el PP en la cuneta», ha cargado con dureza de pedernal, en referencia a las críticas de Casado a la ex alcaldesa valenciana. «Algunos pensaron más en protegerse por si llegaban momentos como éste que en ser la verdadera alternativa a Sánchez», ha afeado. «El daño causado es para todos. La Comunidad de Madrid es clave para el Partido Popular nacional y ahora se enfrenta a un desgaste insoportable», ha enfatizado Ayuso.

«EN MANOS DEL PSOE»

En su opinión, los populares ahora están «en manos del PSOE, a los tiempos que les convenga a los que nos quieren destruir». «El caso quedará en nada, pero, ¿cuánto tiempo tardarán en darle carpetazo?», ha insistido.

Para defender la limpieza de su Gobierno, Ayuso ha asegurado: «Nosotros no nos gastamos el dinero del contribuyente en prostíbulos o mariscadas. Peleamos los cierres ilegales de Madrid«. «Mi Consejo de Gobierno jamás hizo otra cosa que actuar con rectitud y gran profesionalidad. Jamás benefició a ningún familiar y menos, mío. Ni familiar, ni amigo», ha insistido.

En una última carga de profundidad, Ayuso ha parafraseado a Casado, para criticarle: «Cuando en Madrid morían 700 personas nos dejamos literalmente la salud por salvar vida. Y eso es algo que nos han reconocido los ciudadanos en las urnas. Espero que mi partido también».

Después, la baronesa madrileña ha alabado a Alberto Núñez Feijóo, quien le ha devuelto el piropo a la salida del cónclave: «Isabel Díaz Ayuso es la presidenta de la Comunidad de Madrid, es una persona honorable y no tenemos ninguna duda, repito, ninguna duda, de su honorabilidad. La defenderemos».

EXPEDIENTE CERRADO

Precisamente, pocas horas después de esta intervención, el PP ha procedido a cerrar el expediente informativo que había abierto a Isabel Díaz Ayuso hacía ya 12 días. La presidenta del Comité Nacional de Derechos y Garantías, Andrea Levy, ha enviado hoy mismo una carta a la presidenta madrileña para comunicarle que «habiéndose recibido información explicativa que considero suficiente en este momento, te comunico que he decidido proceder al archivo del expediente».

La apertura de este expediente se decidió en el momento álgido del enfrentamiento entre Pablo Casado e Isabel Díaz Ayuso, y constituía una amenaza sobre la dirigente madrileña, ya que podía derivar en una investigación interna que desembocara en una sanción o incluso en una suspensión de militancia.

Los acontecimientos de los días siguientes, y en particular la información presentada por Ayuso sobre los trabajos realizados por su hermano, ya habían dejado en nada este expediente, como ya había reconocido Génova. Sin embargo, todavía seguía abierto, según reveló este martes EL MUNDO.

ÁLVAREZ DE TOLEDO: «DESORIENTACIÓN»

Tras la reunión de la Junta Directiva, Ayuso ha clarificado ante los medios que ella no se va a presentar al congreso extraordinario del PP porque tiene «un compromiso con todos los madrileños». Y ha terciado que «siempre» le agradecerá a Casado que «confiase» en ella. «Le he apreciado», ha dicho.

Por su parte, Cayetana Álvarez de Toledo ha tomado la palabra para criticar la «desorientación» ideológica del PP y para asegurar que su partido se está jugando «la propia existencia» como fuerza hegemónica en el centroderecha.

La diputada por Barcelona ha repetido punto por punto sus argumentos en una tribuna en EL MUNDO y ha asegurado que espera que el PP no derive «hacia una coalición de partidos regionales», en referencia al interés de Feijóo en «descentralizar» el partido, como ha avanzado este martes este diario.

«Más que un congreso de sustitución de un líder por otro, que también, necesitamos un congreso de profunda meditación ideológica y estratégica», ha dicho, antes de pedir la inclusión en el orden de día del congreso de abril «una ponencia política que defina con claridad nuestra posición estratégica e ideológica». «Y que refuerce el mandato de la próxima dirección», ha apostillado.

LA RESPUESTA DE CASADO

Pablo Casado ha contestado a Ayuso y le ha dicho que el partido no ha espiado a nadie, y ha recordado, en una de sus respuestas, que este caso «me ha llevado a mí por delante». También ha respondido a Álvarez de Toledo que ya hay una ponencia vigente, coordinada por Alberto Núñez Feijóo.

