Por Carlos de Bustamante
(Parcial del San Ildefonso, de El Greco h. 1597-1603)
Cuando públicamente se ofende a lo más sagrado de nuestras creencias, es por demás encomiable que un soldado, veterano de nuestras FFAA. en la fiel Infantería, versifique magistralmente a nuestra Patrona. Sirvan pues de desagravio los sonetos y demás que con gozo transcribo textualmente. Mil gracias, querido amigo Félix (Don Eufemio, que es Félix Torres Murillo, coronel de Infantería DEM -r-). Compañero.
“TOLEDANOS, SAN ILDEFONSO
San Ildefonso, nació en Toledo y estudió en Sevilla bajo San Isidoro. Entró a la vida monástica y fue abad de Agalia, antes de ser elegido su obispo en 657. Unificó la liturgia en España; escribió muchas obras importantes, particularmente sobre la Virgen María, a la que tenía una profunda devoción en su advocación de Inmaculada Concepción, doce siglos antes de que se proclamara dogmáticamente.
¿Y el milagro, la leyenda?
Una noche de diciembre, él, junto con sus clérigos y algunos otros, fueron a la iglesia, para cantar himnos en honor a la Virgen María. Encontraron la capilla brillando con una luz tan deslumbrante, que sintieron temor. Todos huyeron excepto Alfonso y sus dos diáconos. Estos entraron y se acercaron al altar. Ante ellos se encontraba la María, La Inmaculada Concepción, sentada en la silla del obispo, rodeada por una compañía de vírgenes entonando cantos celestiales. María le hizo señas con la cabeza para que se acercara. Habiendo obedecido, Ella fijó sus ojos sobre él y dijo: “Tu eres mi capellán y fiel notario. Recibe esta casulla la cual mi Hijo te envía de su tesorería.” En la Primada se muestra un fragmento la piedra que pisó la Señora en su visita.
DE LOS CIELOS
(Soneto)
Guerrero listo ya para el combate,
tu nombre, Ildefonso, significa,
pero no portas tú espada ni pica;
sí pluma, que a tu obra dé remate.
Y fogoso, te aprestas al debate
en lance que tu vida dignifica,
pues todo tu fervor en él se aplica,
porque la honra nadie te arrebate
de su Virginidad, ser campeón.
Y Ella que ve en ti a su caballero,
en premiarte se digna sin retraso:
Tu casulla te trae y Su bendición,
en su ser mortal y verdadero,
de los Cielos, bordada en oro y r F. Torres, nov .23
Las cosas de Don Eufemio
EL VILLANO EN SU RINCÓN,
El cero absoluto es la temperatura más baja posible según la mecánica clásica; según la cuántica parece que es posible rebajarla. Y permítanme que insista hoy en aquella, la dolorosa queja de una madre ante un indigno dirigente socialista; y es que también hoy la cosa va de risas.
ASÍ SE REFIEREN EN BILDU A LAS NEGOCIACIONES CON SÁNCHEZ: ES INCREÍBLE. LO BARATO QUE NOS HA SALIDO EL BLANQUEAMIENTO
Tras la foto de Sánchez con los portavoces de Bildu, la formación proetarra ve más cerca que nunca la posibilidad de una amnistía para los asesinos terroristas etarras.
¡BARATO, BARATO…!
- (Soneto)
Esa risa insolente es el retrato;
la muestra, pienso yo, la más palpable,
evidente, patente, irrefutable,
de cómo, este sayón del aparato
de ti se cachondea. Su relato,
por obra de un sujeto indeseable,
el mismo que pensaste era impensable,
cercano, saborea sin recato.
En ello se solazan, inmorales
que apoyan y agasajan asesinos
cuyo vil historial será impoluto.
Y tu sangre andará, libres los tales
al amparo de trucos sibilinos,
por debajo de cero, el absoluto.
Don Eufemio, nov. 23
Las cosas de Don Eufemio
EL VILLANO EN SU RINCÓN,
Tras larguísimas e intensísimas semanas de trabajo, reuniones, desavenencias, encuentros, pellizquitos y demás zarandajas al uso, el galán y la dama han llegado a un acuerdo de reparto de bienes, los gananciales; de lo que se queden, no lo duden, de los nuestros.
Dicen que tras la firma y el beso dieron un guateque, que usted pagó, por todo lo alto; como en las bodas, ¡vaya! A los periodistas invitados a la rueda de prensa posterior al evento no les permitieron preguntas, por supuesto.
PSOE Y SUMAR FIRMAN PACTO DE GOBIERNO
AJENA
(Soneto con estrambote en quinteto).
Pues viendo, de la foto lo expresivo,
más que simple un acuerdo de gobierno,
parece se han, también amor eterno,
jurado la gran pija y el gran divo.
Porque en este país, lo relativo
campa por sus respetos, lo moderno:
mientras pasan los unos un infierno,
en otros se perdona lo efusivo.
Y a uno, la verdad, vergüenza ajena
ya le dan tantos mimos y arrumacos,
por ilustre que sea la ocasión.
Que ahí están derretidos en la escena
-helos pues, este par de pajarracos-
cual sacados de un rancio culebrón.
Los mismos, el galán y la sirena,
que celebran, están de enhorabuena
-eximios y muy diestros personajes-
lo de continuar, su dicha plena:
robar de tus bolsillos; sin ambages. Don Eufemio, nov. 23”
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