Por José María Arévalo
(Aspecto del puente, ahora con pretil de piedra)
Los zamoranos estamos de enhorabuena: nuestro puente medieval, conocido como el Puente de Piedra, que da esa imagen tan particular a la estupenda vista de Zamora desde el Duero, ha recuperado su antiguo aspecto al reconstruirse el pretil de piedra que hace muchos años – mucho antes de que yo naciera- había sido sustituido por la típica barandilla de hierro. Se ha cambiado también la pavimentación para devolverle la imagen medieval, y se ha señalizado el lugar que ocupaban las dos torres, una a cada lado del puente, que antaño tenía, sin duda para quizá algún día reconstruirlas, lo que sería estupendo, recuperando del todo así su aspecto medieval original, algo parecido a lo que tiene el puente de Frías pero en los dos lados en vez de en el centro (como tiene el puente de Alcántara sobre el Tajo, pero con torres más pequeñas). Sería fenomenal, y pienso que quizá no muy costoso, a lo mejor, menos de lo que ha costado ahora poner el pretil que sin duda lleva mucha más piedra de lo que llevarían las torres. Yo recuerdo algún grabado antiguo de cómo era el Puente de Piedra con torres, una maravilla.
Aprovecho esta noticia tan positiva sobre la imagen de Zamora rodeada por el Duero, para volver a quejarme de lo mucho que afea a esta vista de Zamora el mamotreto añadido hace pocos años al teatro Ramos Carrión, del que decíamos en artículo de 26 de octubre de 2014: “Por encima del puente, las siluetas de las calles de la judería zamorana entre Balborraz y la cuesta de San Cipriano, que forman el entramado medieval sobre el Duero, aparecen ahora desfiguradas, ninguneadas puede decirse, por un cubo de enormes proporciones que absorbe la panorámica antigua de tejados y muros, un auténtico bloque invasor del hasta ahora bellísimo paisaje zamorano.” Puede verse el artículo en
https://www.periodistadigital.com/tresforamontanos/20141026/llanto-por-el-paisaje-de-zamora-1-despro-689403953660/
Pero volvamos a la tan buena noticia de la inauguración del puente restaurado, que ha salido en la prensa hace unas semanas: “El Puente de Piedra de Zamora se reabre tras su mayor reforma de los últimos 120 años” decía en titular eldiario.es, que añadía: “El emblemático viaducto, el más antiguo de los existentes sobre el río Duero a su paso por Zamora, se construyó entre los siglos XII y XIII y ahora recupera su pretil de piedra”
Hace 120 años -explicaba la información- se acometió una gran remodelación del medieval Puente de Piedra de Zamora para derribar su pretil y sus torres, ensancharlo y permitir el paso de carruajes y este martes acaba de reabrirse tras la mayor rehabilitación a la que se ha sometido desde entonces, con el objetivo de recuperar su antigua fisonomía y adaptarlo al uso exclusivamente peatonal que ha recuperado.
El emblemático viaducto, el más antiguo de los existentes sobre el río Duero a su paso por Zamora, se construyó entre los siglos XII y XIII y ahora recupera su pretil de piedra que sustituye a la anterior barandilla de hierro, tras una remodelación acometida durante el último año y medio por importe de 1,3 millones de euros.
Además de volver a tener el murete que perdió en 1905, el Puente de Piedra de Zamora tiene ahora marcadas con piedras de distinto color el lugar en el que hasta la reforma de principios del siglo XX tuvieron las torres del viaducto que controlaban el acceso a la ciudad, por si en un futuro decidiesen recuperarse.
La rehabilitación de la plataforma del puente ha permitido que el viaducto recupere su perspectiva histórica y a la vez se ha acometido por temas de seguridad por el riesgo que suponía la barandilla anterior, según ha explicado en la apertura el alcalde de Zamora, Francisco Guarido.
Ha resaltado además que a esa inversión hay que sumar otros 800.000 euros que se han destinado a desviar la canalización de la red de abastecimiento que antes pasaba por el Puente de Piedra, con el riesgo que suponía para ese bien patrimonial si se produjera alguna fuga de agua.
Guarido ha augurado que la reforma actual va a durar décadas y permite “recuperar un valor histórico, un valor de comunicación y un valor de seguridad” del que es el más antiguo de los puentes del Duero en Zamora. A la reforma actual en la plataforma será necesario añadir una intervención próximamente en la base del puente, en los tajamares, en la que ya se trabaja en el proyecto y para la que se busca financiación externa.
