Por José María Arévalo
(Hospital de León)
Pues sí, es este de las listas de espera para operarnos un tema que a todos nos preocupa, y especialmente a los mayores. Recuerdo que durante más de veinte años no tuve que ir al médico para nada -a salvo los reconocimientos obligatorios que en la empresa nos hacíamos todos los años- y que parecía cotizaba uno a la seguridad social para nada. Pero a partir de los cincuenta empecé a frecuentar primero al médico de cabecera y después también a los especialistas de diversas ramas de la medicina, de forma que casi una vez al mes tenía que ir a algún médico. Y es que la edad no perdona. Por eso a los mayores nos preocupan mucho las listas de espera, porque tenemos muchas posibilidades de tener que operarnos y con cierta urgencia.
Y hubo una época en que todos teníamos además de la Seguridad Social otra cobertura privada -bien por pertenecer a un colegio profesional que la proporcionaba, bien por haber suscrito una pólizxa voluntariamente- lo que nos permitía tener asegurada sin listas de espera la asistencia sanitaria; pero recuerdo que ya decíamos entonces que esta segunda cobertura médica era para las intervenciones de menor importancia, porque para las gordas era lo más seguro ir a la Seguridad Social. Y ahora resulta que no usamos la sanidad privada porque es menos segura, y en la de la Seguridad Social tenemos listas de espera mprecupantes. ¡Estamos buenos¡
Así que me precupó la noticia ue hace pocos días daba la prensa de que “SACYL reconoce que `las cifras de las listas de espera son inasumibles´”, y que el consejero de Sanidad había destacado la gravedad de los datos de demoras en Castilla y León, y que considera imposible reconducir la situación si no es tomando medidas extraordinarias”.
En efecto, La Gaceta Regional -que sigo por su buena información y haber trabajado en ella como periodista, de joven- señalaba que el consejero de Sanidad de Castilla y León, Alejandro Vázquez, no ha puesto paños calientes a la situación de las listas de espera en la Comunidad, que ya era muy mala antes de la pandemia y se ha descontrolado de tal manera que, según los expertos, es imposible de remediar con los medios actuales. “La situación de las listas de espera en Castilla y León se puede calificar, sin temor, de inasumible”, apuntaba Vázquez en declaraciones realizadas para el Consejo General del Colegio de Médicos.
46.500 pacientes esperando para ser operados en CyL
Los últimos datos de lista de espera correspondientes a 30 de junio de 2022 hablan de casi 46.500 pacientes esperando para ser operados en Castilla y León. “De esa cifra -seguía La Gaceta- , 8.178 le corresponden al Hospital de Salamanca y lo relevante es que el dato, aunque es malo, viene de cifras peores y refleja una mejoría, puesto que la demora media para ser intervenido en Salamanca bajó en tres meses de 203 a 169 días. El consejero ha puesto en marcha un plan de choque con el fin de reconducir las listas de espera a “cifras asumibles”.
“No vamos a dudar en la utilización de todos los recursos con los que cuenta el sistema, tanto propios como ajenos, para alcanzar unas demoras asumibles”, insiste Vázquez ante el Consejo General del Colegio de Médicos. ¿A qué se refiere el consejero cuando habla de datos inasumibles? Por ejemplo, a que un solo servicio tenga más de 2.000 pacientes inscritos en la lista de espera, más otros muchos que también han solicitado operarse pero todavía no se les ha incluido en la estadística. Es el caso del servicio salmantino de Traumatología. Con 34 facultativos en plantilla orgánica — cuando están todos disponibles—, y aun asumiendo que sea uno de los servicios con mayor disponibilidad de quirófanos de todo el Hospital, tardarían más de un año en terminar con toda la lista de espera… si durante ese tiempo no entrara ningún enfermo más. Pero la realidad es que entran más casos nuevos que aquellos a los que se les da salida. Ahí es donde Sacyl ve el concepto de “inasumible” si no se adoptan medidas excepcionales.
Plan a corto y medio plazo
El plan de choque que la Consejería de Sanidad tiene en mente conjuga “la optimización de la actividad en jornada ordinaria con un plan de autoconcertación y un concierto externo”. Es decir, vigilar de forma más estrecha que los profesionales de Sacyl aprovechen más y mejor sus jornadas ordinarias. A partir de ahí, ofrecerles unos ingresos extra si aceptan operar por las tardes, fuera del horario habitual; y además, apoyarse en la sanidad privada para que el recorte de las cifras de demora sea más brusco. Para el próximo año la intención de Sacyl es desarrollar “un plan estructural que permita, salvo circunstancias sobrevenidas, mantener esa lista de espera en niveles aceptables para la población.
Reducir la interinidad
Un plan, que obligatoriamente, debe pasar por estabilizar al personal reduciendo el porcentaje de interinidad, así como actualizar las plantillas orgánicas, convirtiendo en plazas reales todas aquellas que ahora mismo están funcionando por encima de plantilla. Fuentes sanitarias apuntan que las dos medidas que ya se han puesto en marcha -las peonadas y la concertación de cirugías con la privada- sí están surtiendo efecto, pero habrá que comprobar en los datos del tercer trimestre (se cierran el 30 de septiembre) si las medidas son suficientes para contrarrestar el ‘efecto verano’, que suele traducirse en un nuevo paso atrás en los datos de esperas para operarse, tener consulta con un especialista o ser sometidos a una prueba diagnóstica.
