“El PSOE remonta, pero el PP gana y podría gobernar con Vox”, de Daniel Ríos; “Los sanguinarios Parot y ‘Txapote’ llegan a Vitoria y se reencuentran con ‘Anboto’”, de Josean Izarra; y “PSOE y PP, culpables del acoso al español”, de Luis Ventoso
(Viñeta de Nieto en ABC el pasado día 21)
EL PSOE REMONTA, PERO EL PP GANA Y PODRÍA GOBERNAR CON VOX
Artículo de Daniel Ríos publicado en 20 minutos el pasado día 21
El PSOE recupera algo de fuelle a la vuelta del verano, pero sigue por detrás de un PP que podría gobernar con Vox incluso en el peor escenario para la derecha. Ese es el resumen del barómetro del mes de septiembre elaborado por DYM para 20minutos, que refleja un estancamiento de los populares por el fin del ‘efecto Feijóo’ -obtendrían un 31% de los votos y entre 129 y 133 escaños- y un ligero repunte de los socialistas, que volverían a superar el umbral psicológico de los 100 escaños si las elecciones fueran hoy y se harían con entre 103 y 107 actas con el 26,7% de los sufragios.
Vox, por su parte, se mantiene estable: con su 15,2% de los votos apenas baja una décima con respecto a su estimación de julio, y conservaría entre 48 y 52 diputados que, sumados a los del PP, otorgarían la mayoría absoluta a la derecha en el Congreso. Por el contrario, Unidas Podemos retrocede levemente hasta el 10,4% de las papeletas, lo que se traduciría en una horquilla de entre 21 y 24 parlamentarios. Y Cs no consigue revertir su desplome y corre el riesgo de quedar incluso sin representación parlamentaria.
El trabajo de campo del sondeo se realizó entre el 14 y el 18 de septiembre, por lo que recoge ya las impresiones de los ciudadanos tras el cara a cara en el Senado entre el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para debatir sobre las medidas adoptadas a raíz de la guerra de Ucrania. Al PSOE, el desempeño de su líder en esta cita no le ha ido mal: recupera solo en un mes 1,5 puntos de estimación de voto, aunque ese avance se ve algo ensombrecido por la bajada de medio punto que experimenta Unidas Podemos.
En conjunto, los dos partidos que componen el Gobierno sumarían entre 124 y 131 escaños, frente a los 155 que tienen actualmente, lo que imposibilitaría que Pedro Sánchez siguiera en la Moncloa incluso con el apoyo de sus habituales socios parlamentarios durante esta legislatura. Más País, con su 3%, aportaría entre dos y tres escaños, y el resto de los partidos, conjuntamente, sumarían entre 40 y 42, aunque en ese grupo se encuentran formaciones como Coalición Canaria o Navarra Suma, con las que el presidente no podría contar para alcanzar la cifra mágica de 176 diputados que garantiza la mayoría absoluta del Congreso.
Pese a ello, el barómetro refleja que la valoración del Gobierno ha experimentado una cierta mejora. Los ciudadanos lo suspenden con una nota media de 4, pero esa calificación es dos décimas mejor que en julio. Además, el 46,9% consideran su actuación digna de un aprobado y, aunque el 49,8% no da al Ejecutivo ni siquiera un 5 de nota, la diferencia entre ambos porcentajes se ha reducido sensiblemente.
Por su parte, la derecha parece haber tocado techo tras meses de tendencia ascendente gracias al impulso que supuso para el PP la llegada de Feijóo a su presidencia. Por primera vez desde que el dirigente gallego lidera a los populares, estos han detenido su ascenso. Vox no consigue capitalizar ese frenazo, aunque sí detiene la pérdida de apoyos que había registrado desde que alcanzó el 19,9% de intención de voto en febrero –su máximo en toda la serie histórica– aprovechando la crisis interna del PP que acabó con la carrera política de Pablo Casado.
Este estancamiento se deja notar en las cifras de fidelidad de voto de la encuesta, aunque PP y Vox continúan teniendo tasas sensiblemente más altas que las de la izquierda. Si las elecciones fueran hoy, el 83% de quienes eligieron la papeleta de los populares en 2019 volvería a hacerlo, 10 puntos menos que en julio. Por su parte, un 87% de quienes votaron a Vox repetirían, cuando hace un par de meses eran el 92%.
Para los partidos de la izquierda las cifras de fidelidad son mucho peores y revelan que solo dos tercios de sus votantes de 2019 tienen claro que elegirían su papeleta en unas nuevas elecciones generales. El 67% de los electores socialistas volverían a votar al PSOE, la misma cifra que en julio, mientras que ese porcentaje se reduce hasta el 65% en el caso de los votantes de Unidas Podemos. No obstante, no hay bajada comparable a la de Ciudadanos: tan solo el 36% de sus electores volvería a optar por el partido que lidera Inés Arrimadas.
