Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

El futuro del convento de Santa Catalina

Tres foramontanos en Valladolid 06 Jun 2023 - 07:21 CET
Archivado en:

Por José María Arévalo

 

 

(Fachada del vallisoletano convento de Santa Catalina)

Una de las calles más bonitas de Valladolid es la que empieza con el convento de santa Isabel y la antigua iglesia de san Agustín, hoy archivo municipal, y continúa por el convento de Santa Catalina, por la que pasan varias procesiones en Semana Santa buscando la estética -como se hace con todas en Zamora y aquí vamos aprendiendo, como a llevar los pasos a hombros-. Además resulta que este convento de Santa Catalina, que hace ya tiempo ha dejado su función monacal a falta de habitabilidad, tiene unos terrenos muy amplios, incluido una hermoso jardín o huerta, de modo que vienen comentándose sus posibles destinos, incluso como punto importante de la propuestas para las campañas de las elecciones municipales de este año, no tanto como el soterramiento pero casi.

Así que no me ha extrañado que estos días atrás El Día dedicara un artículo a este convento, titulando “La devoción por el vino rescata un BIC” y “El proyecto del centro de la cultura del vino, que se levantará en el convento de Santa Catalina, busca posicionar a la ciudad entre las zonas vitivinícolas de referencia nacional”

Escribía en él M. Rodríguez que se trata de dar uUna nueva vida para uno de los conjuntos monumentales más emblemáticos de Valladolid, catalogado como BIC. El proyecto del Ayuntamiento para ubicar, en una parte del convento de Santa Catalina, el nuevo centro del vino servirá para su rehabilitación, tras años de abandono, y también para posicionar a la ciudad entre las zonas vitivinícolas más atractivas. Se pretende crear un centro dedicado a fomentar la innovación y la formación en torno a tres temáticas relacionadas con el vino: la vitivinicultura, la gastronomía y el enoturismo”.

Inmueble del Ayuntamiento

El Consistorio -prosigue explicando el artículo- adquirió en 2018 el inmueble, con una parcela de algo más de una hectárea y una superficie construida de 6.230 metros, por 5,8 millones de euros. Una compra que se justificó porque se trata de «un suelo estratégico» y donde se plantearon distintos usos. Pero finalmente el plan director fijó cuatro: el centro del vino, un centro de mayores y otro deportivo, además de equipamiento cultural. Un ‘mix’ enológico, deportivo, social y cultural que tendrá distintas fases de desarrollo y que necesitará de un presupuesto superior a los 20 millones de euros para hacerse realidad, según los cálculos del plan director aprobado hace meses.

Los planes municipales pasan por desarrollar de forma inmediata el centro del vino. Es un propósito y una obligación porque el proyecto ha recibido 4,9 millones de fondos europeos y esta financiación exige la ejecución en unos plazos muy concretos. De hecho, ya están «muy avanzados» los trabajos para la redacción del proyecto, para la posterior licitación de la obras, porque ya se cuenta con un anteproyecto, ya que se exigía para acceder a las ayudas del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino, impulsado por el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo. Y precisamente el nuevo responsable de esta cartera, Héctor Gómez, visitó estos días el espacio para conocer de primera mano el proyecto y avalarlo. Una ocasión que aprovechó el alcalde para destacar el volumen de ayuda «importante concedido para ese proyecto» y también para asegura que «el Consistorio no renuncia a recibir otros posibles apoyos en el futuro por la importancia tan grande que tiene el proyecto para la ciudad y para la industria turística del vino en la Comunidad».

Con fondos europeos

La construcción de este espacio necesitará de un presupuesto que puede rondar los 14 millones de euros, según figura en los informes municipales, de los que 1,2 serían para el huerto y el viñedo con el que contará el espacio y 10,3 serán para  la reforma de los edificios. Por su parte, el proyecto de centro social y deportivo podría suponer una inversión de siete millones y la ampliación del Archivo municipal rondaría los 1,5 millones. Todo un proyecto de rehabilitación y  nuevas dotaciones que se basa en la puesta en valor del propio contenedor (el convento) y la protección de sus valores patrimoniales, con la recuperación de sus valores artísticos y arquitectónicos.

En el anteproyecto se detalla que los espacios en torno a la iglesia y el claustro se destinarán a las actividades culturales, pero con autonomía para acoger también otros eventos ciudadanos (no solo relacionados con el vino). Y fija que el centro de la cultura del vino se levantará  ocupando la traza del edificio original, según se desprende del estudio del plano de la ciudad de Bentura Seco que data de 1738. Pero también ocupará dos alas de posterior construcción, por un lado, la que sirve de cierre y conexión entre el huerto y el pequeño jardín monacal situado en la parte oeste del conjunto, y de otro, la que sirve de lindero oeste al Patio de la Magdalena. «La ubicación, a la que se suma el valor patrimonial del claustro de piedra, el espacio de la iglesia o el espacio azulejado del refectorio, constituyen un marco idóneo para el proyecto y le confieren el valor añadido como es el vínculo que históricamente ha existido entre las comunidades monásticas y la vitivinicultura», se recalca.

En otros edificios, como el de las celdas de las monjas, que no dejan de ser anexos del convento original, se plantean también con usos vinculados a las actividades del claustro, como espacio hotelero y anexos.  Así, el ala de las antiguas novicias se convertirá en un Vinhotel Boutique: un establecimiento hotelero exclusivo y tematizado en torno a la cultura del vino. «Dispondrá de 20 habitaciones, diferentes entre sí, con nombre de variedades de vid y con una decoración especialmente cuidada que se ubicarán en el ala del convento que pertenecía a las habitaciones de las novicias», se apunta en el texto.

