Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

Los lunes, revista de prensa y red 

Tres foramontanos en Valladolid 01 Jul 2024 - 07:24 CET
Archivado en:

“Feijóo y el mal menor del Cegepejota”, de Mayte Alcaraz; “La despolitización queda en manos del nuevo CGPJ”, de Carmen Morodo; “Sánchez a la desesperada: Ayuso, Alvise y elecciones en otoño”, de Benjamín López; y “Milei en España y España en Milei”, de Federico Jiménez Losantos

(Viñeta de Nieto en ABC el pasado día 26)

FEIJÓO Y EL MAL MENOR DEL CEGEPEJOTA

Artículo de Mayte Alcaraz publicado en El debate el pasado día 26

Tan poco es de fiar Pedro que ha dejado con tres palmos de narices a sus amigos separatistas y del Frente Popular, a los que obliga a sacar las manos del Consejo en las que solo permanecen las suyas y las del PP.

Cuando se negocia con un trilero lo mejor que te puede pasar es que te robe la calderilla del bolsillo. Lo peor, que te deje como te trajo tu madre al mundo. Por tanto, negociar con Pedro Sánchez la renovación de CGPJ era arriesgado, tanto como jugar con fuego sabiendo que medio brazo ya lo tenías quemado. Sin embargo, a mí me enseñaron mis mayores que a veces hay que perder para ganar. Aquello de que un bien mayor justifica los males menores que se generen a su paso. El PP se jugaba –nos jugábamos todos– que el autócrata aprobara un decretazo con las excrecencias que le sostienen para hacerse con el órgano de gobierno de los jueces por sus santos bemoles. Ya dio un primer paso cuando maniató al Consejo caducado para que no pudiera designar un solo magistrado.

Es decir, peligraba el espíritu y la letra de los padres de la Constitución que previeron que para renovar el Consejo tuvieran que concertarse 3/5 partes de la Cámara, una mayoría reforzada de 210 diputados, lo que alejaba la posibilidad de que las minorías disolventes del Parlamento, con desorbitada representación gracias a la ley electoral que nadie cambia, pudieran influir en la composición de los tribunales de Justicia. Sánchez, con el ultimátum que acababa este mes, estaba dispuesto a romper las mayorías y colonizar por las bravas este organismo, de la mano de Puchi, Junqueras, Otegi y Yolanda.

Por tanto, a pesar de las críticas que pueda generar la decisión de Feijóo, más a su derecha e incluso en su propio partido –todas entendibles– sigo pensando que cuando elegimos a nuestros representantes lo hacemos para que trasciendan sus propios intereses e incluso aquello que les pide el cuerpo, para evitar mayor daño al Estado. Ese mal mayor era que Sánchez sumara al CIS, el TC, la Fiscalía General del Estado y todos los organismos que se ha apropiado, la última joya de la Corona. Con todas las cautelas que se quieran y con el escepticismo que merece llegar a un acuerdo con un ser tan tóxico para los usos democráticos como el presidente socialista, al PP le tocaba evitar la catástrofe. Y lo ha hecho.

Tan poco es de fiar Pedro que ha dejado con tres palmos de narices a sus amigos separatistas y del Frente Popular, a los que obliga a sacar las manos del Consejo (la cara de Aitor Esteban, del PNV, era ayer un poema) en las que solo permanecen las suyas y las del PP, los dos partidos de Estado. De despolitización por tanto nada, pero mejor esto que repartirse el botín del Consejo con los partidos que odian a España. El PSOE está cada vez más alejado de esa condición de Estado, pero al PP le tocaba demostrar que, aunque uno sea un irresponsable que quiere merendarse la democracia, eso no debe convertirte a ti en lo mismo.

El PP ha aguantado impertérrito la campaña que por tierra, mar y aire le ha dedicado la trompetería oficial responsabilizándole de ser poco menos que el enterrador del Estado de derecho y la Constitución. O sea, le dijo la sartén socialista, que ha achicharrado todas nuestras instituciones, al cazo popular. Hemos tenido que pasar los españoles el bochorno de buscar un comisario europeo como intermediario entre las dos formaciones que nos han gobernado desde la transición como si fueran dos adolescentes enfadados.

