Por Carlos de Bustamante
(Estatua dedicada a Torrente Ballester, en el centenario Café literario Novelty en la Plaza Mayor de Salamanca, obra del escultor Fernando Mayoral)
Don Gonzalo Torrente Ballester, “el digno heredero de Cervantes”, gallego pero inmortalizado en nuestra comunidad de Castilla y León, concretamente en Salamanca, Premio Castilla y León de las Letras (1996), es uno de los escritores más relevantes del siglo XX. “No es fácil ser crítico de toros y primer espada”. Tampoco ser crítico literario y creador. A Gonzalo Torrente Ballester, don Gonzalo, el éxito le llegó tarde, a los 62 años, a raíz de la publicación de ‘La saga/fuga de J. B.’ en 1972, una novela que le supuso su consolidación entre los grandes escritores del siglo XX. Un tardío reconocimiento que él atribuía a su anterior trabajo como crítico.
“Se me silenció”, admitía en una entrevista realizada en TVE por Joaquín Soler en 1976. Las cenizas de don Gonzalo descansan en la Serantes, la aldea ferrolana donde nació un 13 de junio de 1910, pero su trayectoria personal y literaria estará vinculada para siempre a Salamanca, ciudad que fue su residencia durante más de un cuarto de siglo y en la que murió un 27 de enero de 1999, a los 88 años. Y, para siempre, don Gonzalo ‘supervisa’ cada día el ajetreo de los centenares de lectores que acuden a la biblioteca de Garrido que lleva su nombre y hacia la que mira la escultura en bronce de Salvador Amaya, y homenaje del Ayuntamiento al autor de ‘Los gozos y las sombras’ (1957), ‘Don Juan’, ‘La saga/fuga’ , ‘Filomeno, a mi pesar’ (1988, Premio Planeta) o ‘Crónica del rey pasmado’.
“Llevado de la fantasía fui profesor, llevado de la razón fui profesor”. Por su labor como docente, después de recorrer numerosas ciudades, eligió Salamanca para vivir y continuar ejerciendo como profesor y como creador. Nombrado Hijo Adoptivo de Salamanca en 1984, el también académico, periodista, profesor y crítico, mantuvo una intensa vida cultural –llegó a esta ciudad en 1972 para dar clases en el instituto Torres Villarroel- y su recuerdo se mantiene presente en ‘su café’ de la Plaza Mayor desde el 2000, el centenario Novelty (como se ve en la foto que ilustra ese artículo).
También su nombre y su obra -leíamos en La Gaceta Regional- están presentes en la avenida que comunica la glorieta Castilla y León con el polígono de Los Villares y en el jardín de ‘Los gozos y las sombras’, junto al multiusos Sánchez Paraíso. Torrente compaginó sus primeros años de carrera literaria con su incursión en la política, de la que se alejó escaldado. Brillante orador, fue censurado y cuestionado por la dictadura, llegando a afirmar: “Me he metido en política varias veces, me he confundido varias veces y no quiero confundirme más”. Y continuó con su trayectoria literaria jalonada de reconocimientos, especialmente tras publicar ‘La saga/fuga’, que le supuso, después de una larga carrera, su consolidación para la crítica y el gran público.
Éxito al que el autor restaba importancia. “De mediano éxito para abajo, pero grande si se compara con la absoluta ignorancia anterior a la publicación de esta novela”, reconocía en TVE. Don Gonzalo lamentaba que obras suyas anteriores a ‘La saga…’ no hubieran tenido tanta repercusión entre los lectores, como su preferida, ‘Don Juan’, cuya primera edición tardó nueve años en venderse, o ‘Los gozos y las sombras’.
Académico, Premio Nacional de Literatura, Príncipe de Asturias de las Letras (1982), Cervantes (1985), Honoris Causa por la Universidad de Salamanca (1987) o Premio Castilla y León de las Letras (1996) son algunos de los reconocimientos de uno de los escritores más destacados de su generación por su fina ironía, su crítica y un talento plasmado en una obra que abarca novela, teatro, ensayo, periodismo o adaptaciones. Tan brillante, que el escritor luso y Nobel de Literatura, José Saramago, nunca ocultó su profunda admiración por el gallego al que consideraba “digno heredero de Cervantes”.
La obra de Torrente Ballester, llevada al cine y a la televisión, supuso su confirmación como un escritor conocido, reconocido y muy popular. La adaptación a la televisión de su trilogía ‘Los gozos y las sombras’ fue aclamada por la crítica y el público y, para la novela, supuso un éxito sin precedentes 25 años después de su publicación. También triunfó en el cine con la adaptación de ‘Crónica del rey pasmado’.
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