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Campaña del Kert y José de Santiago Sánchez 

Tres foramontanos en Valladolid 15 May 2024 - 07:27 CET
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Por Ricardo Aller Hernández. Introducción de Carlos de Bustamante

( Medalla del Rif)

Continuamos los artículos que publica la Asociación Enraizados en su web https://espanaenlahistoria.org , en su objetivo de propagar uno de sus fines, «Defender la Tradición cristiana de España como fuente de su unidad y solidaridad», provocando un sano orgullo sobre aquellos hechos que jalonan un acontecer incomparable, dando a conocer la prestigiosa realidad que adorna la historia de España y el acervo de valores que ha aportado no solamente a la propia nación sino al mundo entero.

Reproducimos ahora el artículo de Ricardo Aller Hernández que lleva por título “Campaña del Kert y José de Santiago Sánchez” en el que explica cómo en 1911 se produjeron una serie de revueltas antieuropeas en Fez y Mequinés, que fueron aprovechadas por Francia para ocupar Melilla y otras ciudades en el mes de mayo. Por su parte, el presidente Canalejas aprovechó el momento para ocupar Larache y Alcazarquivir, acción que no contó con el apoyo de la opinión pública española. En agosto, Canalejas aprobó el plan de avance hasta el río Kert en la zona de Melilla. duraron demasiado y costaron numerosas bajas El asalto al paso del Kert, encabezado por el general Orozco el día 7 de septiembre, se encontró con una fuerte resistencia vencida oficialmente a costa de algunos pocos muertos y unas decenas de heridos. Uno de estos heridos el coronel Primo de Rivera. A lo largo de los combates de finales de 1911 y principios de 1912, las tropas españolas ocuparon Monte Arruit, Izhafan, Tauriat Zag, entre otras posiciones, llegando a la orilla derecha del río Kert, que se constituyó en línea del frente con los rifeños por la imposibilidad de las columnas españolas de asentarse al otro lado del río. Veámoslo en detalle.

“Finalizada la campaña de Melilla de 1909, en España la cuestión de Marruecos se diluyó un tanto debido a múltiples problemas sociales y económicos. Aprovechando la situación, El Mizzián se dedicó entre 1910 y parte de 1911 a predicar la yihad contras los españoles, organizando un ejército.

En 1911 se produjeron una serie de revueltas antieuropeas en Fez y Mequinés, que fueron aprovechadas por Francia para ocupar estas y otras ciudades en el mes de mayo. Por su parte, el presidente Canalejas aprovechó el momento para ocupar Larache y Alcazarquivir, acción que no contó con el apoyo de la opinión pública española:

El pueblo no quiere la guerra – se dice. Pero, ¿sabe el pueblo lo que quiere? Precisamente en saber querer, en querer una cosa cierta, concreta, está hoy todo el toque de la política española. Y no sabemos lo que queremos, ni lo hemos sabido nunca. El pueblo que no quiere la guerra se traga luego toda la literatura sobre el Gurugú. Aquí donde se mantiene culto por el valor personal, lo que queremos es hacer una razzia de moritos, con jeta y todo ( El Telegrama del Rif, 17-06-1912, p. 1, “Don Alfredo Rivera”).

En agosto, Canalejas aprobó el plan de avance hasta el río Kert en la zona de Melilla. duraron demasiado y costaron numerosas bajas, ya que las cabilas de El Mizzián eran más numerosas y estaban mejor organizadas, armadas y equipadas que en 1909 y presentaban mayor movilidad que las columnas españolas. El 14 de octubre murió el general de división Salvador Díaz Ordóñez y Escandón, y la columna del general Navarro tuvo 33 muertos y 105 heridos, unas bajas muy elevadas que fueron recibidas en España con una serie de huelgas generales durante el mes de septiembre, mezclándose en las protestas el rechazo a la guerra con las reivindicaciones económicas.

El asalto al paso del Kert, encabezado por el general Orozco el día 7 de septiembre, se encontró con una fuerte resistencia vencida oficialmente a costa de algunos pocos muertos y unas decenas de heridos. Uno de estos heridos el coronel Primo de Rivera, quien se hará así merecedor de una entrada en las célebres “Quisicosas” del director de El Adelanto de Salamanca:

En los últimos combates / celebrados en Melilla / perdió Primo de Rivera / sin bajarse de la silla, / cinco jacos que los moros / le mataron prontamente. / Y de fijo que diría / nuestro militar valiente: / Caballos y más caballos / mata la morisma dura, / ¿ó estoy en una corrida / y ante toros de Miura?