LOS SANGUINARIOS PAROT Y ‘TXAPOTE’ LLEGAN A VITORIA Y SE REENCUENTRAN CON ‘ANBOTO’
Artículo de Josean Izarra publicado en El Mundo el pasado día 21
Los dos jefes de ETA se preparan para ser acogidos en las cárceles de Urkullu. José Javier García GazteluTxapote y Henri Parot ingresarán el próximo viernes en la cárcel alavesa de Zaballa, uno de los tres centros penitenciarios gestionados desde el 1 de octubre por el Gobierno vasco. Los dos jefes de la banda terrorista ETA con largas condenas como responsables de medio centenar de asesinatos se incorporarán a las condiciones de cumplimiento del Ejecutivo de Urkullu que incluyen celdas individuales, la concesión de permisos extraordinarios y un empleo en la prisión. Txapote, condenado por participar en 14 asesinatos, cumplirá su condena en febrero de 2031 mientras que Parot estará libre en 2029 tras participar en 29 crímenes.
La cárcel de Zaballa (Álava) ultima los preparativos para acoger el próximo viernes a dos de los terroristas más sanguinarios de ETA. El traslado o «la cunda», en argot carcelario, de Txapote y de Parot ya está organizada y ambos serán custodiados por la Guardia Civil desde las cárceles de Estremera (Madrid) y de León, respectivamente, a la prisión alavesa. Instituciones Penitenciarias comunicó el pasado 31 de agosto que había autorizado el traslado a prisiones del País Vasco a 13 etarras. Nuevos acercamientos que se enmarcan en la reclamación de EH Bildu y de organizaciones cercanas como Sare para que trasladar a todos los etarras «a casa».
La decisión adoptada por el Ministerio del Interior provocó las críticas de PP, Vox y Ciudadanos, de las asociaciones de víctimas y de familiares de las personas asesinadas por Txapote y Parot como Mari Mar Blanco. García Gaztelu fue condenado por ejecutar a Miguel Ángel Blanco en julio de 1997 tras un secuestro en el que ETA exigió para su liberación el traslado a las prisiones vascas de los etarras que en ese momento se encontraban encarcelados en centros penitenciarios españoles. Veintitrés años después, Txapote se beneficia de la política de acercamientos impulsada por el Gobierno de Pedro Sánchez junto a la puesta en marcha del denominado ‘modelo penitenciario vasco’ que promueve el cumplimiento en semilibertad de las penas.
En la actualidad, 105 presos de ETA se encuentran ya bajo la tutela del Gobierno vasco y, de ellos, 16 cumplen sus condenas en sus domicilios sin acudir a la cárcel y dos más se encuentran ingresados en centros hospitalarios. La mayoría de los etarras (52) se encuentran en la prisión de Zaballa y residen en los tres módulos de respeto en los que los presos se autogestionan.
Las condiciones del cumplimiento de las condiciones de los etarras está controlado por una comisión de representantes de EH Bildu que periódicamente visitan las cárceles vascas donde mantienen reuniones en grupo con los etarras y otras de carácter reservado con los responsables de las tres prisiones. El Gobierno de Urkullu, una coalición de PNV y PSOE vasco, ha concedido 23 progresiones de segundo a tercer grado desde el pasado mes de octubre. Además, ha facilitado la puesta en libertad de presas como María Lizarraga que fue trasladada embarazada a Euskadi, se habilitó una unidad de madres en la cárcel de Martutene pero no la utilizó porque se autorizó su salida de la cárcel en un programa especial con una organización no gubernamental (ONG).
En Zaballa también se encuentra la dirigente de ETA Marisol Iparaguirre Anboto, juzgada esta semana en la Audiencia Nacional por la colocación de un coche bomba junto al estadio de Mendizorrotza en 1985 para asesinar a policías nacionales. «¿Lo que me propone la justicia española es salir de la cárcel con 90 años?», le replicó ayer la etarra al fiscal que pide para ella 30 años de cárcel por este atentado frustrado.
Artículo en: https://www.elmundo.es/espana/2022/09/21/632a1bcdfdddffc97c8b45cf.html
PSOE Y PP, CULPABLES DEL ACOSO AL ESPAÑOL
Artículo de Luis Ventoso publicado en El Debate el pasado día 19
Si los dos grandes partidos españoles hubiesen defendido en serio el sentido común, jamás se habría llegado al actual cerco al castellano en Cataluña. Ernest Gellner, fallecido en 1995, fue un brillante pensador político de ancestros judíos checos, que hizo su carrera en la liberal Inglaterra. Comenzó sus estudios en Praga, pero cuando tenía 13 años los suyos se refugiaron en el norte de Londres escapando de Hitler. Aquella experiencia vital, y el manotazo soviético a la Primavera de Praga en agosto de 1968, lo hicieron alérgico de por vida a los sistemas cerrados. Gellner acabaría cobrando enorme prestigio académico por sus estudios sobre el nacionalismo. Sus observaciones siguen siendo tan pertinentes como si las hubiese escrito esta misma mañana en un café de Barcelona.