Derivaciones a clínicas de Madrid
Pero la oposición exige paralizar las derivaciones a clínicas de Madrid. El Grupo Municipal Socialista y la concejala de Izquierda Unida en el Ayuntamiento, Virginia Carrera, quieren exigir a la Junta de Castilla y León que paralice la derivación de pacientes salmantinos a una clínica de Madrid para ser sometidos a cientos de cirugías y pruebas diagnósticas. El portavoz socialista, José Luis Mateos, junto con la encargada del área sanitaria en el PSOE salmantino -María García- avanzaron la moción que presentarán en el próximo pleno municipal. “Es inaceptable que cientos de salmantinos tengan que peregrinar cientos de kilómetros para someterse a una prueba o una intervención, por lo que vamos a exigir que se paralice esta derivación a la privada y que esas operaciones se hagan desde la sanidad pública, reformando al personal dedicado para ello”.
María García se mostró más crítica con la concertación de procedimientos con la sanidad privada. “Se van a otras comunidades autónomas cuando aquí tenemos infraestructuras con plantas cerradas, que dejamos que se deterioren, como Los Montalvos o el Hospital de Béjar. Estamos hablando de gente que está en condiciones muy graves de salud como para tener que viajar a Madrid. Eso genera un gran malestar y también gastos, porque no va una sola persona, sino que también viajan los familiares que les acompañan. Con todo ese dinero podríamos capitalizar la falta de infraestructuras tecnológicas de Béjar, Ciudad Rodrigo y Montalvos”, apuntó María García. En una línea similar se expresó Virginia Carrera, cuando recordó que Salamanca cuenta “con un hospital nuevo con infraestructuras punteras, además de otras instalaciones como son el Hospital Virgen del Castañar , Los Montalvos y el Centro de Especialidades de Ciudad Rodrigo”. Por este motivo considera que Sacyl debería aprovechar las instalaciones propias antes de apoyarse en hospitales privados. El Grupo Socialista añadió que “se habló de hacer 150 cirugías en horario de tarde todos los meses, pero no se están realizando. Han sido un fracaso porque se realizan muy pocas y si ahora tienen que recurrir a la privada es porque sabían que iba a ser así y el objetivo era sacarlo fuera”. En total, la propuesta de adjudicación indicaba que se realizarán 415 cirugías sin tener que salir de Salamanca: 265 en el Hospital General Santísima Trinidad -por valor de 280.650 euros- y otras 150 -solo de cataratas- en la clínica Barromarco, por un importe de 79.200 euros. El resto de procedimientos (1.083) se van a contratar con el Hospital Moncloa Grupo HLA, de Madrid por cerca de 840.000 euros.
Sacyl aclara por qué contrata con un hospital de Madrid
Hacía muchos años que el Hospital de Salamanca no derivaba operaciones a tantos kilómetros de la provincia. La última vez que hubo que desplazarse tan lejos se contrataron cirugías con Burgos y aquel concurso generó tantas dudas que dejó marcado al por entonces gerente regional, Rafael López Iglesias. En esta ocasión se ha firmado un contrato con el Hospital Moncloa Grupo HLA, de Madrid. La pregunta que se hace mucha gente es por qué se envía pacientes a Madrid y no se operan en la Santísima Trinidad, como casi siempre. Fuentes de Sacyl explican que “todos los detalles de la contratación están publicados en el portal de contratación”. “Se trata de un procedimiento de libre concurrencia, con los precios que marca Sacyl y con un pliego de condiciones. Los hospitales a los que les puedan interesar esas condiciones pueden concursar, pero se han presentado los que se han presentado”.
“El único centro que se presentó a ese lote”
En ciertos lotes de operaciones han competido el Hospital General Santísima Trinidad (Salamanca) y el Hospital Moncloa (Madrid) y la adjudicación ha sido para la Santísima Trinidad porque la cercanía puntúa de forma muy importante. Sin embargo, en otros lotes solo se ha presentado el Hospital Moncloa, de Madrid, por lo que la adjudicación ha sido para ellos. Las cantidades económicas que ofrece Sacyl a la sanidad privada son -al parecer- bajas para lo que cuesta una cirugía en la mayoría de centros hospitalarios y no ha despertado el interés de las clínicas especializadas. De hecho, hay algunos lotes ofertados (con procedimientos de Urología) que han quedado desiertos porque absolutamente nadie se ha interesado por ellos.
En fin, esperemos que estas medidas del SACYL den resultado y se acorten las listas de espera. Por mi parte, si me llegara la necesidad de una operación importante, un cancer por ejemplo, no me importaría que para acortar plazos me mandaran a Madrid. Claro que si se tratase de una operación delicada, como pinzamiento de columna, casi preferiría esperar a contar con un buen cirujano del SACYL que aceptar me mandaran a una clínica barata, aquí en Valladolid, o en Madrid. Claro que si se concertara con la Clinica Universitaria de Navarra, en Pamplona o en la nueva sede que tiene desde hace poco en Madrid, no tendría la menor duda. Bueno, mejor no tener que operarme.
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