A lo largo de los combates de finales de 1911 y principios de 1912, las tropas españolas ocuparon Monte Arruit, Izhafan, Tauriat Zag, entre otras posiciones, llegando a la orilla derecha del río Kert, que se constituyó en línea del frente con los rifeños por la imposibilidad de las columnas españolas de asentarse al otro lado del río. Sigue El Adelanto:

“Comenzó el combate […] a las nueve de la mañana, tomando parte en él gran número de combatientes […]. Seis compañías iban desplegadas en guerrillas y dos del regimiento de Melilla marchábamos á retaguardia.

[…] A las cinco de la tarde seguía el fuego sostenido por la caballería, que se había retirado á unas lomas próximas y protegía nuestro paso […]. De pronto nos vimos rodeados de moros por todas partes, entramos á la bayoneta calada y después de un cuarto de hora ó veinte minutos no quedábamos más que ocho de las dos compañías. Estábamos cerca de una casa que llamaban la Zorroza, y allí nos metimos arrastrándonos, porque algunos estábamos ya heridos.

Hicimos unos agujeros en las paredes y desde allí seguimos defendiéndonos y teniendo á raya al enemigo. Las municiones se nos acabaron á la una ó las dos de la madrugada, y cuando comprendieron los moros que ya no teníamos con qué defendernos, se agolparon alrededor de la casa y empezaron á tirar cartuchos de dinamita.

[…] Hicimos un esfuerzo supremo y salimos á la bayoneta, deseando que nos mataran en el inter.

Cuando nos vimos entre los moros, notamos que algunos nos dejaban paso y no trataban de pegarnos. Luego supimos que eran hermanos y parientes de los moros que los españoles tenían presos.

En mayo de 1912, el ejército español inició una gran ofensiva con 14.000 hombres, adentrándose en la zona del Kert. Un día después, El Mizzián murió de forma fortuita en una escaramuza en los llanos de Garet, lo que supuso la descomposición del movimiento rifeño. Las bajas españolas de aquella campaña sumaron 500 muertos y 1900 heridos. La línea de control española se extendió al río Kert, y se anexionaron las cabilas de Ait Sidel y Ait Bu-Gafar.

Presionado por la opinión pública, el gobierno español no aprovechó aquella ventaja para continuar su penetración en el interior del Rif, teniendo que limitarse a firmar pactos con los jefes de las cabilas locales.

JOSÉ DE SANTIAGO SÁNCHEZ

José de Santiago Sánchez nació en Águilas (Murcia) el 8 de enero de 1876. Participó en 88 campañas militares, tanto navales como terrestres, en los que obtuvo medio centenar de medallas.

En mayo de 1912, el oficial De Santiago ganó la Cruz del mérito naval con distintivo rojo por la defensa de los 14.000 soldados españoles que luchaban en la campaña del Kert, haciendo posible su protección y la posterior victoria frente a las guerrillas rifeñas y diese muerte a su caudillo, El Mizzian, en la batalla de los llanos de Garet. En esta ofensiva participó Francisco Franco, el cual mostró públicamente su admiración por el valor demostrado en combate por José De Santiago Sánchez, sin cuya participación habría sido imposible la victoria española.

Sánchez se casó con Isabel Ros Alcázar y tuvo tres hijos. Entre los años 1935 y 1946, presidió la Hospitalidad de Santa Teresa, institución caritativa que aloja y da de comer a los necesitados.

De entre sus numerosísimas condecoraciones, destacamos las siguientes:

En 1902 Medalla de Cobre de la Jura de S.M. el Rey.

En 1912, Cruz del mérito naval con distintivo rojo.

En 1912,  Cruz de plata del mérito naval con distintivo blanco.En 1913, Cruz del mérito naval con distintivo blanco.

En 1913, Cruz de plata del mérito naval con distintivo blanco.

Medalla del Rif.

En 1914, Medalla del Rif con pasador de Beni-Sidel.

En 1922, Medalla de África con pasadores de Melilla y Tetuán.

En 1923, Cruz de plata del mérito naval con distintivo rojo.

En 1924, Cruz de plata del mérito naval con distintivo rojo.

En 1925, Medalla de Homenaje.

En 1926, Cruz de plata del mérito naval con distintivo rojo.

En 1927, Cruz de plata del mérito naval con distintivo rojo.

En 1928, Medalla de la paz de Marruecos.

En 1934, Cruz pensionada de la Orden de San Hermenegildo.

Falleció en Cartagena el 23 de agosto de 1950. En su honor, se puede pasear por la calle José de Santiago, ubicada en el barrio de San Antonio Abad de Cartagena.»

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