Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

Los lunes, revista de prensa y red

Tres foramontanos en Valladolid 12 Sep 2022 - 07:21 CET
Archivado en:

«El PP critica a Sánchez por ´pasarse de frenada´ contra Feijóo: ´Proponemos pactos y nos hacen oposición´», de Juanma Lamet; “Yolanda Díaz busca su espacio asfixiada por Podemos y Sánchez”, de Álvaro Carvajal; y “Argumentario básico contra Sánchez y el alarmismo climático”, de Federico Jiménez Losantos

(Viñeta de Caín en La Razón el pasado día 6)

EL PP CRITICA A SÁNCHEZ POR «PASARSE DE FRENADA» CONTRA FEIJÓO: «PROPONEMOS PACTOS Y NOS HACEN OPOSICIÓN»

Artículo de Juanma Lamet publicado en El Mundo el pasado día 7 

Los ‘populares’ hacen un balance muy positivo del debate al lanzar «un mensaje potente como el pacto de legislatura» frente a «los insultos». Casi siempre, los debates se ganan por pequeños detalles. Incluso pequeñísimos, como demostró el enfrentamiento de Lionel Jospin y Jacques Chirac, en 2002. «Que gane el mejor», dijo el candidato socialista. «Gracias», respondió Chirac, cobrándose de inmediato la victoria. A Alberto Núñez Feijóo el cara a cara con Pedro Sánchez en el Senado le salió mejor de lo que esperaban los suyos, sobre todo por el peso específico que alcanzaron dos pasajes concretos. El primero se produjo cuando el presidente del Gobierno ni siquiera contestó a su propuesta de pacto de legislatura. A saber: si los socialistas rompen con Unidas Podemos y dejan de apoyarse en ERC o Bildu, el PP les dará apoyo parlamentario en torno a grandes pactos. «Busque ayuda en el PP: no seremos socios parlamentarios permanentes, pero siempre seremos aliados de nuestro país», dijo.

El segundo resultó más sorprendente, a ojos de Feijóo. Sánchez se lanzó con tanta contundencia contra el líder de la oposición, y durante tanto tiempo (más de tres cuartos de hora), que eso, paradójicamente, le acabó viniendo bien para apuntalar el relato favorito de Génova, que se resume así: «El PP propone pactos y Sánchez los desprecia con insultos y haciéndonos oposición». «Sánchez se pasó de frenada», juzgan.

¿Ganó Feijóo el duelo, entonces? «Los debates parlamentarios en realidad no los gana nadie», reflexionaba un senador popular a la salida del Hemiciclo, pero lo cierto es que la sensación unánime entre sus correligionarios era de satisfacción. «Mientras nosotros lanzamos el mensaje potente del pacto de legislatura, ellos nos insultan y sólo quieren pactar con nosotros allí donde sus socios no pueden llegar, en el CGPJ», apuntaron fuentes de Génova.

Sánchez negó la mayor: «Ustedes no quieren pactar con el Gobierno», por la influencia de «las poderosas fuerzas a las que usted y su partido representan». Feijóo contestó que, de los 128 reales decretos de Sánchez, el PP ha votado a favor de 67 (el 52%), se ha abstenido en 28 (22%) y ha votado en contra de 33 (26%).

«El que ha hecho oposición ha sido Pedro Sánchez, que se ha lanzado directamente contra Feijóo durante una hora», repitieron varios dirigentes del PP. «Feijóo parecía el presidente del Gobierno y Sánchez, el líder de la oposición», juzgaba uno de los principales dirigentes de Génova -casi todos son senadores-.

Hubo un tercer momento del debate que el PP celebró como un éxito. Fue el anuncio, por parte de Sánchez, de una excepción para las empresas de cogeneración, cosa que había pedido el PP el pasado sábado. Aunque la vicepresidenta Teresa Ribera preparaba esta medida desde hace semanas, para los populares se trata de la constatación de que el Gobierno «vuelve a copiar al PP». «Les pedimos que sigan haciéndolo y deflacten el IRPF», añadieron.

Feijóo esgrimió su flamante plan energético, de nuevo sin el logo del PP, en el que pide «premiar con descuentos directos en los recibos a las familias y pymes que ahorran energía» y «crear una Airef energética».