«El nacionalismo engendra la nación, y no a la inversa», advertía. Las naciones no son por tanto entidades atávicas e inevitables, sino un fruto de la voluntad y tenacidad humana. Según Gellner, para crear una nación se necesita «cultura, Estado y voluntad», entendiendo por la última la adhesión e identificación voluntaria con una patria común. El gran pegamento unificador es la cultura, en la que se incluye el idioma, y el altavoz que hace que la homogeneidad cultural cale es, por supuesto, la educación. El politólogo nos advierte de que en el afán de construir una nueva nación «es posible que se hagan revivir lenguas muertas, que se inventen tradiciones y se restauren esencias totalmente ficticias». Todo eso es lo que han ido haciendo punto por punto los nacionalistas que han gobernado Cataluña y el País Vasco de manera casi constante desde la llegada de la democracia.
Entre 2005 y 2009 pude observar de cerca un curioso experimento. Por cortesía –o más bien felonía– del PSOE, los nacionalistas del Bloque se vieron cogobernando Galicia. Además de obligar a los chavales a estudiar Matemáticas y Sociales en gallego, incluso en ciudades donde jamás lo empleaban en su vida diaria, en solo un año ya se habían inventado un milenario Papa Noel autóctono. Lo llamaron «O Apalpador» y era un remedo del Olentzero vasco (otro producto de laboratorio). Huelga decir que en cuanto los nacionalistas perdieron el poder nunca más se supo del famoso Apalpador, que ya estaba empezando a cuajar. ¿Cuál es la lección? Pues lo que decía Gellner: la nación se forja mediante una presión constante del poder nacionalista, no por una súbita epifanía de un pueblo que repentinamente ha descubierto su alma antidiluviana y eterna. Por eso a un nacionalismo solo se lo puede vencer con otro superior que se imponga (verdad políticamente incorrecta e incómoda, pero es así).
El afán del nacionalismo catalán de eliminar de las escuelas el español y de prohibirlo hasta en los rótulos de los comercios atiende solo a un objetivo: la nueva patria necesita tener un único idioma, el «propio», pues no existe pegamento cultural mayor. Hemos llegado al extremo de que no se ha logrado ni que acepten la migaja de un 25 % de castellano en las aulas, cuando es la lengua más hablada allí y además te abre las puertas del mundo. Hemos aceptado que se incumplan con choteo las sentencias judiciales al respecto. Y en el País Vasco, el PNV -que las mata callando, pero las mata- ya prepara un rodillo similar.
Expulsar al español de la educación (y de las plataformas televisivas) es un requisito clave para crear el caldo de cultivo que haga posible la independencia. No lo logran todavía en la calle, porque el castellano es una herramienta fabulosa, que siempre estuvo viva y no pasó por el barbecho de ser solo una lengua rural. Pero el rodillo que eufemísticamente denominan «inmersión» progresa de modo inexorable. ¿Por qué? Pues creo que hay dos culpables claros, por su pecado de pasividad. Se llaman PSOE y PP. Cometieron el error primigenio de recurrir a la muleta del nacionalismo disgregador cuando se quedaban cortos de votos para gobernar. A cambio, fueron entregándoles todos los resortes de la educación y jamás dieron una batalla en serio y unidos por la realidad del español, lengua oficial y la primera en la calle. No quisieron ver lo que Gellner ha explicado tan bien y tan claro. El PSOE se ha vuelto incluso filonacionalista y elige al separatismo siempre como socio preferente. El PP se encogió de hombros (descorazonador que Aznar y Rajoy, con la fuerza de sendas mayorías absolutas, no diesen un solo paso a favor de defender el castellano en Cataluña y el País Vasco). Y no solo han sido ellos: el propio Fraga, por ejemplo, puso los mimbres para que todos los carteles de Galicia estén hoy solo en gallego.
Si PSOE y PP estuviesen de acuerdo al 100 % en la defensa del español allí donde es atacado. Si promoviesen juntos una reforma educativa a su favor. Si fomentasen la cultura española donde es despreciada y amenazada (algo clave para que perviva España en el tiempo). Si hiciesen todo eso, o al menos parte de eso, no estaríamos lamiéndonos las heridas porque nos han chuleado hasta en algo tan pequeñito como un 25 % de español en las aulas.
No existe el bilingüismo cordial. Lo siento. Es un amable ensueño. Una lengua siempre gana y otra pierde, como enseña la historia tozudamente. Y la que gana se convierte en el cimiento de una nación. Pero en lugar de asumir esa verdad podemos seguir haciendo el avestruz buenista, hasta que en una mañana del futuro nos despertemos sin país en nombre de la gloriosa «diversidad». Claro que eso a los políticos que pugnan por la Moncloa les da igual, porque priman la absoluta inmediatez, miran la micro calculadora de las próximas elecciones y desdeñan la foto grande del futuro.
Artículo en: https://www.eldebate.com/opinion/20220919/psoe-pp-culpables-acoso-espanol_60831.html
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