El arquitecto que ha dirigido la rehabilitación actual, Francisco Somoza, ha resaltado que la rehabilitación no solo se ha planteado con el fin de hacer de ese puente un elemento de paso entre ambas márgenes del río a su paso por la ciudad, sino que además trata de reflejar lo que ha sido a lo largo de sus ocho siglos de historia.
Para ello, junto al pavimento resaltado donde antiguamente se ubicaron las torres del puente se colocarán próximamente placas en bronce para “que se comprenda mejor cuál es la huella que esas torres dejaron en el puente”.
(Aspecto del puente con la barandilla de hierro que tenía hasta ahora)
ANSIADA APERTURA DEL PUENTE DE PIEDRA
He buscado en la red para ampliar la noticia y veo en El Correo de Zamora del 25 de marzo el comentario: “La expectación entre zamoranas y zamoranos era máxima este mediodía ante la ansiada apertura del Puente de Piedra este 25 de marzo tras su cierre al tránsito peatonal en octubre de 2023 para la rehabilitación del pretil con piedra de cantera y de la pavimentación para devolverle la imagen medieval, una intervención de 1,5 millones de euros que supone el punto de partida para iniciar los trámites necesarios para completar la renovación integral de este viejo viaducto, tajamares y pilares, ha avanzado el alcalce de IU en Zamora, Francisco Guarido, antes de recorrer los 280 metros que unen las dos márgenes del río Duero y, por ende, de la capital.
Guarido, si bien no se atrevió a calificar de histórica esta inversión del Ayuntamiento de Zamora, puso el acento en lo «fundamental de esta obra por el propio tránsito de peatones, que es lo importante, y la comunicación entre las dos orillas del río» para apuntar que «creo que es del gusto» de zamoranos y zamoranas que esperaban tras las vallas el momento en el que poder entrar en el Puente de Piedra para recorrerlo tras un año y nueve meses rodeando por el de los Poetas o el de Hierro para cruzar el Duero.
Por completar resta la iluminación en los ojos pequeños del Puente, cuya preinstalación está hecha, y cuya acometida no impide el uso del viaducto que cuenta ya con luces en la zona baja del pretil, en ambos laterales, y con farolas a la entrada y salida de la plataforma, recuperadas de las instaladas antes de esta reforma.
PRIMAR LA SEGURIDAD CIUDADANA
El regidor municipal ha explicado que esta primera actuación se focalizó en la sustitución de las vallas matálicas a ambos lados del monumento protegido, «cuyas ménsulas estaban en un estado bastante deteriorado desde hacía más de 20 años, que me daba pavor, como alcalde, cada vez que había aglomeraciones», deficiencia que se ha subsanado con la colocación del pretil pétreo «para dar respuesta a un problema de seguridad».
El desvío por las avenidas del Mengue y Entrepuentes de la canalización de agua hacia el Puente de Hierro, una inversión de 800.000 euros para impedir posibles daños en la construcción histórica, si tenía lugar alguna rotura de tuberías, es otro de los riesgos que se ha atajado con la ejecución de este proyecto redactado por el arquitecto zamorano Francisco Somoza, director de obra, y llevado a cabo por la empresa zamorana Rearasa experta en rehabilitación de construcciones históricas con Carlos Alonso al frente, ambos técnicos presentes en la inauguración de esta mañana.
A esas dos urgencias se agrega el deseo de IU de «recuperar los petriles que tuvo en su día el Puente de Piedra en favor de la seguridad ciudadana, así como la perspectiva histórica del monumento románico», una intervención que se ha prolongado más de lo previsto «pero bien está lo que bien acaba, hoy se abre el puente y es una alegría para todos», ha manifestado Guarido antes de reiterar la explicación de ese retraso en la entrega de la obra, «las dificultades técnicas con las que el Ayuntamiento ha sido comprensivo» y que han costado unos 20.000 euros a Rearasa. La laboriosa extracción de la piedra de cantera, su corte y el trabajo artesanal para darle forma de pretil medieval es la causa de esa dilación de estos nueve meses en concluir la rehabilitación.
Guarido estuvo acompañado en el recorrido por Francisco Somoza y parte de su equipo de IU en el Gobierno municipal, en concreto por la concejala de Urbanismo y Medio Ambiente, Ana Belén González; el edil de Economía y Hacienda, Diego Bernardo; el edil de Obras e Infraestructuras Urbanas, Pablo Novo, y por la responsable municipal de Cultura, María Eugenia Cabezas. El alcalde tuvo ocasión de conocer de primera mano la opinión de transeúntes que paraban para conversar con él, la inmensa mayoría a favor de la nueva imagen del Puente de Piedra y alguna discordante con la dilación de las obras.»
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