Feijóo entusiasma a sus votantes y convence a una cuarta parte de los del PSOE

Más allá de las propuestas que se cruzaron Sánchez y Feijóo, lo cierto es que este cara a cara da el pistoletazo de salida hacia un nuevo horizonte electoral de marcado acento bipartidista. Y eso es algo que ansiaba el presidente del PP, en busca del voto útil -y de orillar a Vox-.

Quizá por eso, a la salida Feijóo reconocía haberse «divertido mucho». Invocaba así, de manera involuntaria, la tesis de Johan Cruyff: «¿Jugar para ganar o para disfrutar? Se trata de un debate falso. Para mí, intentar ganar siempre está relacionado con pasarlo bien».

Artículo en: https://www.elmundo.es/espana/2022/09/07/63178c22e4d4d8e10a8b457a.html

YOLANDA DÍAZ BUSCA SU ESPACIO ASFIXIADA POR PODEMOS Y SÁNCHEZ

Artículo de Álvaro Carvajal publicado en El Mundo el pasado día 6

El partido ‘morado’ no secunda su última protesta y el presidente se reúne ya con ‘la gente’. La carrera ha comenzado y nadie quiere arrancar al trote. En un año y medio se acaba la legislatura y en el mes de mayo hay una primera meta en forma de elecciones autonómicas y municipales. Los líderes políticos aprietan los dientes en los primeros metros y vigilan de reojo a sus rivales. También Yolanda Díaz, que aunque mantenga el suspense sobre si encabezará una candidatura, busca colocarse en buena posición para mantener el ritmo.

Pero lo que se está encontrando Díaz en este inicio de carrera es que Pedro Sánchez, por un lado, y Podemos, por otro, le están cerrando los huecos y que tiene que sacar el codo para proteger su espacio si quiere evitar quedarse atrás.

Y en esas está. La vicepresidenta segunda ha visto como en los últimos tiempos Sánchez viene empujando fuerte. En el Debate sobre el estado de la Nación de julio le arrebató dos de sus banderas al anunciar un impuesto a la banca y otro para las empresas energéticas. Ahí consumó también un vuelco a la izquierda en su discurso para presentarse como un presidente que hace frente a los «poderes económicos». Por si fuera poco, Sánchez replicó este lunes su «proceso de escucha» llevándose a la gente a La Moncloa para hacer un formato parecido al suyo para proyectarse como un líder dialogante que atiende las preocupaciones de los ciudadanos y se interesa por ellas.

Contraataque

Con los márgenes cada vez más estrechos, Díaz contraatacó este lunes anunciando su voluntad de buscar un gran acuerdo con las grandes empresas de alimentación y distribución para poner un límite al precio de los «productos básicos» de la cesta de la compra. Una lista de 20 o 30 entre los que estarían alimentos del día a día como los huevos, la leche o el pan. Ese tope serviría a las familias para tener un acceso más barato a estos productos y aliviar así el esfuerzo que hoy en día soportan por culpa de la inflación.

La iniciativa, anunciada en una entrevista en eldiario.es, escapa de sus competencias (Trabajo), pero la vicepresidenta segunda vio oportuno abrir ese debate y arrastrar a resto de actores a posicionarse.

Díaz encontró el aplauso entusiasmado de IU -Garzón, entre otros-, pero se topó con la frialdad de Podemos, que restó valor a la propuesta porque sería «complejo» llegar a un acuerdo con las grandes empresas para que aceptaran rebajar sus beneficios en un catálogo de productos de consumo habitual. Por ello, el coportavoz de Podemos, Pablo Fernández, afirmó que la «solución más adecuada» es imponer un «impuesto extraordinario» a estas compañías, que es el planteamiento que había hecho anteriormente el partido morado, gracias al cual se darían cheques a las familias vulnerables para hacer la compra.

Aunque saludó el planteamiento de Díaz como «sensato», Podemos evitó por dos veces hacer un respaldo explícito o asumir esa propuesta ya como suya. Nada que ver con el «completamente de acuerdo» que remarcó IU. Tampoco la compró el PSOE, que pasó de puntillas sobre el tema. Poco dispuesto a obligar a limitar los precios.

