Otra ocurrencia de Sánchez, de Ramón Pérez-Maura; “Sánchez avisa a Ayuso de que `la ley en España se cumple´, y Madrid responde que estudiará la constitucionalidad del Decreto energético”, de Eduardo Colom; y “Glosomaquia o la guerra de las lenguas”, de Amando de Miguel
(Viñeta de Nieto en ABC el pasado día 5)
OTRA OCURRENCIA DE SÁNCHEZ
Artículo de Ramón Pérez-Maura publicado en El Debate el pasado día 5
Idear que un camarero sirva la comida a los comensales a 27 grados garantiza que los platos lleguen condimentados con gotas de sudor del pobre empleado cuyos derechos humanos no se encuentran entre las prioridades de Pedro Sánchez. Corría octubre de 1990. El mundo estaba en guerra. Una guerra desatada por Irak, que el 2 de agosto anterior había invadido Kuwait. Una gran coalición internacional encabezada por Estados Unidos se disponía a responder a la agresión que había provocado una tragedia humana con cientos de miles de refugiados. Muchos de estos, principalmente indios, se había asentado en Jordania, en campos de refugiados, mientras conseguían regresar a su país de origen. El Gobierno español encargó a la compañía Iberia la realización de unos vuelos humanitarios para llevar a esos refugiados de Amán a Bombay.
En aquellos días yo era corresponsal de ABC en El Cairo y el diario me encargó hacer un reportaje sobre uno de esos vuelos. Era un tiempo en el que la dependencia del petróleo condicionaba al mundo entero. La amenaza energética que representa para España la guerra de Ucrania es una broma comparada con la dependencia que teníamos entonces del petróleo que debía salir del golfo Pérsico por el estrecho de Ormuz.
Volé a Amán para unirme al equipo de Iberia. Llegué de noche y me dirigí a mi hotel en taxi por la autopista de varios kilómetros que unía el aeropuerto de la capital con Amán. En un momento de crisis energética mundial, Jordania, un país pobre que producía cero barriles de petróleo, tenía iluminada toda la autopista con unas farolas que casi cegaban a los conductores. El gran Rey Hussein tenía claro un principio: había que mantener la dignidad como nación.
Aquí, en cambio, Pedro Sánchez y sus mariachis quieren que perdamos toda dignidad y hasta que apaguemos los escaparates y las calles por la noche. Lo que no hacía Jordania en 1990 y en una crisis mucho peor, lo vamos a hacer nosotros en 2022. No paramos de mejorar. Esta ocurrencia se ha complementado con el control del uso del aire acondicionado. Algo prácticamente imposible de poner en práctica. Y, como es lógico, ha generado el rechazo de unos y otros. Cuando ha replicado Díaz Ayuso, el Gobierno se ha lanzado contra ella. Pero cuando lo ha hecho Íñigo Urkullu, Moncloa no ha chistado. El PNV tiene barra libre para decir lo que le pete porque sus votos son imprescindibles para casi todo.
Escribir sobre el calor desde Santander tiene la ventaja de que aquí es poco común encontrar casas en las que haya aire acondicionado. Ni comercios o restaurantes. Simple y sencillamente porque aquí no es necesario. La media de la temperatura veraniega está bien por debajo de los 27 grados a los que se quiere someter a las oficinas y en locales públicos. A mí me ha llamado la atención esa temperatura por algo que vivo a diario en mi domicilio madrileño en el barrio de Chamberí. Cuando vuelvo de trabajar y entro en la biblioteca donde paso horas cuando estoy en casa, el termostato suele marcar 28 grados tras un día al sol y sin aire acondicionado. El calor es insoportable ni en mangas de camisa. Pretender que con sólo rebajar un grado se puede hacer una vida normal es absolutamente ridículo. Creer que se puede hacer un trabajo físico o intelectual a 27 grados es querer capar toda productividad en España. Idear que un camarero sirva la comida a los comensales a esa temperatura garantiza que los platos lleguen condimentados con gotas de sudor del pobre empleado cuyos derechos humanos no se encuentran entre las prioridades de Pedro Sánchez.
La única prioridad del presidente del Gobierno es generar una ocurrencia cada día.
Artículo en: https://www.eldebate.com/opinion/20220805/otra-ocurrencia-sanchez.html
SÁNCHEZ AVISA A AYUSO DE QUE «LA LEY EN ESPAÑA SE CUMPLE», Y MADRID RESPONDE QUE ESTUDIARÁ LA CONSTITUCIONALIDAD DEL DECRETO ENERGÉTICO
Artículo de Eduardo Colom publicado en El Mundo el pasado día 3
Calviño, Maroto y Robles acusan a Ayuso de «egoísmo» y Belarra afirma que «no está a la altura». La vicepresidenta de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, ha advertido a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, de que el plan de medidas de ahorro y eficiencia energética hay que cumplirlo y que «siempre demuestra egoísmo y falta de solidaridad».