Así que dos mil días después del bloqueo de esta institución, González Pons y Bolaños firmaron ayer un pacto por el que los dos partidos se reparten diez vocales cada uno y el compromiso de cambiar la ley –se le encomienda al CGPJ– para que sean los propios jueces los que elijan a sus representantes como ocurría antes de que Felipe González cambiara el modelo en 1985. Si de paso los partidos dejan ya de nombrar al presidente del Supremo y se agravan las mayorías para designar a los jueces, además se establece la «cláusula Dolores Delgado» para que un ministro no pueda volver a ser fiscal general del Estado, pues bienvenido sea.

Ah, y traicionar nuestra democracia hubiera sido dejar a Sánchez culminar su amenaza y repartirse el CGPJ con Puigdemont ante una ración de mejillones.

Artículo en: https://www.eldebate.com/opinion/20240626/feijoo-mal-menor-cegepejota_208306.html

LA DESPOLITIZACIÓN QUEDA EN MANOS DEL NUEVO CGPJ 

Artículo de Carmen Morodo publicado en La Razón el pasado día 26

El nuevo Consejo elegido tendrá que presentar al Congreso una ley para cambiar su sistema de elección

El PP y PSOE han alcanzado un acuerdo, en presencia de la vicepresidenta de la Comisión Europea Vera Jourová en Bruselas, para proceder a la inmediata renovación del Consejo General del Poder Judicial tras casi un lustro de bloqueo sin renovación. El acuerdo “garantiza una composición absolutamente equilibrada del CGPJ, que contará con un nuevo pre…

El acuerdo que ayer suscribieron PSOE y PP para renovar el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), rubricado en Bruselas en presencia de la vicepresidenta de la Comisión Europea, Vera Jourová, establece que el CGPJ actúe por una mayoría de tres quintos y que los nuevos miembros hagan una propuesta de reforma de la ley que rige el Alto Tribunal, en el plazo de seis meses, para cambiar el método de elección de los miembros del Consejo. Debe de ser aprobada por una mayoría de tres quintos, de tal manera que ninguno de los bloques pueda bloquearla.

El Gobierno ve satisfecha su pretensión de contar con una mayoría progresista en el órgano de los jueces, de donde tiene que salir esa propuesta de reforma del método de elección de los futuros vocales del Consejo, en línea con las exigencias de la Comisión Europea y sus recomendaciones acerca del Estado de Derecho.

Desde el lado del PP insisten en que será una reforma dirigida a que los jueces participen directamente en la elección de los jueces que les representan en el CGPJ, un punto rojo marcado por la izquierda. La fórmula para solventar este escollo ha sido pasar el balón al nuevo Consejo para que busque un consenso, que, de llegar a producirse, tendrá que ser ratificado en el Congreso, donde los socios de izquierda del Gobierno se oponen a que se introduzcan cambios que den más poder a los jueces.

La Comisión tenía el papel de reducir el coste político de los dos partidos por las cesiones obligadas para llegar a un acuerdo después de más de cinco años de retraso en cumplir con esta obligación constitucional.

Y con este movimiento la UE subsana la anormalidad que tanto le preocupaba del bloqueo judicial en el que se había instalado el órgano de gobierno de los jueces, con sus consecuencias en los nombramientos y en la parálisis de la administración.

El PP se felicita de que el PSOE diga ahora que «sí» a lo que antes decía que «no»

Este nuevo Consejo tendrá entre sus primeras tareas renovar una treintena de vacantes en el Tribunal Supremo, al que puede que lleguen casos tan cercanos al presidente del Gobierno como el que afecta a su mujer Begoña Gómez o al fiscal general del Estado, Álvaro Ortiz, en el caso de que se eleve al Tribunal Superior de Justicia de Madrid la investigación abierto por presunta revelación de secretos en la filtración de datos confidenciales que afectan a la pareja de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.

Una vez firmado el acuerdo, las dos partes se movilizaron para hacer ver que ellos han sido los ganadores de este pulso. El principal obstáculo ha sido, precisamente, la exigencia de Alberto Núñez Feijóo de pactar en paralelo una reforma del sistema de elección para que sean los jueces los que elijen al menos a la mitad de los vocales del Consejo en futuras renovaciones, y avanzar así en la despolitización. Una propuesta que nunca ha sido avalada por los socialistas. Para llegar al acuerdo las dos partes han suavizado sus condiciones de máximos.