Podemos minusvalora la propuesta de Yolanda Díaz de limitar el precio de productos básicos: «Es más adecuado un impuesto»

El tope de precios es el segundo intento de Díaz por buscar su espacio. Hace unos 10 días lo quiso hacer con la CEOE. La vicepresidenta segunda respaldó las movilizaciones de los sindicatos contra la patronal para exigir subir los salarios y utilizó un tono muy duro para acusarles de «no estar a la altura». El PSOE tuvo que poner paños calientes pero la ministra de Trabajo, aunque rebajando el tono, se ha agarrado fuerte a esa bandera.

Con todo, y al tiempo que acelera los actos con Sumar, Díaz busca defender su hueco, mientras Sánchez parece menos dispuesto a concederle todo ese espacio con tal de remontar el efecto Feijóo y quedar por delante del PP en la línea de meta.

Artículo en: https://www.elmundo.es/espana/2022/09/06/63162ac221efa0ec588b4583.html

ARGUMENTARIO BÁSICO CONTRA SÁNCHEZ Y EL ALARMISMO CLIMÁTICO

Artículo de Federico Jiménez Losantos publicado en Libertad Digital el pasado día 4

La lucha contra la inmensa estafa del alarmismo climático, el peor ataque contra la propiedad y, por ende, la libertad, que sufre el mundo desde la caída del Muro, me recuerda la clandestinidad antifranquista: una vez elegido el enemigo, cada día traía aliados nuevos, conocías gente de la que nunca oíste hablar y te sentías más animado, al verte más acompañado. En los últimos dos años, desde la elevación a dogma las mamarrachadas colectivistas de la Agenda 2030, hay una verdadera rebelión cada vez más generalizada contra este nuevo despotismo y cada día trae libros nuevos.

Así, al hilo de Las doce mentiras del IPCC. La religión ecologista/2, de Gerandeau, leo una formidable reseña de Alain Mathieu en la web del IREF, en su origen centro de estudios fiscales, que desconocía y que reseña en la red las novedades de esa inmensa fábrica de pensamiento llamada Francia que, al perder el estudio de su lengua en el bachillerato, se va desvaneciendo del horizonte intelectual español, en favor de la inmensa oferta en inglés. Además de resumir los doce puntos de Gerondeau, Alain Mathieu añade otros y subraya la importancia del libro Setteled? (2021) de Steven Koonin, exsecretario de Energía y asesor climático de Obama, en el que niega que pueda existir un «consenso científico» sobre el clima, por la poca fiabilidad de los modelos predictivos, su especialidad. Y dice que, en 2100, la influencia humana en la atmósfera será prácticamente nula.

