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Los lunes, revista de prensa y red

Tres foramontanos en Valladolid 29 Ago 2022 - 07:29 CET
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“Pedro Sánchez se erige como punta de lanza de Europa en América Latina ante la influencia de China y Rusia”, de Raúl Piña; «El pato cojo huye en el Falcon», de Mayte Alcaraz; y “El aborto como crueldad y violencia”, de Salvador Abascal Carranza

(Viñeta de Ramón en ABC el pasado día 21 )

PEDRO SÁNCHEZ SE ERIGE COMO PUNTA DE LANZA DE EUROPA EN AMÉRICA LATINA ANTE LA INFLUENCIA DE CHINA Y RUSIA

Artículo de Raúl Piña publicado en El Mundo el pasado día 24

La invasión de Rusia a Ucrania está reseteando el contexto geopolítico internacional. La crisis socioeconómica y energética derivada de la misma obliga a iniciar, reafirmar relaciones o, simplemente, tomar posiciones. Así sucede con América Latina, donde la creciente influencia de Rusia o China preocupa a Europa y, en especial a España, por sus intensos lazos con esta región. Pedro Sánchez protagoniza esta semana una gira que en la que visitará ColombiaEcuador Honduras.

Un viaje con el que pretender ser «punta de lanza» para que América Latina no sucumba a lo que en nuestro país y en Bruselas describen como «influencias de otros actores». Consideran en el Gobierno que Europa y España no pueden perder presencia.

Aunque esta gira está programada hace tiempo, se produce después de que se conociera de la preocupación que existe en la Comisión Europa por la pérdida de influencia en esta región del mundo y el peso ganado por China y Rusia. En juego ser el actor predominante en un mercado importante.

El viaje de Sánchez ofrece el componente de estrechar lazos, como señalan en La Moncloa, con esta región a la que España está tan unida, pero el fuerte componente económico del mismo lo demuestra que el jefe del Ejecutivo encabeza una delegación compuesta por al menos trece empresas: IndraOhlaSacyrNavantiaAirbus EspañaIdomLlorente y CuencaGrupo Proeduca-UNIRHispasatGrupo UrbasRedeia (Grupo Red Eléctrica), CEOE Cámara de España. A Sánchez lo acompaña la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto.

En el Gobierno hacen hincapié en la importancia de cuidar este mercado, ante el hecho de que Rusia o China estén dando zancadas para ganar peso. Por ejemplo, a finales del 2021, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y China firmaron un acuerdo que mediante siete apartados establece acciones de cooperación en áreas clave de cara a 2024. Con líneas de actuación en materias como la cooperación agrícola bilateral y multilateral; el fortalecimiento de los intercambios científicos, tecnológicos y académicos o infraestructuras, sectores todos ellos importantes para las empresas españolas.

En Colombia y en Ecuador se celebrarán sendos foros económicos porque consideran en el Ejecutivo que la importancia que estos países van a conceder a asuntos con la transición energética, las energías renovables o la construcción de nuevas infraestructuras como el ferrocarril brinda un campo de inversión para las empresas españolas.

Según los datos que maneja el Gobierno, por ejemplo en Colombia, hay presencia de más de 800 compañías, son un stock de inversión de unos 26.000 millones de euros. Con estos datos en La Moncloa no albergan dudas: ven clave ser de los primeros en llegar y hacer valer el potencial de las empresas -Gustavo Petro tomó posesión hace sólo dos semanas-.

La preocupación de Europa, y de España, por seguir teniendo influencia en América Latina se constata en el hecho de que además del viaje de Sánchez, cuatro eurodiputados españoles y portugueses del grupo socialdemócrata en el Parlamento Europeo inician esta semana una gira por Brasil, Chile y Argentina para mantener encuentros con líderes progresistas de estos países con el fin de reforzar la cooperación del grupo con esta región. Una misión que lidera la española Iratxe García, miembro del PSOE.

El objetivo de la visita de Sánchez es no perder e incluso recuperar terreno. Porque, como recuerdan en el Ejecutivo, el presidente colombiano, Gustavo Petro, y la presidenta de Honduras, Xiomara Castro, son presidentes electos en los últimos tiempos y es importante tomar ventaja para posicionar a las empresas del país.

Además, en el caso de Colombia y Honduras, además de la faceta económica, en el Gobierno dan importancia a la política, toda vez que son líderes de izquierda con los que consideran que hay puntos de convergencia.

Este viaje, al igual que sucedió con la gira por los Balcanes, ahonda en la estrategia de Sánchez de cultivar su perfil internacional y seguir poniendo abonando la presidencia española de la UE, que se producirá en el segundo semestres de 2023. De ahí que uno de los objetivos del presidente del Gobierno sea celebrar en España una cumbre de líderes de la Unión Europea, América Latina y el Caribe, una reunión UE-Celac, que no se celebra desde 2015.

