“El talón de Aquiles del presidente”, de Casimiro García-Abadillo; “La jueza suspende la declaración del novio de Ayuso por fraude fiscal”, de Pablo Gabilondo; “Carles Puigdemont ante los tribunales: Cinco frentes judiciales marcarán su futuro”, de Ilier Navarro; y “El cohete de Sánchez se estrella: los datos desmontan su última fanfarronada”, de Enrique Martínez Olmos
(Viñeta de Tomás Serrano en El Español el pasado día 22 )
EL TALÓN DE AQUILES DEL PRESIDENTE
Artículo de Casimiro García-Abadillo publicado en El Independiente el pasado día 22
Para el presidente del Gobierno, Javier Milei es un retrógrado populista que forma parte de la fachosfera global. Es como Orban, Meloni, Abascal o incluso Díaz Ayuso. Alguien que sólo piensa en recortar derechos, además de gastos. Un error de la historia.
Pedro Sánchez no había definido hasta ahora dónde quería fijar el eje de la campaña para las elecciones europeas. Pero ahora, ese problema ya lo tiene resuelto. Será el paladín del combate contra «el auge de la ultraderecha» y utilizará al presidente argentino como un icono al que fustigar y ridiculizar.
Mientras que el Rey Felipe VI acudió a su toma de posesión el pasado 10 de diciembre, el gobierno español no estuvo presente en el acto. Fue toda una declaración de intenciones. Después, a través de las redes sociales, o en mítines e intervenciones públicas, distintos ministros e incluso el propio Sánchez no se han cansado de calificar a Milei de ultraliberal populista y, en privado, no se han recatado en tildarle de «loco».
Después vino el comentario de Oscar Puente, en el que le atribuía el «consumo de sustancias» para explicar algunas de sus diatribas. El ministro no pidió perdón, sino que simplemente se arrepintió de haber dicho lo que dijo porque no pensó que pudiera tener tanta repercusión.
Milei no es un político al uso. Hizo su campaña con una motosierra en ristre, tiene una relación especial con un perro (Conan) que ya murió, pero con el que se sigue comunicando,.. En fin, no es Churchill.
Pero es el presidente de Argentina, un país con el que España mantiene una intensa relación tanto económica como cultural y de ciudadanía (los argentinos no necesitan visado y hay cientos de miles de argentinos viviendo en España y viceversa). Tradicionalmente, España y Argentina han sido socios y amigos. Por todo eso, el presidente argentino merece un respeto.
Con sus gestos, Sánchez demuestra más debilidad que fortaleza y evidencia que para él la política exterior es sólo un instrumento de la política doméstica
Milei llegó a España para asistir a un acto de Vox en Madrid. No pidió reunirse con nadie del Gobierno, ni tampoco con el Rey, cosa que podía haber hecho al ser jefe de Estado. Venía a lo que venía. Primero, antes de acudir a la plaza de toros de Vista Alegre, se reunió con un grupo de empresarios. Estaban todas las empresas importantes, pero ninguno de sus presidentes. Es un dato. Por si las moscas, Botín, Pérez, Torres, Galán, etc. no se hicieron la foto con él. Mandaron a sus segundos o terceros espadas.
El presidente argentino vino a echarle una mano a su amigo Abascal y sabía que nada podía hacer más feliz al líder de Vox que él le diera un repaso a Sánchez donde más le duele.
Metió la pata, sin duda, al llamar corrupta a Begoña Gómez aún sin mencionarla. No debió hacerlo y el gobierno hizo bien en llamarle la atención.
Pero todo tiene un límite. Albares pudo convocar al embajador de Argentina para mostrar el disgusto del gobierno. O bien, llamar a consultas a la embajadora española en Buenos Aires. Hacer las dos cosas es ya un tanto excesivo. Pero el tono subió ayer al anunciar el titular de Exteriores la retirada de la embajadora. Lo cual quiere decir que María Jesús Alonso Jiménez ya no es la representante de España en Argentina, ni podrá volver a serlo a no ser que Albares la vuelva a nombrar embajadora, lo que necesitaría el plácet del gobierno de Milei.