El presidente del PP de Extremadura, José Antonio Monago, ha destacado que se han aprobado todos los acuerdos por unanimidad y que hay consenso en torno a Núñez Feijóo. «Todos tenemos heridas, algunas muy profundas, pero hoy es el momento de empezar a cicatrizar», ha dicho.

Artículo en: https://www.elmundo.es/espana/2022/03/01/621e1229fdddff9ab88b4584.html

ES EL COMUNISMO, ESTÚPIDOS!

Artículo de Federico Jiménez Losantos publicado en Libertad Digital el pasado día 27

Lo primero, urge un rearme general en torno a la OTAN. Lo segundo, liquidar la transición ecologista y crear centrales nucleares para tener una energía limpia y nuestra, sin depender de Putin.

Un tanque avanza lentamente, en una columna irregular, a orillas del Dnieper, en territorio ucraniano. Lleva un techo de camuflaje, desmentido por la clásica bandera comunista, roja, con la hoz y el martillo. No la de alguna de las repúblicas tras cuyo reconocimiento Putin ha invadido toda Ucrania. Ni la rusa, que izó el alcalde de San Petersburgo, aún Leningrado, frente a los tanques con esta bandera roja que en 1991 cercaron la ciudad para derrocar al presidente de Rusia, Yeltsin, y al de la URSS, Gorbachov. Es una imagen aislada que revela el conjunto. La intervención no parte del nacionalismo panruso sino del comunismo compartido. Lenin tomó Jarkov en 1921 y desató en Rusia la primera hambruna: cinco millones de muertos. Stalin lo copió en Ucrania con el Holodomor: seis millones de muertos. Un siglo de dictadura totalitaria y sólo diez años de democracia descompuesta.

En el documental de Lonitza El incidente (Filmin) se ve al alcalde de Leningrado, tras izar la bandera rusa, entrando en su coche. Le abre las puertas el jefe de su escolta: se llama Vladimir Putin y será un hombre de confianza de Yeltsin, a quien heredará y desheredará en 1999. Su lección del fracaso comunista en 1991 es que, para restaurar el poder de la URSS, el camino no es el de los tanques, que se frenaron contra los coches, sino subirse al coche de los líderes políticos. Tras veinte años en el poder, sus tanques se pasean por el Dnieper o la carretera de Kiev. En la salida hacia Polonia se agolpan miles de coches. La entrada está cómodamente vacía.

Rusia, primera víctima del comunismo

Los propagandistas de la izquierda y de la derecha dizque nacional, que también se licúa con Putin, disculpan a medias o respaldan abiertamente la invasión de Ucrania, de la que Bardem y Garzón culpan al imperialismo zarista. Por distintas razones, la izquierda y parte de la derecha borran una diferencia no siempre clara pero siempre real entre el nacionalismo ruso y el comunismo soviético. El primero es de tradición y carácter particular y busca una hegemonía territorial sobre media Europa y parte de Asia. El segundo es universal, desborda los límites geográficos, y se basa en una idea de la Humanidad que abarca a todos los países y es para siempre.

Gracias por ver

El último zar Nicolás II quería tomar Constantinopla y proclamar a Moscú la «Tercera Roma» cristiana. El primer dictador soviético, Lenin, era ferozmente anticristiano y no admitía límites históricos -el Hombre Nuevo socialista no había existido nunca- ni culturales. Si el comunismo busca un dominio universal es por razones ideológicas que declara éticas: acabar con la propiedad y la libertad individual, que habrían impedido la realización plena del ser humano. Aunque Rusia albergó el primer Estado comunista y la URSS fue la armadura y el arma temible del nacionalismo ruso, el nacionalismo cupo en el comunismo y el comunismo lo desbordó. Durante cuarenta años, el comunismo chino y la URSS fueron inseparables. Desde la ruptura china con Kruschev, su modelo de sociedad y el afán de liderazgo del comunismo mundial los separó. Hoy su condición comunista los ha unido. Y lo más temible del Putin nacionalista es el Putin comunista. Por eso la invasión de Ucrania tiene el respaldo entusiasta de Venezuela, Cuba y de todos los comunistas del mundo, dentro o fuera del Gobierno. Y por eso es inmoral defender posiciones anticomunistas y disculpar a Putin.