En ese sentido, el PP se atribuyó el mérito de haber conseguido que no haya políticos en el nuevo CGPJ, que se reserve la elección del presidente del Supremo al CGPJ y no a los partidos, que acaben las puertas giratorias del Consejo de Ministros al CGPJ, que acaben las puertas giratorias del Consejo de Ministros a la Fiscalía y que todo se tramite en una ley.

El acuerdo garantiza una composición equilibrada del CGPJ: del tradicional 11/9 se pasa ahora a un 10/10. Esta asignación, junto con la mayoría reforzada para la toma de decisiones (un mínimo de 13 vocales) garantiza que no habrá control político del Poder Judicial.

El consenso habrá de imperar entre los miembros del Consejo. Además, «por primera vez en la historia» el Gobierno no podrá señalar al presidente del Tribunal Supremo, sino que serán los nuevos vocales del Consejo los que escogerán al magistrado que presida el Alto Tribunal. Lo harán por un mínimo de 12 fotos a favor y sin candidatos sugeridos por parte de los partidos políticos.

Sumar y los independentistas se quedan fuera de la representación en el nuevo órgano

Asimismo, desde el PP subrayan que los criterios de idoneidad fijados para este nuevo CGPJ son los incorporados al Plan de calidad institucional presentado por Feijóo en Cádiz, en enero de 2023.

Y Génova también pone en valor que por primera vez los partidos nacionalistas no tendrán representación en el CGPJ. Tampoco los cercanos a Podemos y Sumar, que sí fueron considerados en 2022, «pero que ya no tendrán asiento en el nuevo Consejo».

«Si estos puntos hubieran sido aceptados por el PSOE hace dos años, el CGPJ se habría renovado en octubre de 2022. Puesto que algunas de nuestras pretensiones fueron entonces inasumibles para Pedro Sánchez, el Gobierno utilizó la reforma del delito de sedición para reventar la negociación».

PP y PSOE acordaron también cubrir la vacante pendiente en el Tribunal Constitucional, que, a propuesta del Grupo Popular en el Senado, ocupará José María Macías, actual vocal del CGPJ .

Un escenario en el que no hay elecciones a medio plazo ha ayudado a que los dos partidos se muevan de sus posiciones y firmen este acuerdo. También la presión de la UE, que ayer se felicitó de que haya sido posible por fin desbloquear la renovación del órgano de gobierno de los jueces en España, y que se restituya la normalidad después de que Sánchez hubiera llegado a anunciar que tenía la intención de reforzar de forma unilateral la ley del Poder Judicial para prohibir al CGPJ realizar nombramientos en la cúpula judicial si el PP no suscribía un acuerdo antes de que terminara junio.

Artículo en: https://www.larazon.es/espana/despolitizacion-queda-manos-nuevo-cgpj_20240626667b5af7901ca90001b9a6a1.html

SÁNCHEZ A LA DESESPERADA: AYUSO, ALVISE Y ELECCIONES EN OTOÑO

Artículo de Benjamín López publicado en ESdiario el pasado día 24

Pedro Sánchez necesita convocar elecciones, pero no puede hacerlo. Lo necesita porque la situación del Gobierno es de parálisis total y porque varios casos de presunta corrupción que le acechan crecen sin parar y le complican la existencia. No puede hacerlo porque las elecciones europeas le han demostrado que perdería el poder. El PSOE logra salvar los muebles, pero es a costa de sus socios de Sumar y Podemos, reducidos a la mínima expresión, y de los independentistas catalanes que pierden apoyos a chorro. Frankenstein no suma lo suficiente.

Por eso la maquinaria de La Moncloa se ha puesto en marcha con una estrategia que busca debilitar y dividir al PP y a la oposición. Si le sale bien, es posible que vea una rendija abierta para, a la vuelta del verano, convocar elecciones en el momento menos malo, antes de que el Caso Koldo, el Caso Begoña y el caso de su hermano, el músico millonario, le acaben devorando; antes de que Puigemont, con una ley de amnistía que naufraga, termine de enfadarse por completo y pueda hacer alguna maniobra que acabe con él de la misma manera en la que entró.

Esa estrategia consiste, por un lado, en debilitar internamente al PP y, por otro, en dividir el voto a la derecha. Para el primer objetivo, Sánchez alimenta el falso fantasma de la pugna dentro del PP por el liderato entre Alberto Núñez Feijóo e Isabel Díaz Ayuso. Con la ayuda del equipo nacional de opinión sincronizada amplifica supuestos desencuentros entre ambos que no existen.