Mientras que en Madrid el conflicto diplomático escala, en Argentina las cosas se toman con un poco más de calma. Ayer, la canciller Diana Mondino calificó el encontronazo como «una anécdota», y descartó la retirada del embajador en España o tomar otras medidas para responder a Sánchez.
Estamos ante una sobre actuación evidente e interesada que sólo tiene un fin: calentar la campaña de las elecciones europeas y afearle al PP que no saliera corriendo a darle un coscorrón a Milei.
La diplomacia está para rebajar tensiones, no para azuzarlas, que es lo que está haciendo el gobierno español, con un Albares presto siempre a cumplir los deseos de su jefe.
Si Milei sigue sin pedir disculpas al gobierno, cosa que estén seguros que no hará, ¿cuál será el siguiente paso?.
El gobierno no sólo ha sobreactuado al responder desproporcionadamente a los comentarios de Milei, sino que ha cometido algunos errores de bulto, como, por ejemplo, convertir a la mujer del presidente en «una institución». Además, ha confundido el honor herido del presidente con una afrenta a la nación. De ser sincera esa vocación de defensa a ultranza de España, no se explica la pasividad con la que Sánchez soportó los improperios de López Obrador, o los dedicados al pueblo español por el presidente colombiano Petro. Por no hablar de los insultos que sus socios de coalición dedican de vez en cuando a la Monarquía, llamándola «corrupta».
Sánchez ha demostrado más debilidad que fortaleza con este incidente. Una vez más demuestra que para él la política exterior no es más que una herramienta para usar en política doméstica. Y, lo peor, es que, con su comportamiento, deja sentado que son las críticas o acusaciones a su esposa lo que más le preocupa. Su verdadero talón de Aquiles.
Artículo en: https://www.elindependiente.com/opinion/2024/05/21/el-talon-de-aquiles-del-presidente/
LA JUEZA SUSPENDE LA DECLARACIÓN DEL NOVIO DE AYUSO POR FRAUDE FISCAL
Artículo de Pablo Gabilondo publicado en El Confidencial el pasado día 20
La jueza ha suspendido este lunes la declaración de la pareja de Isabel Díaz Ayuso, Alberto González Amador, por la presunta comisión de dos delitos contra Hacienda y otro de falsedad en documento mercantil. Fuentes jurídicas apuntan a que ha aplazado la comparecencia al próximo 24 de junio al no poder los otros investigados acudir al juzgado en las fechas señaladas, así como por problemas con el sistema informático.
La Fiscalía sostiene que González Amador defraudó 350.951,41 euros a través del impuesto de sociedades de 2020 y 2021. También destaca que presentó «facturas que no se corresponden con servicios realmente prestados» y que utilizó un entramado de empresas para esquivar a la Agencia Tributaria.
Antes de interponer su denuncia ante los juzgados, la defensa de González Amador trató de cerrar un acuerdo con la Fiscalía para reducir su hipotética condena. El 2 de febrero, su propio abogado propuso asumir dos delitos fiscales a cambio de saldar el caso con el pago de 525.000 euros y una pena de ocho meses de la Fiscalía presentara su denuncia en los juzgados y los medios de comunicación se hicieran eco de la misma.
González Amador pasó entonces al ataque e interpuso una querella por la filtración de documentos de la causa y por la publicación de una nota de prensa en la que la Fiscalía informaba sobre las negociaciones que había mantenido con su abogado. La Fiscalía emitió este último comunicado después de que desde el entorno de Díaz Ayuso aseguraran que había sido el Ministerio Público el que les había ofrecido un acuerdo.
González Amador consideró que la publicación de esta nota de prensa incurría en un delito de revelación de secretos y se querelló contra el fiscal que dirigía la investigación, Julián Salto, y contra la fiscal jefe de Madrid, Pilar Rodríguez. El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ya ha admitido a trámite su querella y ha citado a González Amador para que ratifique en la misma este mismo viernes.
