Por Carlos de Bustamante
(Libro del del prior de la abadía sobre la escolanía)
Me parece que ya hemos dado esta noticia en estas páginas, no sé si en otro artículo o en una de las revistas de prensa que damos los lunes: Díaz Ayuso declarará Bien de Interés Cultural las Escolanías del Valle de los Caídos y del Escorial. Me parece que es una gran noticia sobre todo la de la Escolanía del Valle de los Caídos, dados los improperios y amenazas que viene recibiendo este gran monumento a la reconciliación nacional. La Comunidad de Madrid, presidida por Isabel Díaz Ayuso, ha dado un paso para proteger el Valle de los Caídos con esta declaración de Bien de Interés Cultural (BIC), en la categoría de Patrimonio Inmaterial. Ya hemos publicado también que algunas voces pedían que la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) fuera hecha para todo el conjunto del Valle de los Caídos, pero la Comunidad -creo que personalmente su presidenta- ya habían dicho que eso no era posible porque no tenía competencia para ello.
No obstante, el consejero de Cultura, Turismo y Deportes, Mariano de Paco, al tiempo que anunciaba estas declaraciones de Bien de Interés Cultural, ha vuelto a pedir al Gobierno de Pedro Sánchez que «ejerza sus responsabilidades y sus competencias» y le ha instado a «que se preocupe por el patrimonio monumental del Valle de los Caídos». Como es sabido la intención del Gobierno central es «resignificar» el Valle de los Caídos, aunque tengan que echar a los monjes benedictinos. El pasado 2 de julio se constituyó la comisión interministerial que ordenará la exclaustración de la congregación de monjes.
Bueno, quizá lo obstaculice esta declaración de BIC de la Escolanía, algo es algo. Así que me permito recoger y ofrecer a ustedes varias de las informaciones que he visto estos días atrás sobre la Escolanía del Valle de los Caídos.
De las más prestigiosas del mundo
La Escolanía del Valle fue creada en 1958 por los benedictinos y actualmente está compuesta por 40 niños con edades que van de los 8 a los 16 años. Su repertorio abarca desde la monodia medieval, especialmente el canto gregoriano e hispano-mozárabe, hasta la polifonía sagrada y profana de las diferentes épocas de la historia de la música.
El 1 de abril de 2023 se presentó el libro “La escolanía de la abadía benedictina de la Santa Cruz del Valle de los Caídos” (Editorial Voz de Papel), en un acto celebrado en la propia hospedería abacial. El autor, Dom Santiago Cantera, OSB, señaló que la «finalidad fundamental» de la escolanía es «cantar para Dios, alabar a Dios, enseñar a amar a Dios». Es un coro «para dar gloria a Dios, que es lo más alto a lo que puede aspirar el ser humano y donde reside toda su felicidad».
Pero, además, hay algo único en este coro: es la única escolanía del mundo que diariamente canta gregoriano sabiendo interpretar desde el tetragrama (la versión medieval previa al pentagrama clásico).
Un libro que lo cuenta todo
Introdujo al padre Cantera el director adjunto de Religión en Libertad, Carmelo López-Arias, quien destacó la «excepcional categoría humana, académica y monacal» del prior de la abadía y recordó brevemente su trayectoria académica y bibliográfica como doctor en Historia y profesor universitario antes de su entrada en religión.
Al libro que se presentaba se han incorporado como apéndices las entrevistas que a lo largo de los últimos años se han publicado en Religión en Libertad para presentar, dijo, «la realidad viva» de la escolanía con el testimonio de escolanes, antiguos escolanes, padres de alumnos, profesores, antiguos alumnos «ya entrados en la madurez que han visto a lo largo de los años la importancia de la formación recibida aquí». La conclusión de todas estas conversaciones es que en la abadía los chicos viven «un ambiente extraordinario» y reciben «una formación única que perdura durante el resto de su vida». La presentación del libro tuvo lugar en el bellísimo marco de la sala capitular de la hospedería de la abadía.
