Por José María Arévalo
(El vallisoletano queso Flor de Esgueva)
En Valladolid tenemos uno de los mejores quesos de nuestro país, el Flor de Esgueva, pero también en Zamora y Palencia se hace un queso espléndido. Ya en estas páginas lo contábamos en nuestro artículo de 02.11.22 que titulábamos “Zamora recupera `Fromago´, la feria del queso, y Valladolid `Caminos del queso´” que todavía puede verse en https://www.periodistadigital.com/tresforamontanos/20221102/zamora-recupera-fromago-la-feria-del-queso-y-valladolid-caminos-del-queso-689404763504/
Pues bien, he guardado un artículo del Mundo sobre las cualidades del queso que me pareció muy interesante, del que recojo y resumo su contenido. El artículo subrayaba que el queso es muy versátil en la cocina gracias a su abanico de posibilidades en forma de sabores, formas y aromas. En definitiva, es un nutritivo alimento lleno de bondades.
Pero también es cierto que es uno de los alimentos que o te encanta o lo detestas. Es de los que tiene poco término medio. Sin embargo, es una gran fuente de beneficios para la salud siendo un ingrediente importante dentro de una alimentación completa y equilibrada. «El queso es un alimento extraordinario para nuestra salud que nos va a aportar multitud de beneficios» -recogía El Mundo en palabras de la dietista nutricionista soriana Patricia Romero, doctora por la Universidad de Valladolid-. «A nivel de nutrientes, el queso nos aporta principalmente proteínas que vienen muy bien para mantener la masa muscular, la masa ósea… Además, nos procura mucho calcio que está en una forma química que el cuerpo absorbe muy bien por lo que es recomendable para el crecimiento, para embarazadas, para mujeres en general…», destaca.
«Se necesitan alrededor de 1.000 miligramos al día y no es fácil conseguirlo». A nivel de vitaminas, continúa la experta, «hay que destacar la presencia de la vitamina D que ayuda a absorber el calcio y a introducirlo en la célula ósea manteniendo huesos y dientes y otras estructuras que tienen que ver con el calcio como las uñas sanas y fuertes». La vitamina D «es un gran antioxidante que nos va a ayudar a prevenir muchos problemas de cáncer».
Efectos inmunológicos
Además, «colabora y contribuye con la parte inmunológica por lo que esta vitamina se está estudiando mucho con el tema del Covid-19 ya que unos niveles altos de vitamina D nos ayudan a no infectarnos o no manifestar clínica y, si lo hemos cogido, ayuda a paliar sus efectos y que no sean demasiado importantes».
El queso, apunta, «también tiene vitamina B destacando la B12 que hay que poner el acento porque esta vitamina solo se encuentra en alimentos animales por lo que consumir queso puede ayudar a suplir esa carencia en las dietas que son vegetarianas o lactovegetarianas. Generalmente, en las dietas omnívoras, como la dieta mediterránea no hay carencia de vitamina B12 pero ahora mismo con las modas de dietas veganas, macrobióticas, etc., hay mucha carencia de vitamina B12 que es fundamental para el sistema neurológico y todas las conexiones musculares con el sistema eléctrico neurológico», de ahí su importancia. Este alimento también «tiene vitaminas B1 y B2 y B9 que es el ácido fólico de toda la vida por lo que vuelvo a insistir en las embarazadas».
El queso, destaca, «siempre se ha eliminado en las dietas porque se supone que tiene muchas calorías. Sí es verdad que tiene un aporte de grasa y esas grasas son generalmente saturadas. Son las grasas que debemos limitar a lo largo del día para no tener problemas de enfermedades cardiovasculares o de colesterol. Pero las grasas saturadas no son malas, de hecho, estas grasas y los triglicéridos han sido los motores fundamentales de la supervivencia en casos de carencia», indica Romero.
¿Cuál es una buena cantidad? «Depende del porcentaje graso que tenga el queso que queremos degustar. Los quesos que menos porcentaje graso tienen (pero también menos vitaminas) son los blancos, burratas, mozzarela… que contienen mucho suero. Los que más grasa contienen son los cremosos, como los de untar, los brie… Hay una particularidad del queso que en los últimos años a esas grasas saturadas se les ha introducido un hidrógeno de forma industrial que provoca que un queso que a temperatura ambiente estaría en un formato duro se convierte en un queso untable. Esas grasas se consideran ‘trans’ y son menos saludables», concluye la experta.
Tarta de queso con mermelada
Recogía también El Mundo una simpática receta de tarta de queso con mermelada: en el Bar de las Piscinas de Duruelo, que gestiona Cristina Ureta de la mano de su empresa Aventura Urbión, elaboran con queso una deliciosa tarta que se encuentra entre los postres más demandados por los clientes del establecimiento. El sabor casero de la receta y el mimo en su elaboración se vislumbra en cada deliciosa cucharada:
Ingredientes: 600 gramos de queso philadelphia o similar; 200 gramos de azúcar; 300 gramos de nata; 4 huevos grandes y 1 cucharada de harina.
Elaboración: Hay que ir echando todos los ingredientes en un bol poco a poco para que se mezclen bien. Cuando estén todos, se bate hasta conseguir una mezcla homogénea. Se echa en un recipiente que previamente se ha engrasado un poco para que no se pegue y se mete al horno precalentado a 180º unos 40 minutos y con la puerta abierta otros 10 minutos. Después se deja enfriar, se desmolda y se coloca en un plato para colocarle la mermelada de frambuesa (u otra, a gusto) por encima para degustarla.
En fin, interesante información sobre uno de nuestros productos más típicos, el queso. Que les aproveche.
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