Entre las primeras diligencias que ha acordado el juzgado, destaca a su vez la petición a la Fiscalía de que aclare quiénes tuvieron acceso a las actuaciones y quién es «el máximo responsable (en rango) de la carrera fiscal que acordó o dio el visto bueno a la decisión de difundir el comunicado». Esta última pregunta adquiere especial relevancia ante lo ocurrido el pasado 16 de abril, cuando el fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, asumió «la responsabilidad última de esa nota de prensa».
CARLES PUIGDEMONT ANTE LOS TRIBUNALES: CINCO FRENTES JUDICIALES MARCARÁN SU FUTURO
Artículo de Ilier Navarro publicado en La Razón el pasado día 20
Los procedimientos por malversación y desobediencia, los indicios de terrorismo, las cuentas del «procés», las conexiones con el Kremlin y la amnistía son las claves. El programa «Tagesschau» de la televisión alemana publica detalles de los nexos de Puigdemont con el Kremlin. El daño contable causado por Puigdemont con el «procés» se ajusta a cinco millones de euros.
Carles Puigdemont tiene numerosos frentes abiertos en los tribunales y causas que están pendientes de resolver ya que, hasta el momento, el líder independentista no ha podido ser juzgado debido a su huida del país y los fallidos intentos de detención internacional. Es como el cuento del gato y el ratón que consigue, con una maniobra u otra, escabullirse. Pero en el caso del expresidente de la Generalitat, los procedimientos siguen ahí y han ido evolucionando de distintas maneras cada vez que el escenario ha cambiado.
La historia de idas y venidas entre Puigdemont y los causas que tiene abiertas en los tribunales comenzó el 30 de octubre de 2017. La noche de ese día, previendo que podía ser detenido, el político catalán huyó de España camuflado en un coche. Para lograrlo, contó con la ayuda de un grupo de Mossosd’Esquadra.
Ahora, casi siete años después, Carles Puigdemont ha sido el candidato de Junts a la Generalitat.Su candidatura no supone ni mucho menos un triunfo seguro, pues las probabilidades son de 50 a 50, ya que ha sido seis veces candidato y ha ganado en tres ocasiones. Su objetivo es ser investido presidente porque, de lo contrario, abandonará «la política activa», ya que él mismo advirtió quedejaría su acta de diputado del Parlament si no lo lograba. Independientemente de la decisión que tome en la arena política, hay cinco frentes judiciales abiertos que marcarán el destino del político catalán.
“Procés”: malversación y desobediencia
La causa del “procés” es el primero de estos frentes que Puigdemont tiene pendientes en los tribunales. En junio del año pasado, el Tribunal Supremo (TS) respaldó ladecisión del juez Pablo Llarena de procesarlo por desobediencia –que no conlleva cárcel- y malversación agravada –con hasta 12 años de prisión- tras la celebración del 1O. Así lo decidió después de la reforma del Código Penal de 2022 con la que se eliminó el delito de sedición.
Para el alto tribunal, la reforma de la malversación no altera el procesamiento por este delito y ratificó que no es necesario que se produzca «un enriquecimiento personal», sino únicamente la intención de «obtener cualquier tipo de beneficio». En el caso del proceso independentista, el objetivo era «disponer de los fondos públicos a título de dueño» para financiar el referéndum ilegal obviando de forma recurrente la prohibición del Tribunal Constitucional (TC).
La Sala de Apelación descartó imputarle un delito de desórdenes públicos, pero avaló la conclusión del juez instructor del “procés” de encuadrar los hechos en el delito de desobediencia.
