Por José María Arévalo
(Hospital Río Ortega de Valladolid)
Hace un año y pico se publicaba la noticia de que la tasa de médicos por habitante en Valladolid y Salamanca, con más de 500 médicos por 100.000 pacientes, era superior que en Segovia, Ávila o Burgos, con 400 o menos, y también que se duplican en tres años los facultativos de más de 65 en activo.
En la actualidad sigue de moda la deficiencia de los servicios sanitarios en toda España, por lo que recuperamos la noticia de El Mundo, que recogía la pregunta del Colegio de Médicos de Castilla y León sobre si tenemos la misma Sanidad en las diferentes provincias de esta autonomía, y la respuesta que también incluía : «No, y eso hay que solucionarlo».
Los desequilibrios territoriales
Los desequilibrios territoriales de la Comunidad en el sistema sanitario afectan a los servicios y a los recursos humanos. Un paciente de Salamanca o de Valladolid no recibe en su tierra la misma atención que en Zamora o Segovia, por ejemplo. Hay tratamientos y consultas para las que castellanos y leoneses de determinadas provincias deben desplazarse a otras, pero el problema también se da sin necesidad de moverse: Castilla y León registra acusados desequilibrios provinciales en la tasa de médico por habitante.
En concreto, hay tres provincias donde esta proporción supera a la media autonómica y el resto están por debajo. Salamanca es la provincia donde esta ratio es mayor -en datos de aquellas fechas- , con 522 facultativos por cada 100.000 pacientes. Le sigue Valladolid, con 510 médicos por los mismos usuarios, y la tercera que cierra este grupo de aventajadas es Soria, con 490.
La media de Castilla y León es de 451 médicos por 100.000 habitantes, una proporción que ha subido ligeramente desde hace tres años, de 447 a 451. La proporción de profesional/paciente es menor en las otras seis provincias, pero no por una diferencia simbólica, sino por hasta un 24%, convirtiendo a Segovia en la que peor relación presenta. Esta diferencia entre territorios se traducía, para el presidente del Consejo de Colegios Oficiales de Médicos de Castilla y León, José Luis Díaz Villarig, en «discriminación». Así lo expuso en la presentación en las Cortes del informe Demografía Médica de Castilla y León.
«El número de médicos activos por habitante, provincia y especialidad no es homogéneo, cuestión que pone en entredicho la equidad en el acceso a la asistencia sanitaria pública en nuestra comunidad. Esta realidad supone un agravio comparativo de unas provincias con otras, un trato discriminatorio a sus ciudadanos», subrayaba Villarig en uno de los aspectos que considera más relevantes de cara a la gestión de la Sanidad autonómica.
En este capítulo, el de la dispar realidad interprovincial, Díaz Villarig reprochó a los representantes de Por Ávila, Soria Ya y UPL que no acudieran a la presentación del informe en las Cortes donde sí estuvieron representantes de Partido Popular, PSOE y Vox.
Médicos por jubilarse
Pero más allá de la situación que vive cada provincia hay síntomas comunes que requieren, asegura, de un abordaje global. En su radiografía del sistema sanitario también explicó que la prolongación de la edad de jubilación ha servido para sostener el sistema tal y como está en la actualidad. «Los médicos activos por encima de la edad de jubilación de 65 años casi se han duplicado». Han aumentado desde 2019 representando entonces el 6% y ahora el 11,3%. Esto supone que alrededor de 600 médicos prolongaron su periodo en activo.
Los médicos activos por encima de 65 años han aumentado casi el doble, y este grupo compensa la no reposición, pero durará poco. A partir de los 70 ya no estarán en el sistema sanitario.
Como Castilla y León es territorio de contrastes, a la vez se adviertía de que «el porcentaje de médicos en activo es menor que hace tres años» por lo que la urgencia en adoptar medidas debe ser prioritaria y por ello vuelven a abogar «por un pacto por la Sanidad». «Llevamos 30 años pidiéndolo” reconocen desde el órgano colegial.