Doce mentiras criminales sobre el clima

  1. Cuatro millones de niños y mujeres mueren cada año, según la OMS, por falta de acceso a energías limpias para sus hogares. Esa falta de higiene es la primera causa de mortalidad infantil en el mundo, cientos de miles en la India. Según Norendra Mori, su primer ministro, más de 500 millones de hindúes no tienen acceso al agua potable, la electricidad y el petróleo. India (1.400 millones) y China (1.600 millones) no firman acuerdos climáticos, pero Xi Jinping es el padrino de Davos y la Agenda 2030 para Occidente.
  2. La esperanza de vida está directamente relacionada con el consumo de energía. India y China –un tercio de los habitantes del planeta– se negaron a firmar en Glasgow 21 la renuncia a las energías fósiles: gas, petróleo y, especialmente, carbón. El 88% de la energía en China es de origen fósil. Para aumentar la esperanza de vida humana es necesaria energía barata.
  3. Los países en desarrollo, con China y la India a la cabeza, seguirán aumentando su consumo energético en las próximas décadas, al menos un 30%. La UE no llega al 10% de la emisión de CO2 en el mundo. Lo que haga no tiene ninguna incidencia mundial si el CO2 fuera letal. Y no lo es.
  4. Las energías «renovables», en rigor, dependientes de la fósil y la nuclear, son intermitentes y no pueden almacenarse. No aportan más que el 2% del total y las mejoras tecnológicas nunca les harán llegar al 5% en 2050. Son un derroche, una estafa política, científica e intelectual que pagamos todos. Es mentira lo que dice el IPPC de la ONU (como explicamos en el artículo anterior) sobre la posibilidad de que en 2050 puedan producir el 80% de la energía mundial. Las grandes reservas de energías fósiles –carbón, petróleo y gas– son las más baratas y tienen aseguradas varias décadas de duración.
  5. Desde que el Club de Roma predijo en 1972 que el petróleo se acabaría en el año 2000–y que el planeta no resistiría mil millones de habitantes– las reservas siguen aumentando: 50 años de petróleo y 130 de carbón. Y cabe mejorar la tecnología para disminuir la contaminación. Macron prohíbe la publicación de las reservas de energía en Francia para seguir su agenda «verde». Aumenta la nuclear «limpia» y cierra la «sucia». Pero el 50% de la energía alemana viene del carbón. Macron y Scholtz, farsantes simétricos.
  6. La subida del nivel del mar es de 3mm por año, 30 cm por siglo. Y no afecta a las costas rocosas. Las otras deben prohibir edificar cerca del mar, pero no dejan de aumentar las ganadas al mar, como en Bélgica y Holanda, y deltas gigantescos como el del Ganges. Hablar de «refugiados climáticos» es un invento mediático. Serán refugiados en paro huyendo del ecologismo.
  7. La subida real de la temperatura en la atmósfera es de 0,6º por siglo. En 2050, 1,3º superior a la de 1850, por debajo del 1,5 º del Acuerdo de París. Ni «urgencia climática», ni «efecto invernadero» producido por el hombre.
  8. La subida actual de la temperatura es muy inferior a las épocas inter-glaciares. La geología, la historia, la literatura hablan de esos cambios del clima a los que la especie se fue adaptando y los aprovechó en su beneficio.
  9. La producción de CO2 por los humanos es sólo el 1% del que hay en la atmósfera. Casi todo es absorbido por los océanos y la vegetación.
  10. Las subvenciones al ferrocarril, el transporte público y las «renovables» suponen el 40% de la deuda pública francesay la subida del 60% del precio de la luz, que seguirá subiendo. La lucha contra el «calentamiento global» congela la actividad económica real y afecta especialmente a los pobres.
  11. No hay ninguna justificación científica del «impuesto al carbono».
  12. No sólo es mentira que el 97% de los científicos, como dijo Obama y repiten Macron o Sánchez, asuman el dogma del cambio climático. Ni el 3% de los que pueden entender los modelos matemáticos en que se basan. Y ya comentamos en el artículo anterior las mentiras del IPPC en 2001 y 2011, obra de Sven Tesk, activista de Greenpeace y empleado de un lobbyque trinca subvenciones a energías fotovoltaicas. Estuvo protegido por sus jefes, fanáticos ecologistas que, como los comunistas, mienten «por una buena causa»: impedir a cualquier precio la actividad de la única especie maldita, que es, claro está la única capaz de inventar y ser libre: el hombre.

Alain Mathieu, además de la referencia al «climatólogo» de Obama, insiste en subrayar otra mentira del IPPC: que la temperatura de los océanos no tendría influencia en el aumento del C02 en la atmósfera, cuando la tiene toda. Un caso recentísimo para comprobarlo es el de la erupción en 2021 del volcán submarino Tonga: la expulsión de vapor de agua a la atmósfera es tan enorme que aún no ha conseguido medirlo la NASA. Su efecto sería el aumento del calor en la atmósfera, donde el vapor de agua está unido al CO2, durante unos cinco años. Véase el artículo de Miguel del Pino en LD.

Y por supuesto, igual que los farsantes simétricos Macron y Scholtz, el infausto e infame Pedro Sánchez proporciona a diario con sus volteretas ideológicas y electorales un arsenal de argumentos contra esta calamidad que no tiene nada de natural. Viene de lejos y ha llegado demasiado lejos.

Sánchez quiere imponer el covid climático

El decreto Ley de Loquesea climático aprobado por Sánchez y sus secuaces terroristas, comunistas y separatistas, es exactamente lo contrario de lo que debe ser una Ley: no hay argumentación sobre su necesidad, no hay memoria económica sobre su coste, ni, por tanto, sobre los beneficios que traería a los españoles y, como no hay nada, nada que la justifique, se aprueba por decreto Ley, es decir, porque le pasa por los genitales al presi.