Se da la circunstancia de que en el plan de acción China-Celac incluía como objetivo de celebrar un Foro China-CELAC en el 2024. Una muestra, la pretensión de celebrar estos foros, de la carrera geopolítica que está en marcha.

Artículo en: https://www.elmundo.es/espana/2022/08/22/6303b87efdddff15798b4578.html

EL PATO COJO HUYE EN EL FALCON

Artículo de Mayte Alcaraz publicado en El Debate el pasado día 24

Los verdaderos cancilleres españoles –Iglesias, Rufián y Otegi– son más de los verdugos que de las víctimas y el presidente les debe el cargo. Es tentación de todos los presidentes españoles huir –pies para qué os quiero– durante la última parte de su mandato de los engorrosos asuntos españoles para hacerse los Bismarck por el mundo, exprimiéndole al tiempo las únicas mieles que les quedan como jefes de Gobierno ante las paladas de hiel que han dejado a su paso. Pero el caso de Pedro Sánchez es, como todo en él, superlativo. Es un pato cojo que a la única presidencia que puede aspirar es a la de la Internacional Socialista (el título no es para rifárselo), aunque sueñe con catapultarse desde la presidencia de turno de la UE del año próximo como gerifalte en Bruselas. Sin embargo, sus credenciales para ello son más escasas que las mías para ejercer la biología molecular: no hay cancillería en Europa que no esté de uñas con él por sus trapaceras promesas de ayuda militar a Ucrania, cuando hasta la ministra del ramo española tuvo que reconocer que, gracias a la falta de inversión en Defensa, nuestros carros de combate colmarían el show de Gila.

También en Europa duelen las tripas de reírse (en Alemania, sobre todo) de sus ocurrencias de vender trenes de alta velocidad a Extremadura cuando lo que inauguró a bombo y platillo fue una reminiscencia del tren de Arganda. Desternillado está también el Rey de Marruecos, que le ha destapado todas las vergüenzas en su inexplicado giro en el Sahara: Mohamed filtró la carta de Sánchez con la traición a nuestra secular posición diplomática y luego se ha felicitado de haber encontrado un presidente panoli que le ha entregado a Rabat un desistimiento a cambio de un endeble compromiso de sujetar los flujos de pateras; que está por ver que se cumpla.

Pero lo que es pura ambrosía para Adenauer Sánchez es tomar el Falcon (una extensión ya de su persona) para visitar tres países de Iberoamérica, continente en el que España tenía un predicamento histórico y cultural del que no queda rastro alguno gracias a su entrega solícita a sus socios de gobierno, que encabezan allí una campaña a favor del indigenismo bolivariano y la leyenda negra española. Si no somos ya nada en Hispanoamérica es gracias a la claudicación moral de Sánchez, que ha acabado con la tradicional interlocución española entre Europa y América, vendiendo nuestra ascendencia moral en aquellos países por un plato de lentejas en forma de votos en el Congreso.

El espacio que ha perdido España lo han ocupado potencias como China y Rusia, ante la pasividad culposa de la debilitada Europa. Sánchez ha callado dolosamente mientras Maduro masacra a su población (ay, las maletas de Delcy), Cuba sigue aniquilando a la disidencia, Colombia se entrega al eje del mal blandiendo la espada de Bolívar y Nicaragua extermina a los católicos, cuya misión evangélica es el único contrapeso contra la dictadura sanguinaria de Ortega. Pero los verdaderos cancilleres españoles –Iglesias, Rufián y Otegi– son más de los verdugos que de las víctimas y el presidente les debe el cargo.

Ahora Sánchez se encomienda a sus medios afines en España para vender una imagen internacional que ya nadie cree. Porque su principal problema es el de la credibilidad y eso no se cura con insultos a Feijóo ni con visitas a Bogotá. Ya lo dijo el viejo Kissinger: «No puede haber una crisis la próxima semana, mi agenda ya está llena».

Artículo en: https://www.eldebate.com/opinion/20220824/pato-cojo-huye-falcon_56022.html

EL ABORTO COMO CRUELDAD Y VIOLENCIA

Artículo de Salvador Abascal Carranza publicado en Actuall el pasado día 21

El aborto es el fin violento de una vida humana inocente, única e irrepetible. ¿Hasta cuándo seguiremos mirando para otro lado ante esta barbarie? El aborto es la principal causa de ‘feminicidio’.

En el mundo occidental, heredero de la civilización judeo-cristiana y de la cultura greco-romana, el aborto se ha convertido en uno de los temas a discusión más importantes, si no es que el más importante, porque él ha sido la causa de la extinción de la vida de millones de seres humanos. Más grande, violento, cruel y doloroso que cualquier guerra; más que cualquier hambruna o cualquier holocausto. Según la Comisión Guttmacher-Lancet, se producen en el mundo 73 millones de bebés abortados por año. Decía Stalin, a propósito de los asesinatos que ordenaba hacer: “la muerte de un hombre es una tragedia, la de un millón es una estadística”.

