Por José María Arévalo
(Obra de Joaquín Aragón)
En El Norte de Castilla del pasado 17 Victoria Niño titulaba “Tres maneras de entender el dibujo en Valladolid” su reseña de la exposición de la galería Espacio Abierto en el número 4 de la calle Alonso Pesquera, muy cerca del Santuario, de los artistas Ana Alonso, Joaquín Aragón y Rubén Polanco, titulada “baBEL. Dibujos, Ilustraciones y otras cosas”.
Efectivamente se trata de “una cuidada selección de trabajos que surge -en expresión de Joaquín Aragón- para poner en valor una forma de hacer, una tendencia artística muy presente en el arte contemporáneo, trabajos sobre papel, creaciones íntimas y muy especiales para penetrar en la magia del dibujo y en las que el artista retiene su propio disfrute personal”. Se inauguró el pasado jueves 15 febrero y se prolongará hasta el 23 de marzo en horario, los jueves y viernes de 19:00 a 21:00, y los sábados de 12:00 a 14:00.
(Cartel de la muestra)
Así lo ha explicado uno de los artistas que exponen, Joaquín Aragón, en un post que ha publicado en Valladolid Dibuja, de Facebook, de la que es administrador. “Valladolid Dibuja”, además de un grupo con espacio propio en Facebook, es un movimiento de pintores que tenemos en Valladolid y que consiste en acudir a pintar el último domingo de mes a algún local, monumento o paraje de interés pictórico; se queda a las 10,20 a desayunar y a las 11 se empieza a dibujar, para reunirse con los trabajos realizados sobre las 14, verlos, comentarlos y compartir un aperitivo. La última reunión a dibujar, el último domingo de enero, fue a las Cortes de Castilla y León y su entorno (una exposición que había en las Cortes, el Puente Colgante, monasterio del Prado, etc.); la anterior fue al Belén Napolitano y Casa del Sol, y antes al Museo Anatómico forense de la Facultad de Medicina.
(Obra de Joaquín Aragón)
Aunque somos 897 miembros del grupo en Facebook, asistentes a las convocatorias a dibujar suelen ser unos 20 o 25 artistas, que no es poco. Para hacerse una idea, yo pertenezco a la Asociación de Acuarelistas de Castilla y León con sede en Valladolid, y lo más que conseguimos reunir para pintar son 8 o 10 y para salir 3 o 4 (salvo en las celebraciones, como la del Día del Agua, nuestra fiesta, en que llenamos un autobús grande y vamos a algún pueblo próximo a pintar y comer después).
(Obra de Rubén Polanco )
O sea, que “Valladolid Dibuja” tiene una asistencia fuera de lo normal. Lo curioso es que veo asistir a la convocatoria de esos últimos domingos de mes a compañeros acuarelistas que también son de “Valladolid Dibuja”, y sin embargo no vienen a las convocatorias de los viernes por la tarde y sábados por la mañana de la asociación de acuarelistas. A lo mejor el éxito de “Valladolid Dibuja” es usar los domingos por la mañana; o que es solo una vez al mes; o la buena compañía; o contar con mucha participación en el grupo de Facebook; no lo sé, pero veo mucho más éxito de asistencia ordinaria en “Valladolid Dibuja”.
(Obra de Rubén Polanco)
Otra curiosidad es que en “Valladolid Dibuja” hay bastantes asistentes cuyo estilo personal es más moderno, menos realista, de lo que dibujan en las convocatorias -quizá como no he participado en estas, sino solo visto lo que cuelgan en Facebook, no he visto bien lo que pinta cada uno. En cambio los acuarelistas somos todos mucho más figurativos y realistas; un ejemplo es la exposición del compañero acuarelista Óscar Herrán estos días en el Museo de la Universidad de Valladolid, aunque casi todo lo que presenta son óleos, pero todo de un acusado realismo.
Siempre he dicho que la acuarela es una técnica poco propicia para la abstracción, por la trasparencia que la caracteriza y la dificultad para conseguir con acuarela un color intenso -al tener que diluirlo normalmente en agua, aunque se consigue si se usa directo del tubo como si fuera óleo-, ya que el color es el medio más usado en la pintura abstracta a falta de formas concretas que aprovechar.
(Obra de Ana Alonso)
Bueno, y ya estamos llegando a la exposición “baBEL” que hemos visto en la sala Espacio Abierto. Esta sala de exposiciones precisamente se dedica al “arte y cultura contemporánea”, como recoge el propio anagrama de la sala que vemos en el cartel anunciador de “baBEL”. De modo que las obras de los artistas Ana Alonso, Joaquín Aragón y Rubén Polanco que ahora incluye son ciertamente modernas, nada realistas, aunque las de Rubén Polanco sean más figurativas. Como todas se presentan sin el habitual cartelito que explica el nombre del autor, y la técnica, medidas y fecha de la obra ( lo que supongo forma parte de la “modernidad”, hasta el punto de que tuve que preguntar al encargado de la sala qué obras eran de cada uno de los autores) no sé muy bien como puede calificarse cada una dentro de los tipos que expresa el título de la muestra, “baBEL. Dibujos, Ilustraciones y otras cosas”.
(Los autores)
Creo que las de Rubén Polanco, más figurativas, ya digo, son dibujos, mientras que las demás son ilustraciones (aunque la de las dos que parecen mesas en negro, separadas por una raya roja puede ser también dibujo). Supongo que “otras cosas” se refiere a la figuras, en la exposición, que Polanco también presenta, esculturas –La raíz de Medusa o Afrodita de raíz retorcida– de fundidos en bioplástico y esmalte cerámico.
En fin, y para proporcionar ya una opinión crítica, para mi gusto son magníficos los dibujos de Polanco, de los que he elegido dos para ilustrar este artículo, y muy interesantes las ilustraciones de los otros dos autores que exponen (salta a la vista la calidad de la de Ana con que ilustramos este artículo y la que también incluimos de Joaquín Aragón), aunque como no sé la técnica utilizada no me atrevo a decir más. En cambio la mencionada de las dos mesas negras separadas por una raya roja puede sea más rompedora, incluso conceptual (aunque no sé qué quiere decir), pero no tiene mayor aportación creativa; creo yo, pero tengan en cuenta que soy un defensor de lo realista o al menos figurativo.
En todo caso les recomiendo que no se la pierdan.
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