Con el diagnóstico claro, desde el Colegio de Médicos autonómico insisten en que es necesario «mejorar la financiación, fomentar la estabilización, fidelización y atracción de profesionales». De no cumplirse. «el sistema sanitario será inviable».
En la misma dirección, apuntan que «Castilla y León es la tercera mayor con una población de médicos más envejecida, junto con Asturias y Aragón». Continúa la enumeración de factores negativos para la profesión y entran de lleno en la delicada situación en la que se encuentra la Medicina de Familia y Comunitaria. «Estamos formando a la mitad de los médicos de Familia que se jubilan», explican desde el Colegio de Médicos, pocos días después de que se conociera que quedaron vacantes 45 plazas de MIR de Familia en Castilla y León, que la Consejería trataría de cubrir tras el aumento del cupo extracomunitario para estas plazas de residencia aprobado por el Ministerio entonces.
Sobre Familia señalaron también que más del 90% de los médicos de Urgencias proceden de esta especialidad «por lo que se quita de un sitio para poner en otro». Ante esta cuestión, abordaron la reivindicación del servicio de Urgencias para que se cree una especialidad propia.
«Para formar a un médico – recordaba Díaz Villarig- se tardan alrededor de diez años». El propio consejero de Sanidad, Alejandro Vázquez, que arropó la presentación reconoció que su departamento va a estudiar «otra estrategia para incentivar que los MIR se queden en Castilla y León», entre otras cuestiones que abordarán sobre el grave problema de Atención Primaria. Como también estudia el modo de reorganizar «la asistencia sanitaria con el fin de garantizar la atención a la población con la mayor proximidad posible», explicó ante los medios y reconoció que la valoración del plan de retención de profesionales no puede ser «satisfactoria».
Otros datos
El Adelantado de Segovia publicaba el pasado septiembre que Castilla y León es la sexta autonomía con más médicos, 2,27 por cada 1.000 habitantes. El gasto por habitante en atención especializada en la sanidad pública de Castilla y León se incrementó entre 2010 y 2021 un 35 por ciento, hasta los 1.202,5 euros por habitante, cantidad por debajo de los 1.228 euros de la media nacional, y que se sitúa la Comunidad a la cola del conjunto autonómico, solo por detrás de Andalucía (1.027 euros), Castilla-La Mancha (1.094) y La Rioja (1.111), según se refleja en un estudio elaborado por la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (Fadsp).
En el informe también se indica que el porcentaje del gasto de atención especializada sobre el total sanitario fue del 60,65 por ciento, un 16 por ciento más que en 2010, y tres puntos por debajo de la media autonómica.
En el estudio también se hace referencia a la evolución del gasto por conciertos. En este caso, Castilla y León destinó en 2021 algo más de 127.000 millones, un 19 por ciento menos que en 2010. Esta reducción contrasta con la del 5 por ciento del conjunto autonómico y con subidas como las experimentas por Baleares (106 por ciento), Madrid (58 por ciento), Aragón (29 por ciento), Cataluña (28 por ciento) Navarra (21 por ciento) y Extremadura (12 por ciento).
Sobre el total del gasto sanitario, Castilla y León destinó el 2,8 por ciento a conciertos, el menor porcentaje del conjunto autonómico, mientras que en el conjunto de España se elevó hasta el 6,6 por ciento. Cataluña (23,9 por ciento) y Madrid (11,7 por ciento) se sitúan en cabeza.
Sobre el personal médico, en Castilla y León la media es 2,27 médicos por cada mil habitantes, frente a los 2,11 de la media nacional. Sólo Navarra (2,51), Asturias (2,62), Aragón (2,42), País Vasco (2,42) y Madrid (2,38) cuentan con mejores ratios que la Comunidad. En cuanto a los profesionales de enfermería, Castilla y León también se sitúa por encima del conjunto de España con 4,12 enfermeras por cada mil habitantes.
En el informe también se hace referencia a la actividad del servicio de Urgencias. En Castilla y León se registró un incremento del 1,3 por ciento en el periodo analizado, hasta una frecuencia de 460,7 consultas por cada mil habitantes y año.
Home