Servicios

El nuevo centro contará con  un espacio de acogida, información y orientación enoturística, con acceso desde la calle de Santo Domingo de Guzmán a través de un jardín que lleva al porche que da acceso al interior. Será el espacio de bienvenida para acceder a los servicios que ofrece el equipamiento, así como para dar un servicio centralizado de información y orientación de experiencias enoturísticas en la provincia.

El museo contará con un espacio de presentación e interpretación sobre la cultura del vino, donde a través de una propuesta museográfica interactiva y sensitiva acercará al visitante a la cultura del vino en Valladolid desde una perspectiva holística». El tratamiento museográfico sobre el convento se integrará en los espacios patrimoniales y convivirá con la museografía dedicada a la cultura del vino», apunta el documento. Todo se ubicará en el corredor en torno al jardín del claustro en planta baja y primera, y en los espacios patrimoniales más singulares como la iglesia, coros, capillas y Sacristía. «Para ello se restaurarán y se recuperará su valor patrimonial que será parte del discurso museográfico», se recalca.

También habrá un área para la degustación y venta de productos. «Esto será uno de los atractivos del equipamiento y consistirá en un modelo singular en el que se fusionará la difusión, la degustación y la venta de productos». Según el plan, se desarrollará en planta baja, en el Refectorio. Y también dispondrá de una enoteca ubicada en la planta baja del cuerpo que corresponde a la antigua enfermería.

La apuesta por el vino se acompaña de un área de innovación y formación,  se situará en las plantas primera y segunda rodeando la zona de interpretación del claustro.

Espacios ajardinados

Además, cobran gran importancia los espacios exteriores a los que se hace partícipes del programa creando una secuencia de espacios ajardinados que permiten un agradable paseo entre vides y plantas aromáticas con el escenario patrimonial de fondo. El proyecto rescata el uso del antiguo huerto del convento con la creación de un viñedo que incluirá vides de las variedades autorizadas en las distintas DO de la provincia y de las IGP de Vinos de la Tierra de Castilla y León.

Se podrá acceder a él desde la calle San Quirce lo que permitirá también establecer una entrada privada al hotel Boutique. También se creará un jardín aromático, formado principalmente por plantas aromáticas y medicinales, habituales en los jardines de los conventos. Este jardín de forma triangular se vinculará al espacio de degustación y venta y servirá como acceso exterior a estas estancias. El claustro del convento se adecuará con su jardín central, en el que se combinará la vegetación ornamental con otras especies de uso más práctico, como aromáticas e incluso algunas verduras y hortalizas, tal como se ha documentado en los jardines de muchos claustros.

Centro de mayores, otro deportivo y equipamiento cultural

Como ya hemos visto, el proyecto más avanzado de uso del convento de Santa Catalina es este centro del vino relatado, para el que se cuenta con fondos europeos.  Pero además está previsto se incluya también un centro de mayores y otro deportivo, además de equipamiento cultural. Estaremos atentos a las noticias sobre estos otros usos, que nos parecen también muy importantes, para comentarlas debidamente.

Junto a los muros del Convento de Santa Catalina, ubicado muy cerca del río, fue creciendo antaño el barrio judío de la ciudad. Si iglesia data del siglo XVII, en la que representados en estatuas nos encontramos a sus fundadores Antonio Cabeza de Vaca y su esposa. De una sola nave con bóveda de cañón, está formada por tres tramos y la capilla. Consta además de coro alto y coro bajo. El retablo que encontramos en el interior de la iglesia es de estilo clasicista. Por un arco triunfal accedemos a la capilla mayor de forma cuadrada, consta de una cúpula con ocho lunetos con ventanas, en el exterior encontramos un cimborrio de planta octogonal.

Existen en ella dos sepulcros, uno el de Juan de Juni y el otro del Licenciado J. Acacio Soriano, enterrados a los pies de un Cristo crucificado. Igual de amplia que la iglesia es también el coro, con una bóveda gótica y sillería de nogal, que conserva su estilo clasicista. El claustro de estilo gótico consta de dos plantas, con columnas octogonales, aunque en él ya se empieza a apreciar un estilo plateresco. Destacan  considerablemente las bóvedas renacentistas y el zócalo del refectorio de azulejería de Talavera.

Las obras que encontramos tienen especial valor, ya que son de artistas de gran renombre como Juan de Juni con su obra el Cristo crucificado, de Gregorio Fernández con el Cristo Yacente y varios cuadros del artista Diego Valentín Díaz. Debido a una plaga de termitas, desde hace unos años las religiosas se trasladaron al Monasterio del Corpus Christie y al de Porta Coeli, y las obras se llevaron para que quedaran expuestas a la iglesia de San Pablo.

 

 

Tres foramontanos en Valladolid

Los autores nos cuentan… Con el título Tres foramontanos en Valladolid, nos reunimos tres articulistas que anteriormente habíamos colaborado en prensa, y más recientemente juntos en la vallisoletana, bajo el seudónimo de “Javier Rincón”. Aunque de raíces castellanas, nuestra formación, como se indica en los resúmenes biográficos que siguen, tiene lugar más allá de las […]

Más en Tres foramontanos en Valladolid

Mobile Version Powered by