Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

Año jubilar en Valladolid 

Tres foramontanos en Valladolid 16 Jun 2023 - 07:24 CET
Archivado en:

Por José María Arévalo

 

(Hacia la Catedral. Acuarela de J.M. Arévalo en la exposición del Simposio de Bilbao de octubre de 2006, 70×50 cms.)

Hoy hace cien años que se inauguró la estatua del Sagrado Corazón que corona la torre de nuestra Catedral, y con tal motivo nuestro arzobispo ha solicitado a la Santa Sede, y esta concedido, que se celebre un año jubilar en nuestra ciudad, en el que, visitando la Catedral o el Santuario Nacional de la Gran Promesa, se puede conseguir (“lucrar” suele decirse en lenguaje eclesiástico) indulgencia plenaria. Lo bueno de tenerlas tan cerca es que podríamos conseguirla a diario si visitáramos uno de estos templos todos los días, en las condiciones habituales: confesión, misa y comunión una vez al menos en la semana anterior o siguiente, rezo por el Papa y aversión al pecado, también al venial.

Es esta del Sagrado Corazón de Jesús una devoción decimonónica, aunque empezó en el XVII tras las revelaciones a santa Margarita María Alacoque y María del Divino Corazón. En Valladolid también se extendió antes, tras las que recibió el ya beato Padre Hoyos (que se suelen llamar la Gran Promesa, pues entendió aquél que el Señor le prometía que reinaría en España con mayor devoción que en otras naciones) que murió en 1735. Pero lo cierto es que cuando se difunde más esta devoción es a partir del XIX, y ya en 1917, en las apariciones de Fátima, insiste en ella la Virgen al enseñar a los niños videntes a rezar al Corazón de Jesús.

No es pietista

Quizá por eso y porque en el XIX y principios del XX era muy frecuente encontrar imágenes de pastaflora -como se decía de las tallas blandengues o edulcoradas- también del Corazón de Jesús, a muchos nos parecía esta devoción un tanto pietista o amanerada. Así que me encantó oír la semana pasada una explicación seria de por qué fomenta la Iglesia esta devoción al Corazón de Jesús, en una de las dos meditaciones del retiro mensual que dio la semana pasada don Juan Carlos Domínguez, sacerdote vallisoletano y del Opus Dei, en la iglesia de San Ildefonso. Se refería don Juan Carlos a esa sensación de rechazo al pietismo que tenemos sobre esta devoción, y explicaba ésta diciendo que no se vive la religión solo creyendo una serie de verdades, ni tampoco practicando, además, una moral determinada -es decir, teniendo fe y cumpliendo los mandamientos-, sino que hay además que amar a Jesús, y a eso va la devoción a su Sagrado Corazón. Sí que había yo oído, en relación con esta idea, que la religión católica no es -como dicen erróneamente algunos- una de las religiones “del libro”, porque además de los Evangelios creemos en la Tradición, y sobre todo porque lo fundamental de nuestra religión es el trato personal con Jesucristo, que incluye la fe en El y cumplir sus mandamientos.

Me ha gustado esta explicación de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús, y que no es en absoluto pietista, así que me he apuntado a tratar de vivirla en ese sentido más original y verdadero, como olvidando aquellas imágenes de “pastaflora” y fijándome más en otras más significativas como la que corona nuestra catedral, o la del Cristo del Otero, del escultor palentino Victorio Macho (1887-1966), la del Cristo del Cerro del Corcovado en Río de Janeiro, o la de El Cerro de los Ángeles en Getafe, en el considerado centro geográfico de España.

Año Jubilar

El Diario de Valladolid daba la noticia del Año Jubilar concedido a Valladolid el pasado 13 de mayo: “El próximo año será de especial trascendencia para la ciudad del Pisuerga desde el punto de vista religioso. El Papa Francisco ha concedido un año jubilar a la Iglesia de Valladolid coincidiendo con el centenario de la entronización del Corazón de Jesús en la torre de la catedral de la ciudad. «El Santo Padre, a través de la Penitenciaría Apostólica, ha concedido a la diócesis de Valladolid un año jubilar, solicitado por el propio prelado por el centenario de la entronización del Sagrado Corazón», explica el Arzobispado en una nota de prensa. «Se da la circunstancia, además, de que Valladolid es uno de los referentes mundiales de la devoción al Corazón de Jesús, ya que el 14 de mayo de 1733, el beato Bernardo Francisco de Hoyos, recibió del Corazón de Jesús la Gran Promesa: ‘reinar en España y con más veneración que en otras partes’, en el presbiterio de la actual Basílica Santuario Nacional de la Gran Promesa». Ambos templos, Catedral y Basílica, serán jubilares desde el 16 de junio, hasta el 7 de junio de 2024.

El arzobispo de Valladolid, Luis Argüello, lo anunció en la mañana de este sábado al concluir la homilía de San Pedro Regalado, con estas palabras: «La caridad se recibe del Corazón de Cristo. Valladolid, que tiene como patrono a San Pedro Regalado, goza del regalo de una singular presencia del Corazón de Jesús desde que mostró el tesoro escondido de su amor misericordioso a Bernardo Francisco de Hoyos un 14 de mayo de 1733. Os anuncio que, con permiso de la Santa Sede, mañana firmaré el Decreto por el que anuncio un año jubilar del Corazón de Jesús desde el próximo día 16 de junio Solemnidad del Corazón de Jesús hasta la misma festividad del año 2024. El Reinado prometido por Jesús nos llena de esperanza para entregar nuestra vida por la Verdad, la Justicia y la Paz».

Según explica el documento de la Archidiócesis, la celebración de un año jubilar «es una fiesta para la Iglesia católica; un momento de gracia y bendición; un tiempo para acercarse de mejor manera al Señor y -con independencia de que contribuya a la llegada de peregrinos o de que durante su celebración se lleven a cabo diferentes actividades culturales o de otro tipo- un momento para la evangelización y revitalización de la vida cristiana».

En el caso del de Valladolid, se persigue que sea también un año preparatorio del Año Santo Romano (2025) y del Año Santo de la Redención (2033), un revulsivo para la vida espiritual de la Diócesis. «Una oportunidad para que los vallisoletanos y visitantes tomen conciencia del Corazón de Jesús como morada de la misericordia y renueven su compromiso para trasladar a la plaza pública el Reinado Social de Jesucristo». La imagen del año jubilar vallisoletano será la del Corazón de Jesús de la Seo y, el lema, ‘Venga tu Reino’.

A partir del próximo 16 de junio y hasta el 7 de junio de 2024 los peregrinos podrán alcanzar la indulgencia plenaria -indulgencia que concede la remisión completa de las penas temporales- si son fieles «verdaderamente arrepentidos e impulsados por la caridad», siempre y cuando acudan a los templos jubilares y participen en las condiciones acostumbradas: confesión sacramental, comunión eucarística, y oración por las intenciones del papa Francisco y las necesidades de la Iglesia y de la Diócesis.”

Tres foramontanos en Valladolid

Los autores nos cuentan… Con el título Tres foramontanos en Valladolid, nos reunimos tres articulistas que anteriormente habíamos colaborado en prensa, y más recientemente juntos en la vallisoletana, bajo el seudónimo de “Javier Rincón”. Aunque de raíces castellanas, nuestra formación, como se indica en los resúmenes biográficos que siguen, tiene lugar más allá de las […]

Más en Tres foramontanos en Valladolid

Mobile Version Powered by