La medalla impuesta al presidente de Argentina, Javier Milei, por Ayuso es el último capítulo de esa desinformación. TVE ha llegado incluso a manipular un sonido ambiente en la Puerta del Sol transformando los gritos de apoyo de la multitud a Milei y Ayuso en abucheos. Todos los medios afines al poder han amplificado el asunto, poniendo el acento en un desencuentro interno entre Sol y Génova que no ha existido, más allá de que Ayuso y Feijóo tienen personalidades y formas diferentes. Pero ambos tienen claro quién es el líder del partido y cuál es el objetivo primordial y urgente: echar a Sánchez.

En ese mismo sentido utiliza el Gobierno la renovación del CGPJ, amplificando un supuesto malestar interno en el PP, con una batalla entre los que estarían a favor de alcanzar un acuerdo y los que se opondrían con rotundidad.

Da la impresión de que Sánchez utiliza la máxima atribuida al emperador romano Julio César: “Divide y vencerás”. Y la aplica al pie de la letra porque esa estrategia de división no solo afecta al PP, también a la derecha del PP. El líder socialista quiere una oposición fragmentada: un Vox fuerte frente al PP y una escisión en Vox llamada Alvise Pérez y su Se acabó la fiesta.

De ahí que Sánchez lleve semanas alimentando a Alvise. No paró de nombrarlo en la campaña electoral para las europeas y no deja de hacerlo en cuanto tiene oportunidad de hacerlo. Que se hable de Alvise para que a Vox le surja competencia dentro de su propio electorado natural. En las elecciones al Parlamento Europeo no le salió mal.

Si Sánchez logra estos objetivos, quizás vea una oportunidad para convocar elecciones este próximo otoño. Es cierto que llueve mucho y que no parece el mejor momento, pero es que se avecina tormenta fuerte con Koldo, Begoña y Pugidemont en el horizonte y es probable que quiera convocar elecciones bajo la lluvia, antes de que comiencen los truenos y los rayos.

Artículo en: https://www.msn.com/es-es/noticias/espana/s%C3%A1nchez-a-la-desesperada-ayuso-alvise-y-elecciones-en-oto%C3%B1o/ar-BB1oKpdA?ocid=msedgntp&pc=HCTS&cvid=071440ed9c3d4312ad8a6ebd3f425490&ei=71

MILEI EN ESPAÑA Y ESPAÑA EN MILEI

Artículo de Federico Jiménez Losantos publicado en Libertad Digital el pasado día 23

Pasa Milei por Madrid como un tornado: casi cuatrocientas personas en el Casino de Madrid, que han pagado o peleado por poder sentarse y ver al fenómeno político más importante de los últimos tiempos. Y, encima, liberal. Más gente aún lo aclama dos horas antes en la Puerta del Sol, donde lo recibe, condecora, elogia y mima Isabel Díaz Ayuso, el mayor fenómeno político de la derecha española durante la democracia. Y encima, liberal.

Los que esperamos en el Casino, milagros de Internet, ya sabemos lo que han dicho ambos en sus discursos en la sede de la Comunidad de Madrid. El de Isabel, seguramente el mejor de los últimos meses, el más ideológico y moral, una forma de presumir de Madrid valorando el titánico esfuerzo de Milei y su Gobierno por sacar a su país de la mugre socialista. El de Javier, una oda a la lucha contra el socialismo y contra la cleptocracia sanchista, que tiene a Ayuso, desde que llegó al Poder, como su enemigo más odiado. En las fotos, ella parece Ava Gardner después de Mogambo y antes del taxi de El Fary. Él, se parece básicamente a Milei, un economista con su cartera de apuntes, que, entre clase y clase, canta como Mick Jagger, discípulo, por cierto, de Hayek en sus años mozos. Sympathy for the devil… of Freedom.

