Por Carlos de Bustamante
(Uno de los cuadros de Sorolla expuestos)
La sala de exposiciones Beato Valentín Palencia de la Catedral de Burgos acoge, desde el pasado 27 de noviembre, la exposición ‘Pintar sin miedo, Joaquín Sorolla y la Valencia de 1900’, que se puede visitar hasta el 2 de marzo de 2025. La muestra se enmarca en los actos programados con motivo de la celebración del 950 aniversario del traslado de la sede episcopal de Oca a la ciudad de Burgos, y reúne 32 lienzos de gran formato, procedentes de diferentes museos y entidades que han cedido sus obras, como el Museo Sorolla, el Museo Nacional del Prado, las Colecciones de Arte Banco Sabadell y del BBVA, y el Museo de Bellas Artes de Valencia.
La muestra acerca a la obra de Sorolla y permite contemplarla dentro del periodo de esplendor que vivió la cultura española a finales del siglo XIX y primer tercio del siglo XX. Una etapa donde las artes, la pintura, la novela o la música alcanzaron en España una fuerza extraordinaria como expresión de la cultura y con una amplia proyección en Europa. Permite descubrir retratos, marinas, paisajes y escenas costumbristas de la vida rural valenciana, así como la relación del pintor con la ciudad de Burgos, a través de los cuadros que realizó de la Catedral.
La exposición se puede visitar todos los días en horario de 10.30h a 18.30 horas. 24 y 31 de diciembre abierto en horario de mañana, y 25 de diciembre y 1 de enero, cerrado. Ha recibido más de 6.500 visitas durante el primer mes de la exposición de obras del pintor valenciano. El primer mes de la exposición ‘Pintar sin miedo, Joaquín Sorolla y la Valencia de 1900’ puede resumirse en una palabra: éxito. Así lo acreditan sus más de 6.500 visitantes, de acuerdo a los datos aportados por la Fundación Consulado del Mar, que señala que al día reciben unas 150 visitas de personas deseosas de ver de cerca algunas de las obras más destacadas del pintor valenciano y de otros artistas de la época.
Esta muestra que se enmarca dentro de los actos programados con motivo de la celebración, en 2025, del 950 aniversario del traslado de la sede episcopal de Oca a la ciudad de Burgos. La muestra, que se podrá visitar hasta el 2 de marzo del próximo año, se concibió con el objetivo de acercar no solo la obra de Sorolla a los burgaleses, sino también la explosión cultural que vivió la Valencia de 1900, de la mano de otros autores del momento como Ignacio Pinazo, Emilio Sala, José Benlliure, entre otros.
El comisario de la muestra, el director del Museo de Bellas Artes de Valencia, Pablo González Tornel, explica que, además de la magnificencia de Sorolla, con esta muestra también se quería «poner a disposición» del público burgalés las obras de otros pintores de su misma generación. Autores con «una calidad al menos equivalente a Joaquín Sorolla».
(Aspecto de la exposición)
«El resultado es bonito y tiene mucho trabajo intelectual detrás», valora en declaraciones a la Agencia Ical. La exposición se compone así de 32 obras de arte, 15 de ellas correspondientes a Joaquín Sorolla y 17 a otros autores. En la muestra, colaboran diferentes museos y entidades, que han cedido sus obras, como el Museo Sorolla, el Museo Nacional del Prado, las Colecciones de Arte Banco Sabadell y del BBVA, y el propio Museo de Bellas Artes de Valencia.
El hilo conductor de la misma, tal y como señala González, es la «singularidad de la Escuela Valenciana de finales del siglo XIX y principios del siglo XX, a través de tres áreas temáticas». Se refiere así al retrato, la pintura costumbrista y el paisaje. Un segundo condicionante a la hora de elegir las obras del pintor valenciano fue precisamente que «representaran al artista en cada una de las secciones».
Esta representación también viene marcada por la ubicación geográfica de la misma exposiciones, continúa el comisario, que señala que además de mostrar paisajes de Valencia y de la costa Cantábrica, hace un «guiño» a la ciudad de Burgos y a su Catedral.
En este sentido, la muestra incluye cuatro obras que retratan el templo gótico burgalés. Tres de ellas, del año 1910 y muestran una imagen de la Catedral de Burgos, y otras dos de este paisaje nevado. Asimismo, González destaca como una pieza «completamente excepcional», la denominada ‘Procesión en la catedral de Burgos’, que procede de una colección particular valenciana y que refleja una procesión que se desarrolla en el interior del templo.
El comisario y director del Museo de Bellas Artes de Valencia pone de relieve también retratos como ‘Clotilde contemplando la Venus de Milo’, una obra de 1897-1898, que muestra a la esposa de Sorolla en el estudio del pintor, observando un modelo de escayola d ella Venus de Milo. «Es una pieza que, además de reflejar intimismo al que se podía llegar en el retrato de Joaquín Sorolla, refleja muy bien cuál es la fuente principal de los retratistas valencianos en torno a 1900», apunta González. Hace alusión así a Diego Velázquez, del que aprendió la «manera inmediata y realista de acercase a las personas que retrataba», así como el «tratamiento especial del espacio de la luz».
El comisario de esta muestra centrada en la figura de Sorolla valora muy positivamente la acogida que está teniendo la exposición entre el público burgalés, y señala que esta exhibición tiene que «marcar un antes y un después» en la percepción por parte del público de lo que es la sala Beato Valentín Palencia, tanto de lo que es este espacio expositivo dentro de la Catedral, como de su proyección de futuro.
Sorolla como referente del arte español
La inauguración de la exposición, prevista inicialmente para el 12 de noviembre, tuvo que retrasarse unos días debido a la dramática situación que vivió a finales del mes de octubre la Comunidad Valenciana. Sin embargo, ha sido acogida con los brazos abiertos por la ciudadanía burgalesa. En ella se pueden contemplar 15 de las obras de Joaquín Sorolla, algunas de las más icónicas pertenecientes a la colección del Museo de Bellas Artes de Valencia, como ‘Grupa valenciana’ o ‘Labradora valenciana’. También se exhiben retratos, marinas, paisajes y escenas que reflejan la vida rural valenciana.
Joaquín Agrasot, José Benlliure Gil, Antonio Fillol, José Mongrell, Víctor Moya, Antonio Muñoz Degraín, Ignacio Pinazo Camarlench, Francisco Pons Arnau, Emilio Sala, Julio Vila Prades, y los escultores Mariano Benlliure y José Capuz Mamano, también tienen su hueco en esta muestra. En fin, para no perdérsela.
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