Con la inflación disparada, el precio de la energía fuera de control, del control que aseguró tener Sánchez y del que la espeluznante Ribera da cada día una versión distinta, pero no menos nefasta del anterior, España se encamina al invierno más dramático de las últimas décadas. Sólo el precio del pienso podría hundir la ganadería, pero, por si hay supervivientes, ahí está la Ley de Bienestar Animal (y Malestar Rural) para aniquilarlos.

Todas las ideas de Podemos las ha hecho suyas el PSOE, con tanta «vocación socialdemócrata» –fórmula de El País para blanquear a la banda comunista, socia de Escobar– como el M-19 de Petro. Sánchez se ha unido de hecho al Eje Bolivariano de los Castillo, Kirchner, AMLO, Maduro, Ortega y demás enemigos de España. Pero, a la larga, lo peor es su política energética, que, con la superchería del cambio climático, nos lleva a la ruina. Tan déspota en sus insultos –negacionistas, fachas, asesinos, corruptos (dicen los de los ERE)— como contradictorio en sus ocurrencias, Sánchez, anunció la bajada del precio de la luz y la ha triplicado; alivia los males del campo arruinando la ganadería; impide, con la complicidad del PP, la libertad de cotización de los autónomos; sube el salario mínimo al ritmo de las expectativas electorales de Yolanda Díaz, a la que deja al cuidado del látigo de Calviño, otra que miente más que el propio Sánchez.

Pero nada retrata mejor su epopeya trolera que el posado ante los restos de un incendio asegurando que era «producto del cambio climático». El 90% de los incendios son producto de la mano humana, pero ahora, a los pirómanos se han añadido los conservacionistas del monte bajo, que es yesca para el monte en los veranos de la península desde hace varios siglos. Otro de los incendios con que los medios, más sensacionalistas que nunca, han alimentado el alarmismo climático este verano ha sido el de Ateca, en Zaragoza. Lo provocó la máquina repobladora de un plan ecologista, y es, según los vecinos, el tercero debido a sus chispas sin control. Ni palabra.

El gas ha sido topado y destopado varias veces, y no deja de subir. Ribera, ignorante cuanto arrogante, pasó de decir que no cederían a la presión de Bruselas bajando el gas a decir que había que bajarlo de inmediato, y se saca de la manga corta de su cerebro unas medidas de control de la temperatura de los comercios que vulneran las libertades constitucionales, atracan la propiedad y arruinan al sector. Por supuesto, sin un estudio sobre cuánta energía se iba a ahorrar ni el coste de su ocurrencia. Sólo Vox y Ayuso, o Ayuso y Vox, se han opuesto a esta repetición del confinamiento del año 2020, con el virus climático sustituyendo al chino. ¡Como si quitar la luz de las calles no supusiera una ruina comercial y un riesgo para la seguridad! Sólo Madrid ha anunciado que recurrirá al TC. También en eso volvemos al 2020: sólo Ayuso se enfrenta a Sánchez.

España no tiene ningún problema con el clima o la temperatura de la atmósfera. Lo que tiene, en parte por culpa del alarmismo climático, es un problema económico provocado por Sánchez, que puede costarnos un millón de empleos. Hay que combatir todas las falacias sobre energía que la Izquierda impone para devolvernos a Atapuerca. Espero que estos artículos sirvan de argumentario para calentarnos intelectualmente este frío invierno.

Artículo en: https://www.libertaddigital.com/opinion/federico-jimenez-losantos/argumentario-basico-contra-sanchez-y-el-alarmismo-climatico-7-6928297/

Tres foramontanos en Valladolid

Los autores nos cuentan… Con el título Tres foramontanos en Valladolid, nos reunimos tres articulistas que anteriormente habíamos colaborado en prensa, y más recientemente juntos en la vallisoletana, bajo el seudónimo de “Javier Rincón”. Aunque de raíces castellanas, nuestra formación, como se indica en los resúmenes biográficos que siguen, tiene lugar más allá de las […]

Más en Tres foramontanos en Valladolid

Mobile Version Powered by