Tsunami Democràtic en el Supremo
En este caso ha habido varias novedades en los últimos meses. Tal como había solicitado el juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón, la Sala Penal del Tribunal Supremo aceptó investigar a Carles Puigdemontpor terrorismo –al igual que al diputado catalán Rubén Wagensberg, huido a Suiza- al considerarle líder “absoluto” de la plataforma independentista Tsunami Democràtic, que protagonizó graves altercados y protestas en 2019, cuando se conoció la sentencia del “procés”. Entre las actuaciones que se le atribuyen está el asalto al aeropuerto de El Prat, cortes en el paso fronterizo de La Junquera en la AP-7 y la huelga general que se convocó en Cataluña. El objetivo, según el alto tribunal, era evitar el cumplimiento de la resolución a través de “actos violentos”.
La magistrada Susana Polo le ha emplazado a comparecer de manera voluntaria, debido a su condición de aforado como europarlamentario, mediante una videoconferencia en una fecha aún por determinar entre el 17 y 21 de junio.Al menos dos de las acusaciones han expresado su oposición. Actualmente, Puigdemont se encuentra enel sur de Francia, hasta donde se trasladó para afrontar la campaña electoral catalana.Si se negase a comparecer, la instructora tendría que solicitar la autorización del Parlamento europeo, que deberávotar si levanta su inmunidad como diputado de la Unión Europea.
Por otra parte, la acusación popular de Societat Civil Catalana (SCC) también ha reclamado al Supremo que investigue a Puigdemont por posibles delitos de malversación y blanqueopor el ingreso de criptomonedas en su cuenta personal de Ethereum. Estas entradas de dinero se habrían concretado a través de «Tornado Cash», «una herramienta de privacidad descentralizada y sin custodia», en diciembre de 2021. Y recordó en su escrito que el uso de criptomonedas se intensificó durante el proceso independentista catalán.
La financiación del “procés”, en el Tribunal de Cuentas
Otro flanco jurídico para Puigdemont es el procedimiento contable por haber financiado «procés» con fondos públicos. El Tribunal de Cuentas quiere esclarecer las responsabilidades sobre el supuesto desvío de más de tres millones de euros para celebrar el referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017 y para sufragar las actuaciones en el exterior del Ejecutivo catalán a través de la entidad Diplocat.
En abril se reactivó esta causa, tras tres meses sin movimientos tras rechazar los recursos de los acusados que alegaban la pronta aplicación de la futura ley de amnistía, un argumento que se rechazó por no estar en vigor dicha norma. En estos días termina el plazo para que las defensas presenten sus escritos de alegaciones, después de que la Fiscalía y la acusación popular, representada por Societat Civil Catalana, plantearán sus acusaciones.
La Fiscalía ha pedido al Tribunal de Cuentas que determine la responsabilidad contable de Carles Puigdemont y otros 34 cargos por el supuesto desvío de 3,1 millones de euros, mientras que Societat Civil reclama 4,9 millones de euros a un total de once ex altos cargos de la Generalitat. A esas cifras habrá que agregar los intereses correspondientes.
“Caso Voloh”, la trama rusa del “procés”
A finales de enero, el titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Barcelona, Joaquín Aguirre,prorrogó otros seis meses la investigación de la conocida como trama rusa del “procés”, un caso que ha saltado hasta el Parlamento europeo, muy sensible con las injerencias en territorio de la UE por parte de agentes de Vladimir Putin. Este procedimiento busca esclarecer las conexiones entreel independentismo catalán con el Kremlin, en el marco del conocido como «caso Voloh».
El juez señala a Víctor Terradellas, responsable de relaciones internacionales de CDC, como el contacto de referencia con Rusia, además de ser “una persona de peso, al menos en el partido, y con cierta capacidad de influencia”.Además, investiga al jefe de la oficina de Carles Puigdemont, Josep Lluís Alay (investigado en la causa de “Tsunami Democràtic”) y al informático Jaume Cabaní, vinculado el expresidente catalán.