Es verdad que la muerte violenta de cualquier ser humano es una tragedia, porque se le impide cumplir con el desarrollo natural de todo hombre o mujer y con su misión en la vida, y porque se extingue una promesa de vida para su familia, para su entorno y para la sociedad entera. Con cada asesinato de un hombre o de una mujer muere también, dolorosamente, una porción de la humanidad. Cuantimás, cuando el asesinato se produce en el ser más frágil, indefenso e inocente de la especie humana. De los 63 millones de bebés abortados en la Unión Americana, ¿cuántos serían hoy, después de casi 50 años, genios científicos, artistas notables, filósofos, ingenieros, arquitectos, deportistas de élite, políticos de excelencia (sin duda mejores que los que hay) o ciudadanos que estarían cumpliendo una misión que quedó sin cumplir, porque cada ser humano es único, irrepetible y, por lo mismo, irremplazable? Y eso, sin contar con los millones de vidas que se han truncado y se siguen truncando en el seno materno en España, Francia, Alemania; en casi toda la Unión Europea y en algunos países iberoamericanos, incluyendo a México.

Ninguna vida se puede comparar con otra, todas son sagradas. A propósito de sacralidad: es verdaderamente escandaloso que Emmanuel Macron, “Apanicado por la victoria provida en EE UU, haya anunciado ‘sanctuariser’ (palabra inexistente en francés, quizás quiso decir “hacer un santuario”, de “sanctuaire), el derecho al aborto en la Constitución” francesa (SOS, Éducation, 8/08/2022). No cabe duda de que la batalla en favor de la vida es la batalla más importante al día de hoy. De ella depende la viabilidad de nuestra civilización. La batalla por la vida dura toda la vida.

Todas las leyes que en Occidente se han aprobado (y se siguen aprobando) sobre el aborto son mentirosas, están hechas para engañar. Le llaman interrupción del embarazo a lo que no se puede continuar: la vida de un ser humano se extingue, es muerte. Incluso intelectuales famosos en México, como Jesús Silva Herzog, escribió hace poco, en artículo sobre el aborto, que es “terminar un embarazo”, porque no se atreve a decir (aunque lo sabe) que es lo mismo que terminar una vida, que es muerte, porque teme ser políticamente incorrecto.

Todas las disposiciones legales que permiten el aborto, hablan en términos de “salud sexual y reproductiva, y de aborto gratuito, seguro y legal”. No es gratuito, porque en casi todos los países en los que se practica, se hace a costas del contribuyente. Ciertamente tiene mucho de seguro, porque lo seguro es que, en el procedimiento, nada saludable para la mujer, el bebé muera. Y tampoco es salud reproductiva, porque la reproducción se detiene violentamente y, para colmo, muchas mujeres que abortan quedan estériles, ya sea moral, psicológica o biológicamente. Lo único en lo que aciertan es que es legal, que no es lo mismo que justo o legítimo.

Lo más desconcertante, e incluso siniestro del caso, es el uso del término legal para practicar el asesinato de un ser humano, porque es una sentencia de muerte arbitraria, sin juicio previo: unas legislaciones dicen que son 12 semanas, otras que 14, otras más que 18 y otras (como en Nueva York) hasta el término del embarazo, es decir, a los nueve meses. Cumplido el término legal, o antes de cumplirse, cabe preguntar al legislador partidario del aborto: ¿A qué hora es justo matar al ser humano más frágil e indefenso? ¿Al despuntar el día, al mediodía, por la tarde o en la obscuridad de la noche? ¿A qué horas exactamente se convierte, milagrosamente, ese montón de células- cosa que repiten a las pobres mujeres que van a abortar- en un ser humano? ¿Qué pruebas científicas pueden aportar los legisladores y los abortistas, de que lo que se saca troceado del útero de la mujer no es un ser humano? Científica, filosófica y antropológicamente ya somos, todos los seres humanos, lo que íbamos a ser hace un minuto, hace un día o cien, y seremos lo que ya éramos hace nueve meses, un año o 90. Desde la fecundación, hasta la muerte somos los mismos, ¿Por qué les aterra tanto a los legisladores abortistas el concepto de “concepción”? ¿O es que, a estas alturas de los avances de la ciencia, no saben cómo se procrea un ser humano? ¿No lo aprendieron en la escuela en la clase de biología? ¿A qué clase de científicos consultan los legisladores que condenan a muerte a los seres humanos que no se pueden defender? Algún legislador, de esos, ¿puede dudar de que algún día fue cigoto, embrión, feto y bebé?