Las lágrimas del Fenómeno

Además de famoso, Milei es el jefe del Estado de la República Argentina, lo que conlleva una ceremonia de saludos casi faraónica. En un reservado, que en realidad son dos salas, y después de esperar un buen rato su llegada desde la Puerta del Sol, nos alinean en una fila a los cuarenta principales, digámoslo así, de los casi cuatrocientos invitados. Me toca, cerca del final, tras Álvaro Vargas Llosa y Gerardo Bongiovani, que ya estaban en las Jornadas Liberales de Albarracín, con el gran Mario y Benegas Lynch (h) hace un cuarto de siglo, cuando nació el grupo Libertad Digital. En esa época, Milei, tras dejar la portería de Chacarita Juniors y crear un grupo tributo a los Rolling, se había puesto a estudiar economía en serio. Y ahora estamos aquí esperándolo todos. Al fin pasa con su cartera de profesor bajo el brazo, saludando y sonriendo, sin poder hacer mucho caso a nadie y deja una estela que recuerda el final de «Bienvenido Míster Marshall», cuando pasan los coches de los americanos a toda velocidad, dejando una nube de polvo y no paran en el pueblo, que tanto se había preparado para la visita.

No será el caso esta noche, que se prepara para disfrutar de cuatro horas de euforia liberal y discursos vigorizantes. Diego Sánchez de la Cruz borda el dificilísimo papel de presentador, adjetivando con profusión y precisión a cada uno de los oradores. El Instituto Juan de Mariana cumplirá veinte años en 2025 pero salió más fuerte de la pandemia, cuando nació el culto a Milei entre muchos jóvenes, encerrados en casa, pero con sus videos en YouTube.

Manuel Llamas, novísimo hallazgo en La Trinchera, explica que el Premio se da a la trayectoria de toda una vida en defensa de las ideas de la libertad, pero que la hazaña iniciada por Milei y que en estos seis meses desarrolla su Gobierno merece la admiración general y una prueba de confianza en el éxito final, por la solidez de sus ideas económicas y la voluntad moral de luchar contra las infinitas corrupciones de un país enfermo de socialismo. Pero me remito al resumen de Daniel Rodríguez Herrera, otro puntal de la institución, sobre los discursos, que, aunque muchos, todos fueron buenos.

Lo interesante es lo que en estos casos no se cuenta y para mí se resume en el momento en que Huerta de Soto, tras decir que la Escuela Austríaca de Economía debería llamarse Escuela Española, porque todo viene de la Escuela de Salamanca, y me miró sonriente al decirlo, porque así lo presenté como Premio Escuela de Salamanca, el más importante del pensamiento liberal con el Juan de Mariana, y tras destacar, como hace Rothbard, el pensamiento español del siglo de oro en el origen del pensamiento económico moderno, hizo algo que sólo se le puede ocurrir a él: retirar el velo que cubría su regalo, un retrato enorme de Milei, del pintor cubano Somonte, que merece un ensayo aparte. Y al verlo y verse, Milei se echó a llorar como un niño. Karina le deslizó un kleenex para que se secara el llanto. Pero ese regalo de la España liberal, entregado por su profesor, lo emocionó como nunca. Y lo hará siempre.

El movimiento político de Ayuso contra Sánchez

Aunque en Argentina todo son imágenes de la medalla de la Comunidad de Madrid que Ayuso le impone a Milei, y algún fragmento, demasiado breve, de los discursos que ambos pronunciaron, la verdad es que la medalla ha sido un movimiento político magistral de Ayuso, que ha reforzado la figura de Milei, uniendo su gancho popular al del argentino y presentándose los dos como enemigos implacables del socialismo y, claro está, de Sánchez. Milei ya no aparece secuestrado por Vox, cosa que en la Juan de Mariana sentaba fatal, porque nada queda de liberal en Abascal y nada pinta Milei sentado con Marine Le Pen y otros estatalistas patológicos de la Alt-right.

Al aparecer con Ayuso, en amor y compañía, Milei ya no es sólo el socio de Vox sino también del PP, y de su figura más carismática, que celebró justamente ayer el primer año de su mayoría absoluta en la Comunidad de Madrid. Y a Ayuso, Milei le libera también de la sombra del sector menos liberal del PP, porque el entendimiento entre ambos era cordial y sincero. La jauría anti-Ayuso la criticará por estar con Milei, y la rehala anti-Milei lo criticará por estar con Ayuso, pero los dos salen ganando, sin perder nada de su identidad peleona y siempre con la libertad por bandera. Milei sale de Madrid mucho más fuerte. Y Ayuso sale con Milei reforzada contra Vox.