Por su parte, Pedro Sánchez ha replicado también a la presidenta madrileña: «En España la ley se cumple», ha dicho tras reunirse esta mañana con el Rey Felipe VI en Palma.
Sánchez, que se ha quitado la corbata al acabar su reunión con el Monarca para aderezar con un gesto simbólico su discurso de ahorro energético, ha apelado a la «solidaridad con Europa» para defender su plan de reducción del consumo energético, un paquete de medidas aprobadas esta semana por su Ejecutivo que contempla medidas como el apagón de los escaparates o regulaciones a la climatización de espacios públicos.
Al respecto, ha manifestado que no cumplir con esas medidas sería «insolidario, egoísta» y un comportamiento «unilateral» que, según ha enfatizado, va en contra de la posición «europea y europeísta» que España «mantiene por convicción».
Aunque no ha mencionado a ningún gobierno autonómico concreto ni a ninguno de sus opositores políticos, Sánchez ha apelado a la unidad «de los partidos» y de todas las administraciones regionales para responder a lo que ha calificado como el «chantaje energético de Putin». En este sentido, ha reclamado que se trabaje conjuntamente para reducir en un 7% el consumo energético, argumentando además que eso irá en beneficio «del bolsillo de todos los españoles» y que es un esfuerzo menor que el que asumen otras potencias europeas, donde los compromisos de reducción en consumo de gas pueden alcanzar el 15%.
Al ser preguntado acerca de las sanciones que podrían afrontar los gobiernos regionales que no acaten su plan de medidas, el jefe del Ejecutivo español se ha limitado a señalar que las sanciones están recogidas en el reglamento de instalaciones térmicas y en la normativa legal. «La ley se cumple», ha dicho hasta en dos ocasiones en tono categórico.
Sánchez ha hecho estas declaraciones tras reunirse hoy durante algo más de una hora con el Rey Felipe VI en el tradicional despacho que el jefe del Ejecutivo y el jefe del Estado mantienen cada mes de agosto. En la reunión, celebrada en el Palacio de La Almudaina de Palma, han hablado de la guerra de Ucrania, de sus efectos sobre la economía española y de las posiciones pactadas e el seno de la UE.
En su intervención, Sánchez ha defendido que Europa dio una respuesta solidaria ante la pandemia, también con España, y que ante la amenaza rusa, es ahora España la que debe «hacer sus deberes» y dar solidaridad, no solo pedirla.
MADRID «NO SE APAGA»
La presidenta madrileña anunció este lunes que no tenía intención de aplicar las medidas de ahorro energético, asegurando que Madrid «no se apaga».
La réplica del Gobierno en boca de Sánchez ha sido secundada por otros miembros de su gabinete. «Es un Real Decreto-ley que hay que cumplir, pero vamos, ya estamos acostumbrados a este tipo de respuestas de la señora Díaz Ayuso, que siempre demuestra egoísmo y falta de solidaridad. Eso no refleja el espíritu de esta gran comunidad que es Madrid, de la que yo estoy muy orgullosa», ha afirmado la ministra Calviño en declaraciones a la Cadena Ser recogidas por Europa Press, subrayando que una comunidad no puede desacatar el Real Decreto por respeto institucional.
«Lo interesante es qué va a hacer el señor Feijóo, porque claro, ayer mismo la presidente de la Comisión Europea, que es del PP europeo, nos dice que hay que prepararse para lo peor y que España es un referente, pero al día siguiente Díaz Ayuso dice que no. El señor Feijóo, en esta ocasión, no va a poder ponerse de perfil», ha añadido Calviño, quien ha resaltado que el Ejecutivo lo tiene muy claro y que es el momento de adoptar decisiones que son «muy razonables».
MADRID ANALIZARÁ «SERIAMENTE» EL DECRETO POR SI CABE RECURSO
Madrid recurrirá el plan de ahorro energético ‘si no es constitucional’. Tras la advertencia de la vicepresidenta, su homólogo en la Comunidad de Madrid Enrique Ossorio ha asegurado que su Gobierno analizará «seriamente» el Real Decreto: «Si no es constitucional, lo recurriremos ante el Tribunal Constitucional». «Todo aquello que nos parezca negativo para los madrileños y también, por supuesto, para los españoles, la Comunidad de Madrid, dentro de su ámbito de competencias, que no sea normativa básica, evidentemente no lo va a aplicar», ha afirmado.