En realidad, la primera víctima del comunismo fue Rusia, que hoy tiene la mitad de habitantes que la de 1917, con casi el mismo territorio. Las víctimas de Lenin, Stalin y sus sucesores son un tercio de la población. Pero la razón última de las masacres y la ruina de Rusia bajo Lenin y sus sucesores es la misma que la de China, Camboya, Cuba o Venezuela bajo Mao, Pol Pot, Castro o Maduro: el comunismo, una ideología a la que se ha subordinado siempre el bienestar y la propia vida de la gente. A excepción de los comunistas, claro, que al representar la ideología sagrada no están obligados a respetarla, sino que van interpretándola según les conviene.

Cuando Lenin vio que peligraba su poder, puso en marcha la NEP, Nueva Política Económica, que permitió la reapertura de los mercados y el restablecimiento de la propiedad rural para abastecer a las ciudades, pero con carácter temporal. Cuando se vio fuerte, la liquidó. Lo mismo hizo Stalin: abrió la mano cuando no tuvo más remedio y cerró el puño cuando mejoró su situación. El grado de supeditación de la economía a la política explica la sangrienta evolución de China hasta la dictadura de Xi Jinping. Tras la caída del Muro y la masacre de Tiananmén, cabe decir que todo régimen comunista se basa en la alianza de comisarios políticos y oligarcas económicos, unidos por la corrupción y protegidos por la violencia estatal. El modelo es el de Lenin: partido único, represión ideológica y brutalidad policial. Propaganda y represión, mentira y terror: eso es el comunismo.

Las invasiones militares comunistas

Por su naturaleza ideológica totalitaria, el comunismo debe intervenir en todos los países y de todas las formas. Pero la intervención militar, a diferencia del terrorismo y la guerrilla, exige, algo más que voluntad. Son necesarias capacidad militar y doctrina estratégica para utilizarla. Eso lo consiguió Lenin al crear el primer Estado comunista, y alcanzó con Stalin su teoría y modo de intervención. Moralmente, un ejército comunista debe estar siempre dispuesto a actuar por razones políticas, que marca el partido. De Lenin y Trotski a Mao y Zu De, la doctrina militar es siempre política.

La intervención de ejércitos regulares comunistas más allá de las fronteras de sus países se produce desde los primeros tiempos de Lenin y por la misma razón ideológica: el comunismo no reconoce fronteras. Tras firmar la renuncia a los territorios de Polonia, Lenin quiso recuperarlos. Pensó que con los restos imperiales y los partidos comunistas lo lograría. Ante los representantes de los partidos de la III Internacional, montó un gran escaparate para mostrar la toma de Varsovia. Pero Varsovia resistió. Invadió Finlandia, y Finlandia resistió. Sublevó Hungría, y la sublevación fracasó. Forzó el golpe espartaquista en Alemania y también fue derrotado. Entonces, Stalin creó la doctrina del «socialismo en un solo país», para que los partidos comunistas supeditaran sus intereses a los de Moscú. La guerra civil española fue el escaparate de ese sometimiento. Pero el «antifascismo» mutó de inmediato en defensa del pacto Hitler-Stalin. Y sólo cuando Hitler atacó la URSS y regiones sometidas, como Ucrania, se desempolvaron el antifascismo, la guerra de España y demás farfolla soviética. Hasta hoy.

Tras la Segunda Guerra Mundial, Stalin rompió los acuerdos de Yalta y no permitió elecciones libres en la zona ocupada por el Ejército Rojo. El Telón de Acero o Cortina de Hierro, en frase de Churchill, partió Europa en dos. Y en la Oriental, los tanques soviéticos ahogaron en sangre todos los levantamientos populares y los intentos de reforma de los propios partidos y gobiernos comunistas. Alemania Oriental en 1953, Hungría en 1956, Checoslovaquia en 1968 y Polonia en dos ocasiones, la última en 1981, fueron escenarios para aplicar la «soberanía limitada» de Breznev, en rigor, una adaptación por Súslov del «socialismo en un solo país» de Stalin.