Los enigmas de Milei

Yo estaba en la mesa Adam Smith, al lado de la de Milei y con otros dos premiados con el Juan de Mariana, Carlos Rodríguez Brown y Pedro Schwartz. El otro español premiado en la cena era Huerta de Soto, sentado junto a Milei. Y como la mujer de Carlos, Bibi, es una brillante psicóloga, y yo estudié psicoanálisis con Oscar Masotta, introductor de Lacan en Argentina y luego en España, nos pasamos la noche tratando de hacer el retrato interior del Fenómeno. Dejo aparte nuestras conclusiones, pero subrayaré que los datos más interesantes de este hombre que es todo menos sencillo, y por eso interesante, los he leído en El camino del libertario, publicado poco antes de llegar al Poder, y son los testimonios de diversas personas que le han acompañado en la aventura.

Por supuesto, el primero es el del propio Milei, mucho más transparente de lo que cabe suponer. El puramente político es el de Victoria Villarruel, su primera aliada, antes de que se le unieran, también por sentido patriótico, Macri y Bulrich, tras las primarias de la oposición. El psicológico, pero no demasiado explícito, es el de Karina Milei, que sin duda es el Ángel de la Guarda de un niño maltratado, al que protege desde los ocho años, cuando le acompañaba a entrenar al fútbol, y luego en todo. Y acaso el más interesante es el de Lilia Lemoine, que da a los primeros pasos del actor Milei, tras el año y medio de «El consultorio de Milei», toda una vertiente de imagen pop y el lenguaje visual juvenil, el de los videojuegos y los superhéroes. Lilia es uno de esos seres capaces de diseñar criaturas de cosplay, arcano para mí incomprensible, pero que convirtió a Milei en el único interlocutor de millones de jóvenes que ven la vida entre videojuegos y cómics.

Lemoine, elegida por Karina como su maquilladora y fotógrafa para la campaña electoral, y que es una gran divulgadora en televisión, explica así el credo libertario: «a las derechas no les importa con quien comerciás, pero sí con quién te acostás; a las izquierdas, no les importa con quién te acostás, pero sí con quién comerciás; y a los libertarios no les importa ni con quién comerciás ni con quién te acostás; así que yo era libertaria». Pero alude también a muchas iniciativas fallidas, todas en clave liberal, que durante más de una década se produjeron en Argentina, y que al final han cristalizado en torno a la figura rara, excéntrica, de todos y de nadie, que es Javier Milei.

Saber lo que se hace y hacer lo que se sabe

Pero sobre el raro y sus rarezas, el actor y sus teatralizaciones, el rockero y sus atavíos de cuero, lo que da más valor político a Milei son sus conocimientos económicos. Lo más brillante, a mi juicio, del discurso de aceptación del premio, que repetía lo dicho en las entrevistas de televisión recientes, fue cómo explicó la forma de evitar la hiperinflación que, como una bomba de relojería, le dejó el kirchnerismo. «Creían que no sabíamos que los stocks se convierten en flujos y llega la corrida cambiaria, que había que calcular el precio de la devaluación para que fuera una sola, que no podíamos de golpe levantar el cepo y que tanto el peso como el Banco Central, desaparecerán poco a poco, sin volarlos, porque la economía, en cuanto despegue, lo cambiará absolutamente todo». E insistió: «hay que saber teóricamente lo que hay que hacer, porque los errores suponen un desastre en la vida de la gente; sin una base teórica acertada, nada vale.»

Y tú te lo crees, porque ves que él se lo cree, y la libertad es ante todo, un compromiso con la verdad. Se puede estar hablando sobre este fenómeno por tiempo ilimitado, porque el carisma es siempre un enigma. Pero podríamos decir que, de su viaje a España, Milei sale mucho más Milei, y se lleva mucha más España de la que traía. Y muchísimo más de la que suponía.

Artículo en : https://www.libertaddigital.com/opinion/2024-06-23/federico-jimenez-losantos-milei-en-espana-y-espana-en-milei-7140060/

 

Tres foramontanos en Valladolid

Los autores nos cuentan… Con el título Tres foramontanos en Valladolid, nos reunimos tres articulistas que anteriormente habíamos colaborado en prensa, y más recientemente juntos en la vallisoletana, bajo el seudónimo de “Javier Rincón”. Aunque de raíces castellanas, nuestra formación, como se indica en los resúmenes biográficos que siguen, tiene lugar más allá de las […]

Más en Tres foramontanos en Valladolid

Mobile Version Powered by