«El Gobierno de Sánchez hizo varios decretos, leyes, declaraciones de Estados de alarma durante la pandemia también de tinte autoritario como este Decreto, que fueron declarados inconstitucionales por el Tribunal Constitucional», ha explicado Ossorio. «Además, adoptó muchas medidas que no consiguieron mejorar la salud, pero sí consiguieron hundir la economía, y eso es en lo que la Comunidad está totalmente en contra».
«Somos plenamente solidarios con las decisiones de la Unión Europea. Y si la Unión Europea, ante el problema de la guerra de Ucrania, dice que hay que ahorrar energía, somos plenamente conscientes de eso», alega el vicepresidente de Madrid, «lo que nos preocupa es un Gobierno que no afronta los problemas con seriedad».
«El Gobierno de Sánchez en vez de quitarse la corbata, lo que tiene que buscar son medidas de fondo que resuelvan el problema, y no poner en medidas que se inmiscuyen en la labor de los comerciantes, de los empresarios, castigándolos una vez más», ha sentenciado.
También la propia Ayuso ha incidido en su decisión: «No puede aplicarse el mismo plan en un pueblo que en una ciudad, ni siquiera en dos ciudades distintas», ha señalado la dirigente madrileña. Así, se ha preguntado por qué «antes de cerrar, prohibir, apagar» no se habla «a los ciudadanos y a otras administraciones como a adultos».
EL PP DA «LIBERTAD» A SUS BARONES PARA APLICAR EL PLAN
El coordinador general del PP, Elías Bendodo, ha intervenido en la trifulca para dotar a sus barones de «libertad para decidir» si aplican o no el plan de ahorro energético. Bendodo ha dicho este martes en rueda de prensa que entienden la «desesperación y la reacción de cualquier líder autonómico y local» ante los «bandazos» del Ejecutivo porque «lo que iban a ser unas recomendaciones ahora nos las imponen por decreto».
«Así no se puede gobernar, a golpe de decreto y sin ningún tipo de diálogo, por tanto se entiende la postura», ha señalado el coordinador del PP, quien ha añadido que son los ayuntamientos y las comunidades los que deben decidir si aplican o no la medida. Al dirigente popular le llama la atención que «el Gobierno siga apretando el cinturón a los ciudadanos pero no se ajuste el suyo», pues en el Consejo de Ministros «siguen siendo dos equipos de fútbol en un permanente derbi, los del PSOE contra los de Podemos», con un gobierno «a la deriva», ha sostenido.
MAROTO: AYUSO TIENE UNA VISIÓN «EGOÍSTA E INSOLIDARIA»
Las críticas a la actitud de Ayuso se han sucedido toda la mañana. La ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, ha acusado igualmente a Isabel Díaz Ayuso, de tener una visión «egoísta e insolidaria». En una entrevista en ‘La hora de la 1’ recogida por Europa Press, ha afeado las declaraciones de la presidenta de la Comunidad de Madrid y ha expresado que la visión de Ayuso está, a su juicio, «muy lejos de la realidad que se está viviendo».
Según ha referido Maroto, España cuenta «sin duda» con mejores condiciones de seguridad energética. Por ello, ha sentenciado que el Gobierno «rechaza esta visión que tiene Ayuso que es egoísta, que es unilateral y que no es solidaria con países que necesitan ayuda». Una ayuda que según ha aclarado no solo es necesaria por parte de España, sino «del conjunto de una Europa que es más fuerte cuando trabaja en conjunto», ha dicho.
Asimismo, la dirigente de Industria, Comercio y Turismo ha expresado que, de igual manera, hay una mayoría social que va a apoyar la norma y a dar una respuesta «como es siempre España, que está a la altura de la solidaridad que Europa necesita». «Desde luego los sectores con los que yo tengo comunicación directa así lo han manifestado», ha apostillado.
Por otra parte, ha recordado que los problemas de suministro «ya los están sufriendo países europeos» y que, por tanto, dado el elemento de solidaridad del que se ha beneficiado España en otras ocasiones como, según ha ejemplificado, con los Fondos Europeos Next Generation, ha indicado que «es hora de la España solidaria».
ROBLES: «NO HAY QUE HACER POLÍTICA PARTIDISTA, PUTIN NOS VA A ATACAR A TODOS»
«Es un momento difícil, la guerra de Ucrania está ahí y va a seguir con toda crudeza», ha advertido por su parte la ministra de Defensa, Margarita Robles. «Como consecuencia de ella somos conscientes de que Putin va a tomar unas medidas de restricciones energéticas bastante serias».