La forma de intervención militar fue de dos tipos, y ambos está ahora utilizando Putin con Ucrania. En la primera, Alemania oriental, Moscú dijo que no era invasión porque legalmente era territorio bajo control soviético, y que sólo ayudaban a derrotar la conspiración nazifascista. En la última, la de Polonia tras el alzamiento de Gdansk, dijeron que apoyaban al general Jaruzelski a restablecer el orden. En medio, en Budapest y Praga, no había excusa, y masacraron por igual a los gobiernos de Imre Nagy y Dubcek y a los anticomunistas en la calle. Lo mismo que en Afganistán: a petición de un camarada, había que intervenir. A favor o contra el camarada. La URSS emprendió todas las guerras contra el capitalismo: China, Corea, Vietnam. Y formó las guerrillas de Africa, Asia y América, en especial las de Cuba. La intervención que más recuerda la de Ucrania es la de Hungría, dirigida por Andropov, que provocó tres mil muertos y doscientos mil exiliados.

Invasiones después de la URSS

Tras la desaparición de la URSS, pronto rehecha en la CEI, Moscú ha intervenido militarmente fuera de la antigua URSS, en Siria, y dentro de las antiguas fronteras. Empezó en Georgia, con la táctica de Ucrania: creó dos repúblicas separatistas, Osetia del Sur y Abjasia, y al atacarlas Georgia para impedir la secesión, invadió Georgia para ayudarlas. Después de tres episodios bélicos, el balance fue de 20.000 muertos y 300.000 exiliados.

Putin recuperó directamente Chechenia, tras dos guerras. En 1991, al disolverse la URSS, se proclamó independiente, pero en 1994 Moscú envió tropas para recuperarla. Tras dos años de guerra se pactó la retirada en 1996. Pero en 1999, al llegar Putin al poder, invadió Chechenia y mantuvo durísimos enfrentamientos hasta 2009, cuando pudo proclamar su victoria. Kirguistán también pidió ayuda a Putin, tras sangrientos enfrentamientos con los uzbekos. Moscú intervino y ha pactado un protectorado de 15 años.

El primer ataque a Ucrania fue la invasión y conquista de Crimea, en 2015. Después vino la creación de dos repúblicas prorrusas y, por ahora, la invasión total del territorio ucraniano. Pero tiene tropas en la zona oriental de Moldavia y republiquitas prorrusas. Y amenaza a Suecia y Finlandia si se atreven a entrar en la OTAN. Como buen comunista, Putin se cree con derecho a actuar donde su fuerza se lo permita. Y el mundo debe obedecer.

Para ayudar a Ucrania, armas y nucleares

La paz entre Rusia y Ucrania sería posible si compartieran modelo político. Una dictadura hija del comunismo y una democracia semejante a las de Europa occidental son incompatibles. Putin tiene aliados políticos y militares de estirpe leninista, como Bielorrusia. Pero su aliado decisivo es el comercio con los países capitalistas, en especial Alemania. Berlín se dio el gustazo progre de cerrar las centrales nucleares y abonarse al gas ruso. Hoy no funcionaría sin esa fuente barata y que tragan verdes y ecologistas.

Rusia negociará si le arman guerrillas y le impiden exportar energía. Pero Putin puede forzar a los rusos a pasar hambre, Scholtz no puede forzar a los alemanes a pasar frío. Eso explica el truco de Biden, que veta a Moscú la compra de tecnología en dólares a través de bancos americanos, pero con una exención: la venta de energía rusa a bancos alemanes, que guardan esas cuentas en dólares hasta el fin de las sanciones. Alemania sigue comprando gas y Rusia gasta las reservas en dólares preparadas antes de la guerra y va llenando su hucha para atacar Moldavia, con dinero de sus enemigos. ¿Lo somos de verdad? ¿Estamos con Ucrania y la libertad? Demostrémoslo. Lo primero, urge un rearme general en torno a la OTAN. Lo segundo, liquidar la transición ecologista y crear centrales nucleares para tener una energía limpia y nuestra, sin depender de Putin ni del que lo inventó, un tal Lenin. Clinton ganó las elecciones a Bush I con un eslogan: «¡Es la economía, estúpido!». Lo de Ucrania es el comunismo. ¿Somos tan estúpidos como para no verlo?

Artículo en: https://www.libertaddigital.com/opinion/federico-jimenez-losantos/es-el-comunismo-estupidos-6870624/

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