En el auto se indica que los contactos se llevaron a cabo antes y después de la declaración de independencia y de la documentación se extraen indicios de las «estrechas relaciones» de algunos de los investigados con «individuos de nacionalidad rusa, alemana e italiana», algunos de los cuales tenían conexiones con los servicios secretos rusos y con integrantes de partidos de extrema derecha en Italia y en Alemania. También informa de encuentros de Puigdemont con NicolaySadovnikov, un exdiplomático y empresario, unos días antes de la declaración de independencia del 27 de octubre de 2017.Así como con Sergey Motin, un militar ya fallecido, y Jordi SardàBonvehí, implicado en la presunta estafa de la venta de gas a Ucrania, entre otros.
Carles Puigdemont: amnistía «a medida»
La irrupción de la proposición de ley de amnistía ha condicionado el panorama político nacional. Desde que se incluyera en el pacto de investidura de PSOE con Junts y ERC, la crispación ha ido en aumento ante las críticas de que una norma así, considerada inconstitucional por numerosos expertos y juristas, vulneraría principios fundamentales en un Estado de derecho, como el de igualdad ante la ley.
Esta ley busca que se borren los delitos del “procés”. Para lograrlo, durante su tramitación se han dado numerosos cambios en su redacción, en un intento de asegurar que las causas que afectan a Carles Puigdemont tengan cabida en la futura ley de amnistía. Sin embargo, en lo que atañe a los delitos de terrorismo o de malversación, podría chocar con el Derecho de la Unión Europea. De ahí que el planteamiento de cuestiones prejudiciales ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) por parte de los jueces nacionales que tengan que aplicarla se presenta como una vía que además de tener efectos suspensivos en los procedimientos, permitiría que el tribunal europeo emita un pronunciamiento sobre su encaje en los principios democráticos que se recogen en el Tratado de la Unión Europea (TUE).
Por lo tanto, el frente que se abre para Puigdemont con la amnistía puede dilatarse más de lo previsto y saltar a instancias europeas, lo que supondría un obstáculo para la aplicación inmediata de la ley, tal como se ha pretendido desde los partidos independentistas.
EL COHETE DE SÁNCHEZ SE ESTRELLA: LOS DATOS DESMONTAN SU ÚLTIMA FANFARRONADA
Artículo de Enrique Martínez Olmos publicado en ESdiario el pasado día 18
«La economía española no va como una moto, va como un cohete», es la frase que soltaba el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con su humildad característica, para presumir según él de “los mejores datos en 20 años incluido en un contexto internacional complicado”, según ha vacilado al inaugurar en Madrid una jornada sobre fondos europeos.
La última fanfarronada del presidente del Gobierno no ha pasado desapercibida y le ha provocado un alud de críticas con datos de otras personas que no ven tan triunfalista el balance económico. Así por ejemplo, Pedro Sánchez olvida que llevamos dos años con los precios de los alimentos subiendo de forma desorbitada, aunque ahora se haya estabilizado un poco el IPC, o siendo líderes en paro en la Unión Europea ya que a pesar de la creación de empleo o del maquillaje de los fijos discontinuos, España tiene más paro que el resto de países europeos.
Además, se han perdido cuatro puntos de poder adquisitivo con respecto a la media de la UE desde 2017 al ser la vida más cara que la subida de los salarios, o la deuda pública del Estado sigue descontrolada y subiendo, como el precio de la vivienda, que en algunas grandes ciudades está doblando el coste en alquiler y venta al de hace algunos años haciendo muy difícil su adquisición.
Para Pedro Sánchez “vamos como un cohete” aunque hace unos días salían datos como que “los hogares más jóvenes pierden un 8% de renta y un 26% de patrimonio tras la pandemia”. Es decir, los jóvenes ahora son mucho más pobres que hace sólo tres años, con Pedro Sánchez ya de presidente.
Ante el triunfalismo del Gobierno, algunos han optado por tomárselo con ironía, contestando que “vamos como un cohete, pero no ha dicho hacia dónde”, “la deuda sí que va como un cohete” o “lo que va como un cohete es la economía de tu mujer y de tu hermano”. Otros eran más críticos reprochando a Pedro Sánchez que “la gente sin poder pagar los productos básicos del supermercado y el presidente hablando de cohetes. Es que no ha pisado la calle en su vida”.
Home