Sobre la declaración de intenciones de la presidenta de Madrid, Robles ha afirmado, en una visita a la base aérea de Torrejón de Ardoz: «Yo creo que no hay que hacer una política partidista como la que pretende la señora Ayuso, sino que en este momento todos tenemos que ser solidarios porque va a haber una crisis energética».
«Tenemos que ser solidarios con otros países de Europa que van a tener más cortes y restricciones, y yo siempre confío en la España solidaria, en la España que sufre con todos los que lo pasan mal, en este caso con la ciudanía de Ucrania», ha añadido, «somos solidarios con ellos y por eso tenemos que ser solidarios con Europa ante los cortes de energía, estamos seguros de que Putin nos va a atacar a todos».
BELARRA: «HAY GOBERNANTES QUE NO ESTÁN A LA ALTURA»
La líder de Podemos y ministra de Derechos Sociales, Ione Belarra, ha defendido las medidas de ahorro energético aprobadas por el Gobierno y, a su vez, ha criticado el rechazo de la presidenta Ayuso. También ha trasladado que no le sorprende la «oposición frontal» y «enormemente irresponsable» del PP a este plan de eficiencia energética porque, a su juicio, «no es un partido de Estado» y confía en que la ciudadanía «tenga más compromiso que gobernantes que no están a la altura de la circunstancias».
En declaraciones a RNE, recogidas por Europa Press, la titular de Derechos Sociales ha reivindicado que el real decreto aprobado en Consejo de Ministros parte de un trabajo «serio» y «riguroso» en un contexto difícil derivado de los efectos de la guerra de Ucrania. Todas las medidas son iniciativas «buenas» y «enormemente sensatas», que ahondan además en la lucha contra la emergencia climática con «ambición» y desde el respecto al confort de los ciudadanos.
Por tanto, ha cargado contra la estrategia del PP, que con su rechazo a este paquete de actuaciones de «sentido común» ilustra, bajo su criterio, que no se ha renovado con la llegada del presidente, Alberto Núñez Feijóo. Todo ello en línea, según Belarra, con su postura de «rebeldía» al bloquear la renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).
Por su parte, el consejero de la Presidencia, Interior, Diálogo Social y Simplificación Administrativa, así como portavoz del Gobierno andaluz, Antonio Sanz, ha criticado este martes que el Ejecutivo central «no haya consensuado» con las comunidades ni con los sectores afectados las medidas de eficacia y ahorro energéticas aprobadas este pasado lunes, toda vez que ha subrayado que «un recurso no exime de su cumplimiento» teniendo en cuenta que desde la Comunidad de Madrid ya se ha anunciado que analizará este Real Decreto y «si no es constitucional», lo recurrirá.
A preguntas de los periodistas en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno, Sanz ha recordado que el ahorro energético fue uno de los asuntos que ya trasladó el presidente de la Junta, Juanma Moreno, al presidente del Gobierno central, Pedro Sánchez.»Le trasladamos la prioridad que Andalucía tiene por abordar estos asuntos», ha remarcado Sanz, quien ha insistido en lamentar que «no se haya consensuado ni con las comunidades ni con el sector».
Artículo en: https://www.elmundo.es/espana/2022/08/02/62e8edcae4d4d83e748b45ac.html
GLOSOMAQUIA O LA GUERRA DE LAS LENGUAS
Artículo de Amando de Miguel publicado en Actuall el pasado día 31
La lengua no sólo es un instrumento de comunicación sino también de diferenciación con el otro, de afirmación nacionalista. La llamada inmersión lingüística es un instrumento de autoafirmación nacionalista. Me refiero a la guerra de las lenguas en España, la forma de conflicto más estúpida que existe y que entretiene a la mitad de los españoles actuales. Es una forma de desplazar otros asuntos de mayor entidad.
El error comienza cuando se parte de la idea de que las lenguas son propiedad de un territorio, una nación. No, los idiomas son un capital valiosísimo, que son propiedad de las familias o las personas que las emplean para comunicarse y para pensar. Naturalmente, un individuo puede manejar dos o más lenguas. En ese caso, destaca una, la, verdaderamente, propia, que es en la que piensa, razona para sí mismo o sueña.