A continuación intervino Aurora Sánchez, madre de Arturo, un niño con una discapacidad que está cursando sus estudios en la escolanía. Aurora confesó que acudió a la abadía «pidiendo socorro» y la forma en que ella y su hijo fueron acogidos supuso que la «mochila» de problemas que cargaba se aligerase. Así entendió cómo ven los monjes a cada alumno: «Un alumno es un hijo espiritual» al que reciben con «respeto a su diferencia, a sus necesidades, a su dignidad». La estancia del niño en la escolanía está siendo por tanto «una experiencia completamente enriquecedora» para toda la familia. Aurora relató algunas anécdotas emotivas de la amistad entre Arturo y el resto de sus compañeros.
Tomando en sus manos el libro presentado añadió: «Todo esto es fruto de muchos años donde prima el concepto que se tiene de ser humano, de persona trascendente y con una dignidad. Fruto de esa trayectoria y de esa visión del hombre han conseguido entre todos que Arturo sea un miembro más de esta familia, y eso no se consigue con los estándares del Ministerio», que se cumplen pero donde «falta el alma»: «Y es del alma de lo que aquí se está rebosante, en los niños, en los monjes… Yo personalmente he crecido con mi experiencia aquí».
Tras tomar la palabra, el padre Santiago confirmó que «la convivencia entre los chicos es algo fundamental y un recuerdo que queda para todo lo vida, como cuentan todos los que han pasado por aquí».
En cuanto a la historia y naturaleza de la escolanía como escuela de canto y como coro, Dom Cantera destacó la «labor cultural fundamental» que desarrolla día a día, «muchas veces de forma escondida y callada: no vamos haciendo ruido, pero vamos cantando día a día al Señor en la basílica». Su objetivo con el libro es que quede un testimonio de algo «único» como es la «aportación a la cultura española, europea y universal que aquí tiene lugar»-
«Es la única escolanía del mundo que diariamente canta gregoriano sabiendo interpretar desde el tetragrama [precedente del pentagrama] y desde las notaciones antiguas de la paleografía», a lo que se añade «una proyección fundamental hacia el canto polifónico y hacia la formación instrumental».
La escolanía busca, en su conjunto, «una formación integral de la persona humana, y la música es una parte fundamental en ella», resaltó fray Santiago, «y contribuye a edificar a la persona, a darle un orden y una disciplina, le aporta seriedad». Todo ello, sin que los escolanes dejen de ser niños que corren, gritan y juegan, y a quienes todo el que pasa por esta escuela los ve como «niños felices». Además, reciben una educación personalizada en clases a veces de 4 o 5 alumnos, junto a «una formación espiritual en una vida sobrenatural que en la escolanía se vive con naturalidad».
Aunque la finalidad de la escolanía es «contribuir a la solemnidad del canto y del culto litúrgico en la basílica», este coro de voces blancas tiene una extraordinaria «proyección externa»: «Su fama le ha llevado a realizar más de cincuenta grabaciones, a visitar, además de numerosas localidades nacionales, otros quince países (no solo Europa, también Asia y América)». Este año ofrecerán varios conciertos en Noruega.
En la presentación en abril de 2023, el padre Cantera lamentó que este reconocimiento exterior no se vea siempre correspondido en España a nivel oficial solo por el hecho de que la escolanía «lleva el nombre del Valle de los Caídos», lo que calificó como «un atentado a la cultura, a la música y a la justicia».
El prior del Valle concluyó animando a conocer mejor la escolanía, a frecuentar sus actuaciones y a promover el trabajo callado y oculto de una institución «que es una gloria de la Comunidad de Madrid, una gloria de España, una gloria de la Iglesia y una gloria de la cultura musical en el mundo».
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Colgado este post ya, veo una entrevista con el prior del Valle de los Caídos del mayor interés en:
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