Hace muchos años, Carlos Castillo Peraza, un gran intelectual mexicano ya fallecido, escribió un artículo que se intitulaba: Bienaventuradas Tortugas. Hacía poco que en México se había aprobado una ley destinada a proteger las especies animales en peligro de extinción, y, entre ellas, las tortugas marinas. Para tal efecto, se prohibió la comercialización y el consumo de sus huevos y de su carne. Hasta la fecha, existe estricta vigilancia en las playas, en la época del año en la que las tortugas acostumbran desovar, ¡con la aplastante lógica de que, protegiendo sus huevos, se protege a las tortugas! No surgió la menor duda en los legisladores acerca de la “tortuguidad de los huevos de tortuga”- señalaba Carlos Castillo– de tal manera que se establecieron sanciones que hoy llegan hasta la privación de la libertad para quien infrinja la ley. Conclusión: “bienaventuradas las tortugas en gestación, que están más protegidas que los seres humanos en la misma condición”.

Por otra parte, resulta increíble, por lo menos sorprendente, que todavía hay mucha gente que no sabe qué es un aborto. Un aborto, la mayoría de las veces, consiste en que un bebé en gestación es violentamente desmembrado y extraído sin vida del vientre de su madre. Porque, sea como fuere, esa mujer ya es madre para toda su vida, aunque haya permitido que un sicario haya matado violentamente a su hijo. Es muy doloroso que esa mujer, que no quería ser madre, ya lo es, y para siempre, pero de un niño muerto. El aborto es un acto violento y cruel que destruye a un ser humano vivo y le hace violencia a una mujer.

En otras palabras, la vida humana, toda vida, es un continuo, desde la concepción hasta la muerte natural. No hay interrupciones o saltos. No hay ningún momento en el que no sea humano. No aparece su humanidad al capricho del legislador. Sólo debe ser protegido para continuar su proceso de gestación para que se manifieste naciendo. La ciencia y la técnica han dado pasos gigantescos para la observación del bebé, dentro del seno materno; basta con aplicar una ecografía, para que se vea al ser humano en casi todas las etapas de su gestación.

Si los legisladores y los gobernantes partidarios del aborto supieran la diferencia de lo que en filosofía se llama substancia y accidente, probablemente el debate tomaría rumbos más razonables. La substancia de cualquier cosa es, simplemente, lo que se es per se, independientemente de su apariencia. Es la apariencia y otras propiedades lo que constituye los accidentes del ser. Un ser humano puede ser, accidentalmente, flaco o gordo, negro o blanco, mulato, mestizo, hombre o mujer, alto o bajo, sano o enfermo, cigoto, feto, bebé, niño, adulto, o viejo, pero siempre es la misma substancia con apariencia diferente. Es por esa igualdad substancial de seres humanos, por la que todos somos iguales, pero iguales en dignidad, que es la única igualdad real entre nosotros, debido a que somos espíritu encarnado porque, en todo lo demás, somos diferentes física y espiritualmente. Por eso son exactamente iguales en dignidad los que vienen con “defectos” en el vientre materno.

¿No fueron los fascistas, los nazis y los comunistas los que pusieron en práctica la limpieza étnica, matando a los bebés que nacían con alguna deformación o enfermedad junto con muchos adultos? ¿No fueron ellos los que prohibieron y quemaron los libros que no coincidían con sus enfermizas ideas? ¿No encarcelaban o mataban a los homosexuales y a quienes se atrevían a desafiarlos, o sólo por sospecha? Exactamente lo mismo promueven ahora los partidarios de la muerte, sólo que a los que matan físicamente es a los bebés indefensos. Son neofascistas, neonazis o comunistas.

Se puede hablar, sin ambages, de que tienen odio a la niñez. Hace pocos días -por dar un ejemplo-la vicepresidente de EE UU, Kamala Harris, afirmó en Indiana, EE UU, que: “Los estados no deberían aprobar leyes provida, porque los abortos de alguna manera benefician a los niños”. Esto lo dijo mientras la legislatura estatal debatía una ley provida en una sesión especial (Townhall, Indiana, 1/08/ 2022). El resultado de la votación: la ley provida se aprobó en Indiana.

Muchos partidarios del aborto -me consta- se sienten científica, filosófica, antropológica y moralmente derrotados. Ya no pueden decir que los partidarios de la vida esgrimimos sólo argumentos religiosos. Tan es así que, algunos de ellos reconocen que puede ser que, efectivamente, lo que vive en el vientre de una mujer embarazada es un ser humano, pero, en todo caso, ese ser humano debe ser sacrificado en aras de la felicidad de la mujer. ¿Y si la que ha sido concebida es una mujer? ¿Su felicidad no cuenta? Ya hablaremos de esto en el próximo artículo.

Artículo en: https://www.actuall.com/vida/el-aborto-como-crueldad-y-violencia-ii/

 

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