El problema se presenta cuando, en una región, las autoridades deciden que muchos niños se escolaricen en una lengua que no es la propia o natural de sus respectivas familias. La cosa es más ardua si esa exclusión se hace respecto de la lengua común a los españoles, que es el castellano. Es una cuestión de hecho. Por eso, no hace falta que el castellano sea el idioma oficial de España; basta con que funcione como lengua común, es decir, la única en que se pueden entender, normalmente, los españoles. Se incluyen muchos inmigrantes extranjeros que provienen de otras áreas lingüísticas.
Un formidable hecho adicional es que el castellano es la lengua común de 22 países, lo que podríamos llamar “la república de Cervantes”. Es una ventaja a la que no pueden aspirar, ni de lejos, las otras lenguas españolas. Frente a esa realidad, se alza el denodado esfuerzo de algunas autoridades regionales de España, donde el castellano coexiste con otra lengua “autonómica”, para establecer una llamada “normalización”. La cual consiste en ir desplazando, poco a poco, el castellano de la enseñanza elemental y de los otros grados. En realidad, la operación es una labor de discriminación étnica para eliminar el castellano como lengua común. Además, se refuerza con la política de ceder la titularidad de los cargos oficiales en la región a los hablantes de la lengua regional. En la práctica, se trata de una especie de “limpieza étnica”, típica de los sistemas totalitarios (o “fascistas”, como se dice, ahora).
El asunto trasciende a la política, es más profundo. Como señala Santiago Tamarón, el dominio de la lengua familiar equivale al aprendizaje de la primera estructura. Se logra, con naturalidad, como una especie de herencia, reforzada por la escuela. Después, el dominio de las habilidades profesionales será, simplemente, la tarea de comprender otras estructuras. De ahí, el crimen que supone cercenar el dominio de la primera estructura. Eso es lo que, oficialmente, se llama con el horrísono eufemismo de “inmersión lingüística”.
Es muy conveniente que exista una lengua común en un Estado, compatible con la existencia de otras lenguas y dialectos. No importa tanto que la lengua común se haga oficial por una ley. Lo fundamental es que funcione, realmente, como instrumento general de comunicación. Alemania e Italia tardaron siglos en constituirse como Estados, hasta tanto no se logró la unificación idiomática, a finales del siglo XIX.
El carácter de lengua común lo determina la historia, de forma lenta y azarosa. El hecho es que el castellano, que apareció en escena hacia el año 1000, después de las otras lenguas peninsulares, se fue conformando como lengua común de los españoles. Contó con la ventaja de aceptar muchas voces del árabe o del vascuence. El hecho es que, en la España actual, la proporción de españoles que hablan o entienden el castellano es más alta que nunca, desde hace mil años. Encima, como queda dicho, el castellano se ha extendido como lengua común a una veintena de países. En México, hay más castellanoparlantes, en números absolutos, que en España.
Tras los eufemismos de “normalización” o “inmersión” de las lenguas regionales, se esconde el propósito de erradicación del castellano en esos territorios. Se trata de un disparate cultural, un error histórico, una afrenta moral y un desastre económico. Vamos, para lucirse.
Reconozcamos otro hecho básico. Las lenguas evolucionan y cristalizan no, solo, para comunicarse mejor entre sus hablantes, sino para dificultar el entendimiento con los foráneos. En ese caso, las lenguas se utilizan como un instrumento de afirmación nacionalista.
En la actual glosomaquia española, lo peor de todo es que muchos castellanoparlantes están perdiendo la capacidad de expresarse por escrito en la lengua común. No digamos si esa minoración afecta a los altos cargos políticos de la nación. Es patente la paradoja de esa pérdida cultural y el contraste con el auge de la enseñanza del castellano en el mundo.
En el planeta, sobreviven varios millares de lenguas. Solo, hay cinco destacadas sobre todas las demás por el número de hablantes: el inglés, el castellano, el chino, el árabe y el hindi. El inglés es, desde luego, la lingua franca para todo el mundo, aunque contiene signos de fragmentación. El castellano tiene la ventaja de que aprende bien, es claro (solo, cinco vocales, no se necesita deletrear, abundan los polisílabos). Junto con el inglés, el castellano ofrece arquetipos literarios aceptados en todo el mundo. El chino necesita pasar al alfabeto latino para hacerse universal. Es la versión del pinyín.
Sería bueno que, junto a los idiomas de comunicación internacional, se preservara la salud de las lenguas más modestas, algunas de ellas con una larga tradición literaria o científica. Desde luego, ya, se ha visto, que el sueño del esperanto, como lengua universal, no se ha cumplido. Aunque, curiosamente, la lengua a la que más se parece el esperanto sea al castellano.
Artículo en: https://www.actuall.com/educacion/glosomaquia-o-la-guerra-de-las-lenguas/
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